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Bachelet, los «Pinguinos» y la herencia de Pinochet 

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Sr. Director Redacción Piensa Chile,

Continuando con la serie de documentos y artículos anteriormente emitidos sobre la situación en Chile (derechos humanos, impunidad, justicia, etc.), le hacemos llegar un nuevo documento en una versión resumida. Tenemos a vuestra disposición la versión completa, si lo desean.

En este primer aniversario del cuarto Gobierno de la Concertación de Partidos por la Democracia bajo la conducción de Michelle Bachelet, hemos querido dar a conocer nuestra opinión, para contribuir con ello al análisis, información y discusión sobre los diferentes elementos que constituyen la realidad del país.

Agradecemos de antemano la atención dispensada, así como una eventual difusión y publicación. Nuestros documentos emitidos anteriormente han sido ya publicados en vuestras columnas. Este documento aparecerá el Miércoles próximo en “Rebelión”.

El « Collectif pour les Droits de l`Homme au Chili » (Francia), creado en París en 1998, con personalidad jurídica (Ley 1901-Francia) realiza una tarea de información, promoción y defensa de los Derechos Humanos en Chile, ante organizaciones, instituciones europeas y latinoamericanas concernidas por esta problemática.

Nuestros saludos.

Bachelet, los « Pinguinos » y la herencia de Pinochet

La actual coalición gobernante se ha planteado de convertir Chile, para 2010 año del Bicentenario de la Declaración de la Independencia, en un país desarrollado. A pesar de los índices macroeconómicos obtenidos y la implementación de reformas en determinados aspectos, este objetivo se ve difícil de alcanzar. Los diferentes actores políticos y sociales no parecen caminar en ese sentido. Los parámetros actuales no corresponden a los indicadores de un país desarrollado. La independencia económica por la cual varios luchadores sociales cayeron, entre ellos el Presidente Salvador Allende, está también lejos de lograr. El “peso de la noche” de la dictadura militar condiciona fuertemente nuestro presente.

El balance del primer año de gobierno de Michelle Bachelet debe ser inscrito en el marco de gestión post-dictatorial de este legado. Las esperanzas suscitadas por la elección de una mujer a la Presidencia de la República, fueron rápidamente disipadas por los diferentes acontecimientos, crisis y nuevos protagonistas que hicieron irrupción en la vida nacional.

El modelo económico y la constitución: herencia que no se negocia

Lo que ha caracterizado la conducción económica de la coalición gobernante durante 17 años es la mantención del modelo económico ultraliberal. En 2006, los beneficios de los grupos Angelini, Luksic, Matte y aquellos del sector de la celulosa y las mineras (Escondida) han sido “históricos”. En el ranking Forbes para 2007 de las fortunas personales más cuantiosas del mundo, los empresarios  Angelini y Matte comparten un privilegiado puesto con el empresario Sebastián Piñera, quien por primera vez es considerado en dicho ranking.

La ley de Responsabilidad Fiscal (ahorro de los excedentes) fue reforzada lo que por supuesto alegró al lobby empresarial. Una nueva ley de impuesto específico o Royalty II está en vigor y la triste constatación es que las empresas mineras extranjeras finalmente pagan menos al Estado.

La Constitución, hecha a la medida para Pinochet, sigue garantizando la “gobernabilidad” necesaria para el buen funcionamiento del modelo. Los 17 decretos creados por Pinochet, llamados Leyes Orgánicas Constitucionales, anexadas a la Constitución, más un paquete considerable de “leyes secretas”; aún están vigentes. Todo el funcionamiento de la sociedad sigue regulado, al milímetro, por estas normas autoritarias y antidemocráticas.

Derechos Humanos = Impunidad

Las carencias en la libertad de información fueron desenmascaradas por un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que condenó al Estado de Chile por violar el derecho al acceso a la información pública, en la causa establecida por el economista Marcel Claude. En 2006, el Estado chileno aún no había dado cumplimiento a otro fallo de la CIDH que lo había condenado en favor de Humberto Palamara Iribarne quien demandó al Estado por la censura de su libro “ética y Servicios de Inteligencia”.

Una larga huelga de hambre, de más de dos meses, de una parte de los presos políticos Mapuches sirvió para llamar una vez más la atención sobre sus reivindicaciones. En Europa, la FIDH[1] (Federación de Ligas de Derechos Humanos), después del envío de una Misión a Chile elaboró un informe donde hace una serie de recomendaciones. El mediático ex-Juez Juan Guzmán viajó a Europa para denunciar ante la Naciones Unidas esta situación. En un acto cultural en Europa, en uno de los recientes viajes de la Presidenta, el escritor José Saramago Premio Nobel de Literatura, le solicitó que se preocupara de “mirar a los Mapuches”.

Si bien, algunos jueces, en las últimas semanas, han procesado a varios ex-militares implicados en las violaciones de Derechos Humanos, el balance de las condenas sigue siendo inconsistente. Los errores del Servicio Médico Legal (SML) en la identificación de Detenidos Desaparecidos (Patio 29) obligaron al actual gobierno a crear otra de las tantas Comisiones para tratar los problemas y emitir un informe ya entregado a la Presidenta. La Corte Interamericana de Derechos Humanos en otro fallo condenó al Estado chileno por haber aplicado la ley de Amnistía en el crimen del profesor Luis Almonacid Arellano, perpetrado en septiembre de 1973. Si bien, el gobierno fue promotor en el establecimiento de la Convención contra las Desapariciones Forzadas, hay que remarcar que el Estado aún no ha respondido a las recomendaciones del Comité contra la Tortura de la Naciones Unidas.

Después del deceso de Pinochet, los titulares de los diarios europeos fueron unánimes en señalar que el dictador moría sin haber respondido por sus crímenes. La palabra impunidad, apareció en todos los titulares y todo el mundo en esos momentos pensó en las victimas. Los juicios de Pinochet (por violaciones de Derechos Humanos y delitos económicos) en Chile quedaron automáticamente sobreseídos con su muerte. En Francia, el juicio contra el dictador está igualmente sobreseído: la larga tramitación de éste con varios cambios de jueces, no permitió juzgarlo en vida. Pese a todo, el juicio a los otros militares chilenos (dos ya muertos) continúa, quienes debido a una orden de arresto internacional no pueden salir del país.

El estado chileno: gestión de las diferentes crisis
Para el semanario británico The Economist, Chile es una “democracia imperfecta”, con puntos débiles en participación y cultura política según el ranking “El Mundo en 2007”. El historiador chileno Alfredo Jocelyn-Holt al analizar este ranking sitúa nuestro país entre los “mediocres” y señala que la falta de pluralismo, el legado del autoritarismo, el “arte de consensuar” como estilo y prácticas de gobierno están relegando el país a esta “imperfección” detectada por The Economist.

El Parlamento postergó una vez más la ratificación del Tribunal Penal Internacional, siendo Chile el único de los países sudamericanos en no hacerlo. El sistema de representación parlamentaria binominal parece difícil de cambiar y todos los actores implicados están a la espera de la decisión de Renovación Nacional (RN).

Poder Judicial. “Las principales trabas que dificultan el retorno a la democracia plena son la Constitución Política de la República de 1980, promulgada en pleno Gobierno de Augusto Pinochet, y la dependencia del sistema judicial a los otros poderes estatales” señaló el Juez Guzmán a El Periódico de Cataluña. (04-03-07) La Iglesia Católica, si bien ha manifestado su preocupación por la desigualdad generada por el modelo económico imperante, el Cardenal otorgó un carácter de Estado a los funerales de Pinochet al oficiar la misa fúnebre.

El Gobierno, si bien lanzó 36 medidas (sociales) en los 100 primeros días, y otorgó una gestión paritaria a su accionar e hizo un esfuerzo en la renovación de las élites ; éste ha sido marcado por varios escándalos de corrupción. La participación de la Ministra de Defensa en los funerales de Pinochet (gesto innecesario) no fue bien apreciada visto el carácter de la ceremonia. Una nueva crisis irrumpió recientemente con la modernización del transporte (Plan Transantiago).

Las Fuerzas Armadas se destacaron, esta vez, al organizar el funeral-homenaje al dictador en la Escuela Militar y con sendos discursos sediciosos del Comandante en Jefe del Ejército y del nieto de Pinochet (capitán activo de Ejército) justificaron la “obra” de la dictadura. Por otra parte, gracias al 10% de las ventas de Codelco (1.311 millones de dólares en 2006) que ellas usurpan a la nación han podido adquirir un importante arsenal provocando una carrera armamentista en la región que sus vecinos difícilmente pueden emular.

La Concertación entró en crisis, sacudida por los escándalos de corrupción provocando una guerra interna y la división de uno de sus componentes el Partido por la Democracia (PPD).

La “Alianza por Chile”, no ha logrado superar su identificación con la dictadura y Pinochet. El peso del pinochetismo quedó demostrado por la participación activa de la Unión Demócrata Independiente (UDI) et RN a los honores rendidos por el Ejército y en el minuto de silencio observado en el Senado por la pérdida de un “ex-senador vitalicio”.

Los partidos extra-parlamentarios, después de su fracaso en la articulación de una alternativa a la Concertación, continúan divididos y su capacidad de intervención real en la sociedad chilena no es significativa.
Las organizaciones de base en situación embrionaria y a través de coyunturas específicas, tratan de extender su influencia y contribuir a la creación de la nueva alternativa.

La “rebelión de los pingüinos”
La importancia de la crisis provocada por la movilización estudiantil en 2006 traspasó las fronteras y fue cubierta también por el diario francés “Le Monde” [2] en términos de “rebelión”  (“ …la révolte des pingouins”). El Gobierno optó al principio por ignorarlos para luego pasar a una fuerte represión y terminar reconociendo que las demandas de los estudiantes eran “legítimas”. Ellos lograron después de un mes de paros, marchas y ocupaciones de establecimientos la satisfacción de algunas demandas y la creación de una de las tantas Comisiones que entregó un informe a Michelle para someterla al Parlamento. Tres ministros de Estado fueron reemplazados (Educación, Interior, Economía), al igual que un alto oficial de Carabineros destituido de su cargo por la brutalidad empleada en la represión.

Conclusión

El cuarto gobierno de la actual coalición en el poder desde 1990, no ha respondido a las esperanzas depositadas en la última elección. Las promesas de la Concertación para cambiar la institucionalidad pinochetista, después de 17 años siguen sin cumplir. Las reformas constitucionales de 2005 fueron efectuadas a presión, en consecuencia, mal hechas. Por ello, es todo el legado dictatorial el que debe desaparecer definitivamente. Gran parte de los problemas surgidos en 2006 tienen origen en esta institucionalidad defectuosa. La diputada Isabel Allende refiriéndose a “la verdadera reconciliación” se preguntaba en entrevista al Diario Austral de Temuco el 1° de octubre de 2006: “¿Por qué no plantearnos que al Bicentenario a lo mejor ha llegado la hora de hacer otra Constitución?”.

Las posibilidades de cambio del sistema binominal fueron entregadas a Renovación Nacional lo que permite vislumbrar desde ya, el tipo de solución. Es decir, otra reforma mal implementada. En el caso de fracasar las negociaciones con la derecha, la Presidenta debe asumir el compromiso de llamar a plebiscito a la ciudadanía frente a este tema. Hay que precisar que es necesario cambiar la Constitución para hacer los plebiscitos vinculantes.

El legado dictatorial de las violaciones masivas de los Derechos Humanos sigue penando en el alma nacional. Argentina gracias a la voluntad política anuló dos leyes de Amnistía; pero en Chile la ley de auto-Amnistía de los militares de 1978 continúa vigente, pese a la promesa inicial de la Concertación de anularla. Al igual que Amnesty International, insistimos en la implementación de una Agenda de Derechos Humanos.
Asimismo, el Estado chileno debe respetar las normas internacionales como paso previo para resolver el problema mapuche.

La movilización estudiantil fue un hito importante del año 2006 y cabe señalar que este tema no se cerró con el informe del Consejo Asesor. Los estudiantes, con la exigencia de derogar la ley constitucional de enseñanza (LOCE) de la dictadura, están indicando la necesidad de refundar las instituciones, los sistemas políticos y abriendo la posibilidad de pasar de la época post dictadura a la del Bicentenario.

* Los autores son ex-prisioneros políticos de la dictadura chilena

COLLECTIF DROITS DE L’HOMME AU CHILI (France)

París, Marzo de 2007

Notas

[1] FIDH. Informe sobre Chile Mapuches. Abril 2006.
[2] Le Monde 30-11-2006 sobre “Michelle Bachelet et la révolte des pingouins”

Manuel Antonio Garretón : « Reflexiones sobre la democratización política chilena »

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