«Desiguales, Orígenes, Cambios y Desafíos de la Brecha Social en Chile»

Las desigualdades sociales están hoy en el centro de la discusión mundial. Numerosos informes, libros e investigaciones ponen el foco en ella, suscitando debates de variada intensidad
sobre sus causas, manifestaciones y consecuencias.

En Chile, decir que el país es desigual es una obviedad. La desigualdad es parte de su fisonomía histórica, un rasgo estructural del orden social desde sus inicios hasta nuestros días. Para los habitantes es un elemento esencial de cómo entienden el país donde viven y la posición que ocupan en la sociedad.

La tasa de pobreza se ha reducido de manera notoria, los ingresos de los hogares han aumentado de forma considerable, la matrícula escolar y universitaria se ha expandido significativamente y el sistema democrático se ha mostrado estable. Pese a ello, la desigualdad sigue siendo una pesada herencia de la cual Chile no parece poder desprenderse con facilidad. La persistencia de enormes diferencias socioeconómicas, que se reflejan en espacios urbanos segregados, tratos discrimatorios y capacidades muy distintas de influencia y poder, son una mancha en un listado de logros de los cuales el país puede sentirse, con justa razón, orgulloso.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) desde hace ya dos décadas ha venido mostrando los avances y los obstáculos que el país ha experimentado, y junto con otros
actores civiles, religiosos y políticos ha puesto el acento en las porfiadas diferencias sociales en Chile. El presente volumen ofrece una base sólida, profusamente documentada y actualizada para discutir este fenómeno que ha marcado la historia del país. La investigación que este libro registra, y que se extendió durante dos años, se funda en el convencimiento de que la desigualdad tiene consecuencias negativas para las sociedades, que abarcan tanto su desempeño económico como la calidad de las interacciones sociales y la legitimidad del sistema político.

Sin embargo, este trabajo no pretende hacerse eco de la contingencia social y económica, sino ofrecer una mirada de mayor alcance que destaque elementos de la desigualdad en Chile que anteceden y muy probablemente sobrevivan al momento actual. Tampoco se busca prescribir un nivel ideal de desigualdad socioeconómica, ni se dan recetas respecto de las acciones que el país debe acometer para hacerse cargo del fenómeno. Sí se indica una dirección clara: el escenario actual no es deseable y el conjunto de la sociedad deberá avanzar hacia un desarrollo más inclusivo y un país con mayor igualdad social.

Basados en los mejores datos disponibles, y en evidencia cuantitativa y cualitativa generada especialmente para este trabajo, se responden las siguientes preguntas: ¿cuán desigual es Chile en términos socioeconómicos?, ¿es cierto que la desigualdad siempre ha estado presente en el país?, ¿cómo es vivir en un país muy desigual, cómo afecta la vida diaria de los ciudadanos?, ¿qué explica la reproducción de la desigualdad en el tiempo, y qué elementos permiten entender sus cambios?

Desigualdades socioeconómicas: más allá de las diferencias de ingresos

A lo largo de la historia han surgido y se han reproducido desigualdades de variado tipo: por ejemplo entre indígenas y españoles, hombres y mujeres, ricos y pobres, capitalinos y personas de otras regiones. Reconociendo la importancia del análisis de cada una de ellas, este trabajo se ocupa específicamente de las desigualdades que tienen su origen en las diferencias socioeconómicas, esto es, de los recursos de que disponen las personas en forma de ingresos, riqueza, empleos, educación, salud, vivienda y otros.

Dicho foco no se reduce, sin embargo, al estudio de las diferencias de ingresos o al dato de que algunos poseen más o menos recursos que otros. El concepto de desigualdad que se propone es más específico: desigualdades sociales se definen aquí como las diferencias en dimensiones de la vida social que implican ventajas para unos y desventajas para otros, que se representan como condiciones estructurantes de la vida, y que se perciben como injustas en sus orígenes o moralmente ofensivas en sus consecuencias, o ambas.

Tomando esta definición, se exploran las múltiples dimensiones de la organización social que en Chile producen sistemáticamente ventajas para algunos y desventajas para otros. Para ello se usan distintos indicadores para clasificar a la población en clases o estratos sociales: años de educación, niveles de ingresos y pertenencia a clases ocupacionales.

Si le interesó el tema, puede bajar el Informe completo del PNUD en formato PDF, haciendo clic en este enlace: PNUD_Chile_Pobreza-sintesis-DESIGUALES-final

Artículo publicado en Análisis, Derechos de la mujer, Derechos de los niños, Derechos Humanos. Puedes guardar el enlace permanente para futuras consultas.

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