El legado del Che: Contra adversarios ortodoxos
por Aurelio Alonso (Cuba)
19 años atrás 5 min lectura
Demoramos veinte años en descubrir al Che, y no podemos olvidar aquel reclamo dramático de Fidel en su discurso conmemorativo del vigésimo aniversario de su caída, en octubre de 1987, cuando pedía que se le estudiara al menos, que se le conociera. Él lo conoció como nadie. Lo conoció desde México – «en casa de María Antonia» – y se dio cuenta desde el primer encuentro de que andarían juntos para siempre. Juntos, incluso después de que cayera en combate, en defensa de una certeza que compartían: la revolución cubana no podría ver plenamente realizados sus objetivos sin un cambio radical a escala continental que rompiera con la sujeción a la dominación imperialista. Washington no sólo nos dejó sumidos en un bloqueo implacable sino que extremó sus estrategias y empeñó su poder en impedir que el resto del continente se liberara de los lazos de dependencia neocolonial. Aquella máquina infernal también le arrancó la vida. El legado del Che lo tuvimos que asimilar entonces por etapas. Después de su muerte, y de inmediato, el legado ético fue incorporado en términos prácticos. En el ejemplo de su entrega en la lucha, de su conducta de vida, y en los valores que defendió.
«Seremos como el Che», enseñamos a proclamar a nuestros pioneros, para que no olvidaran como debemos ser, más que como un vaticinio. Incluso, a partir de los setenta, en la adopción inevitable de las fórmulas económicas que el había criticado, nos aferramos a aquellos valores y ellos contribuyeron también a mantener latente la diferencia del proyecto socialista cubano. Su huella se hizo indeleble. Pero fue a los veinte años de su muerte que comenzamos en realidad a recuperar su legado teórico. Las críticas que había formulado al sistema soviético se hicieron evidentes por las debilidades que le condujeron a la desintegración. Los debates publicados en 1963 y 1964 contienen sobre todo la parte expositiva de su propuesta de sistema frente al modelo soviético, basado en el cálculo económico. Pero su mirada remontaba la discusión de las fórmulas, como le aclaró al periodista francés Jean Daniel, en 1963: «El socialismo económico sin la moral comunista no me interesa. Luchamos contra la miseria pero al mismo tiempo luchamos contra la alienación». En El socialismo y el hombre en Cuba se sintetiza claramente esta perspectiva crítica, humanista, antidogmática, que advierte que se puede salir hacia el comunismo y no llegar. «La tarea de la construcción del socialismo en Cuba debe encararse huyendo del mecanicismo como de la peste», nos alertó.
Sólo ahora han podido aparecer los Apuntes críticos a la economía política, que recopilan sus críticas al Manual de economía política de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética, actas del Ministerio de Industrias, y comentarios de lecturas, y permiten una mejor aproximación a la lucidez herética que le objetaban sus adversarios ortodoxos. El Che pudo constatar la inexistencia de una economía política del socialismo en la banalidad misma de su planteo. Criticó las incongruencias forzadas en la evaluación de un «capitalismo agonizante» que no agoniza, una «vía no capitalista de desarrollo» que no se puede precisar, una «clase obrera dirigente del movimiento de liberación nacional» donde prácticamente no existe clase obrera, y otras similares.
