Ahora resulta que los únicos que queremos a la bestia viva somos nosotros

Todo el cuento en el corazón de Pinochet es falso, los curas, las monjas, las caras de sus chupamedias, la caradura del médico que habló sin informar nada, no dijo nada, el invento de bypass que su hijo anunció en la mañana, fue eso, una mentira estudiada, una falsedad, también el cuento de la unidad intensiva, estaba sin oxígeno en su cama, no en cuidados intermedios, no en la unidad coronaria, no en cuidados intensivos, noticias periodísticas repetidas taratateadas en flashes, confusas en lo médico pero precisas, llamando a escándalo, no tuvo ningún infarto del miocardio, no hubo ninguna necrosis, ninguna isquemia, ninguna hipoxia, ningún espasmo coronario, sus hijos reían tras las ventanas, creían reírse de todos tras las ventanas.

La Teletón a la hora de anunciar las metas estaba concertada en el montaje, el golpe de gracia para el pick de audiencia, echando a rodar la noticia Pinochet fue juntar a la Bolocco con Morandé. El Kike, regio, de camisa blanca con terno azul fogoso y corbata, fachoso, pavoneándose; a la Cecilia, en segundo plano, la mostraban derritiéndose.

A la familia Pinochet le conviene eutanasiarlo, para quedarse con todos los millones, empezando por Marco Antonio (según se mostró ampliamente hoy para la televisión), pero sus otros hijos y familia también, todos pescan. Leyeron cuando Nerón mató a su madre Agripina, que lo llevó al poder asesinando al Emperador Claudio, después ordenó la muerte de su preceptor Lucio Séneca.

La familia militar lo que más necesita es la muerte rápida de Pinochet, antes que lo condenen por cualquiera de sus delitos. Esto vale para sus secuaces, como para el actual Izurieta y una mitad del Ejército que aún está en servicio y participó. Técnicamente tienen que matarlo ahora, basta un mínimo de los tóxicos que usaron contra chilenos indefensos.

Montaron este show televiso y mediático amaneciendo este domingo porque es víspera de un evento judicial. Ninguna mujer de pueblo estuvo lejos de la cámara ya a las 8 de la mañana. El Canal Católico en sostenidos extras noticiosos decía, como si actualmente lo fuera, "el Presidente Pinochet", "Capitán General", "Comandante en Jefe del Ejército", "Jefe de Estado durante 17 años…", "Benemérito…" Hoy día, sus huestes, le prepararon el funeral. Los noticieros de la noche se reforzaban con referencias a los rebotes de la televisión extranjera.

Lagos Weber espetó a los periodistas con el protocolo y la falta de  respeto de insistir en el funeral de un tipo vivo. La Ministra de Defensa después vino conque se le daría un funeral de ex-comandante en Jefe del Ejército ¿está chiflada? Este Pinochet se congració con los asesinos del Comandante en Jefe del Ejército en ejercicio, General René Schneider, los liberó, los indultó, los resarció. Después Pinochet mató al Comandante en Jefe del Ejército a quién servía y que le transfirió el cargo y que lo recomendó ante el Presidente de la República, lo engañó y lo reventó en la indefensión con su esposa de modo artero y con la alevosía de la deshonra sin entierro.

Ahora resulta que los únicos que queremos a la bestia viva somos nosotros.

Kiko P.

Nota: esta nota vino vía correo electrónico de parte de Pedro Alejandro Matta, quien nos escribe: “Me llego esto de Luis Enrique Peebles (Kiko), medico psiquiatra, amigo, y ex prisionero politico sobreviviente de la Base Naval de Talcahuano, Colonia Dignidad, y Villa Grimaldi”
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