Michelle Bachelet ha señalado "el pueblo es a mí a quien ha elegido"
por Hernán Narbona V. (Chile)
21 años atrás 3 min lectura
Se discute en los medios sobre la composición que tendrá el nuevo gobierno. La Presidente electa ha manifestado que se tomará todo el tiempo necesario para decidir en forma libre. Conociendo la dinámica que se genera en torno a las designaciones, este momento es crucial para marcar el cambio de estilo de la nueva gobernante.
Ella está consciente de haber logrado una votación mayor que la que obtuvo Ricardo Lagos. Habiendo vivido de joven el período de la Unidad Popular, en donde su padre asumió responsabilidades estratégicas, Michelle Bachelet debe tener absolutamente claros los riesgos del cuoteo político. Cuando el poder se reparte en parcelas, el que asume a un cargo comienza a tener, quiéralo o no, dos señores a los que debe servir: al Presidente que lo nomina en un cargo de exclusiva confianza y al jefe político del Partido que lo propuso.
Habiendo sido muy joven también en esos mil días del gobierno popular, pude conocer los vicios de ese cuoteo y las desautorizaciones que el partido del propio Salvador Allende le hizo al Presidente, dejando en tela de juicio su autoridad, dando mayores argumentos a quienes buscaban desestabilizarlo.
Recuperada la democracia, el país ha visto que la clase política volvió, desafortunadamente, con esas mismas malas costumbres de compartimentar el Estado en pequeños feudos de poder, que de alguna manera sirven para practicar un clientelismo nefasto para una sana administración. Los chilenos no hemos olvidado las múltiples situaciones en que ese reparto del poder ha significado que algunas autoridades administraran su espacio de espaldas a la ciudadanía, con secretismo y malas prácticas.
La Presidente electa, Michelle Bachelet, intentó durante su campaña tomar la mayor distancia posible de los partidos políticos, conectándose directamente con la ciudadanía. Seguramente, ella bien conoce de la percepción que la sociedad civil tiene de las élites políticas y del divorcio entre ambos estamentos. La estrategia de Bachelet, de sustentar su campaña en su llegada a la comunidad nacional, reforzándola para la segunda vuelta con los compromisos asumidos con las fuerzas que han cuestionado el sistema político y económico imperante, fue, sin dudas una estrategia acertada. La Presidente electa cuenta con un respaldo que es transversal, que la legitima en su empeño de mayor independencia para nominar su equipo de trabajo.
Desde la sociedad civil, donde se rechaza ese estilo controlador que han tenido los partidos políticos, se tienen grandes expectativas en un estilo Bachelet que marque, de entrada, la diferencia. Si recupera la movilización social – que no debe confundirse con agitación social- podrá incrementar su respaldo popular. Y la receta es simple: seguir escuchando la voz directa de las organizaciones sociales. Evitando que sus asesores prefabriquen microclimas que le impidan mantener un contacto directo, franco y -como decía en su campaña- acogedor de las inquietudes e iniciativas ciudadanas.
En este orden de ideas, los ciudadanos que buscamos potenciar la soberanía popular y la transparencia, abogamos por una desconcentración del poder, que signifique que las regiones puedan con una real y no manipulada participación ciudadana, abordar proyectos que dinamicen los espacios locales y generen una nueva mística política, al sentir que los pequeños cambios de estilo pueden ir mejorando la calidad cívica de nuestra democracia.
Cuando la Señora Bachelet deba nominar su equipo, la gente espera que incorpore a los mejores. Que abra las ventanas de palacio para que soplen nuevos vientos y nueva savia se incorpore con su energía a un gobierno diferente. Cortar con los paternalismos políticos, por muy bien intencionados que parezcan, parece ser la clave para que la doctrina del esfuerzo, de los deberes antes que de los derechos ingrese al gobierno. Generando una dinámica nacional que oxigene las instituciones que, sabemos, no funcionan tan bien como se ha pregonado y la meritocracia sustituya a la pitutocracia y a la plutocracia.
Con una señal tan simple y tan valiente como esta, Michelle Bachelet estaría marcando el distingo, no por ser mujer, sino por atreverse a vertebrar un Chile más alejado de las cúpulas y más cercano a la gente.
Visite el blog del autor
Artículos Relacionados
Racismo, dominación y revolución en Bolivia
por Adolfo Gilly (El Clarin)
18 años atrás 10 min lectura
Responsabilidad por el colapso de edificios
por Patricio Herman (Chile)
17 años atrás 4 min lectura
Valentin Letelier y "Los pobres"
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
20 años atrás 2 min lectura
En febrero del 2026 la Municipalidad de Las Condes revocó el llamado a Licitación para la «Limpieza de Quebradas»
por piensaChile
4 segundos atrás
09 de octubre de 2026 Estos son los párrafos claves que demuestran que una Unidad de la Municipalidad había solicitado contratar el «Servicio de Limpieza Quebradas» que habían sido…
Pepe Escobar: Por qué la campaña de Lula perdió el contacto con Brasil
por Nima R. Alkhorshid (desde Brasil)
8 horas atrás
09 de octubre de 2026
La crítica que Pepe Escobar hace al PT, al Partido de los Trabajadores, de Lula, es válida para la inmensa mayoría de los partidos políticos, independiente de su color político. Y esto a nivel mundial.
1096 dias desde el 7 de octubre
por La Base (España)
2 días atrás
07 de octubre de 2026
En el programa de hoy, Pablo Iglesias, Irene Zugasti, Pablo Hurtado y Eduardo García analizan, a tres años del 7 de octubre, la historia de la ocupación y la resistencia palestina, con la participación del analista y activista Daniel Lobato.
El legado de nuestro abuelo Timoteo, parte de la Memoria del Caliche
por Julio Cámara Cortés (Chile)
4 días atrás
05 de octubre de 2026
Tenga plena conciencia que la manera más digna de honrar el legado de nuestro abuelo Timoteo, es continuar trabajando y aportando en la construcción de un Chile mejor, con mayor justicia y dignidad.