Y vio con claridad que el futuro ansiado sería irrealizable si no se cambia radicalmente también la visión del poder en la nueva sociedad: «Las masas deben tener la posibilidad de dirigir sus destinos, resolver cuánto va para la acumulación y cuánto al consumo, la técnica económica debe operar con estas cifras y la conciencia de las masas asegurar su cumplimiento». Es el debate del socialismo a reinventar el que subyace en estas líneas. La parte de su legado que solo hemos sabido interiorizar a partir del derrumbe que predijo. Y lo que esencialmente faltó a aquella construcción lamentablemente fracasada. Otra parte del legado del Che la hemos comenzado a confirmar a partir de este siglo, y tiene que ver con la armazón de un orden internacional diferente. La encontramos sobre todo en sus discursos de 1961 en Punta del Este, 1964 en Ginebra y 1965 en Argel. Aquí se encuentran las propuestas y las reflexiones que sustentan el proyecto de integración que el cambio que ha comenzado a materializarse en América Latina ha plasmado en el ALBA. Se percibe en la coincidencia de las 29 propuestas formulada en Punta del Este en 1961 contra la Alianza para el Progreso introducida por los Estados Unidos, y en juicios de tanto alcance como el que expresó en Ginebra en 1964: «Si todos los pueblos que viven en condiciones económicas precarias, dependientes de potencias extranjeras en algunas fases vitales de su economía y de su estructura política y social, son capaces de resistir las tentaciones y ofrecimientos hechos fríamente, pero al calor de las circunstancias, e imponen aquí un nuevo tipo de relaciones, la humanidad habrá dado un paso adelante». La humanidad ha movido ya un pie. La humanidad ha comenzado a luchar también por la democracia, en los iluminados términos que el Che nos la ayudó a despejar en Guerra de Guerrillas: un método, cuando advertía: «No debemos admitir que la palabra democracia, utilizada en forma apologética para representar la dictadura de las clases explotadoras, pierda su profundidad de concepto y adquiera el de ciertas libertades más o menos óptimas dadas al ciudadano. Luchar solamente por conseguir la restauración de cierta legalidad burguesa sin plantearse, en cambio, el problema del poder revolucionario, es luchar por retornar a cierto orden dictatorial preestablecido por las clases sociales dominantes: es, en todo caso, luchar por el establecimiento de unos grilletes que tengan en su punta una bola menos pesada para el presidiario». No en balde subrayaba Fidel, hace veinte años, en el discurso que cité al inicio, que «los escritos del Che, el pensamiento político y revolucionario del Che, tendrán un valor permanente en el proceso revolucionario cubano y en el proceso revolucionario de América Latina». Hoy podemos confirmarlo ya a plenitud. Y el futuro seguramente nos llevará a descubrir ángulos que no se nos revelan aún.
* Fuente: Juventud Rebelde
Artículos Relacionados
Legislar para los oligopolios
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
13 años atrás 3 min lectura
Los miembros del Comité Central de su Partido faenaron al doble militante Ricardo Lagos
por Rafael Luis Gumucio Rivas, El Viejo (Chile)
9 años atrás 6 min lectura
La Concertación debe explicaciones (LVI)
por Felipe Portales (Chile)
13 años atrás 6 min lectura
Piñera, ¿la colombización de Chile?
por Luisa Bustamante (Chile)
16 años atrás 5 min lectura
Grito de los excluidos: "En la fuerza de la indignación, semillas de transformación"
por Frei Betto (ALAI)
20 años atrás 4 min lectura
Cuba, una Gaza silenciosa
por Ariela Ruiz Caro
1 día atrás
09 de agosto de 2026
Marco Rubio ha declarado explícitamente que el plan de Estados Unidos consiste en una campaña de máxima presión constante: “Cada vez que creen un nuevo mecanismo para intentar salir del lazo (cerco), simplemente lo cerramos”.
Texto completo de la Constitución de la República Popular China (2018)
por
1 día atrás
09 de agosto de 2026
Los ciudadanos de la República Popular China tienen el derecho y el deber de recibir educación.
El Estado promueve el desarrollo integral -moral, intelectual y físico- de los niños, adolescentes y jóvenes.
Ejecución de niños palestinos con un solo tiro
por Maud Effting y Willem Feenstra (Holanda)
3 días atrás
07 de agosto de 2026
Los médicos de Gaza observaron un patrón inquietante: niños con una única herida de bala en la cabeza o el pecho, un indicio de que habían sido blanco de ataques deliberados. Así se desprende de una investigación de De Volkskrant, que habló con los médicos, que se encuentran entre los últimos testigos presenciales internacionales.
Denuncian en Chile una operación de propaganda marroquí contra el Frente Polisario y la causa saharaui
por Asociación Chilena de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)
5 días atrás
06 de agosto de 2026
La Asociación Chilena de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) rechazó el uso de un encuentro realizado en Santiago para difundir acusaciones contra el Frente POLISARIO, atacar a Argelia y promover la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental.