nov 20, 2013
Con un buen ensayo sobre Salvador Allende, Jesús Manuel Martínez (Moreda, 1942) obtuvo hace cuatro años el Premio de Ensayo Jovellanos que se convoca anualmente en Gijón. El autor dirigió durante el gobierno de Allende la productora Chile Films, que presidía el cineasta Miguel Littín, y participó en algunas empresas editoriales. Licenciado en Filosofía y Teología, impartió clases en la Universidad Católica de Chile. Como militante de uno de los partidos de la coalición allendista, conoció de cerca al presidente derrocado por el golpe de Estado del general Pinochet en 1973.
Gracias a la Iglesia Católica y al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Jesús Manuel pudo salir de Chile una vez establecida la dictadura militar. Quienes hayan leído ‘Salvador Allende’, título del libro de Jesús Manuel Martínez –a quien desde aquí convoco para un posible reencuentro después de tantos años–, entenderán por qué en las elecciones que llevaron a Salvador Allende a la presidencia de la nación en 1970 el índice de abstención no llegó al 17 por ciento.
Aquella sociedad estaba politizada y muy implicada en el proceso que a partir de ese año iba a experimentar Chile. En las elecciones municipales del año pasado, el 60 por ciento de los ciudadanos chilenos con derecho a voto se abstuvo. El pasado domingo, con motivo de los comicios que decidirán quién será el próximo presidente de aquella república, la mitad de la población habilitada para tal proceder no concurrió a las urnas. De los más de trece millones de ciudadanos en el censo electoral, solo votaron algo menos de siete.
La abstención del 50% supera, por tanto, los votos de la candidata vencedora, Michelle Bachelet, que obtuvo un 46%. El presidente Piñera lamentó el triunfo una vez más de la abstención en unas declaraciones al término de la jornada electoral. “Espero que la próxima elección podamos lograr una participación mucho mayor”, dijo. “El voto en Chile es voluntario –adujo– porque este gobierno apostó por el voto voluntario para que los chilenos voten por convicción”. En su patriótica opinión, el voto es una forma de expresar el amor por Chile, por lo que no se descarta que si ese amor decrece, acabe por ser obligatorio.
Entre aquel Chile entusiasta de 1970 y el de ahora median 17 años de dictadura (1973-90) y una etapa transicional marcada por la constitución pinochetista. En 1981, el general Augusto dio vigencia a esa nueva constitución, en la que se trató de asegurar el papel tutelar del Ejército, afianzar el régimen militar y legitimar el orden social y económico impuesto por la Junta Militar. Ocho de los nueve candidatos a la presidencia del país proponían reformar esa constitución pinochetista, ¡cuarenta años después de que el dictador diera el golpe de Estado que trajo consigo la muerte, la tortura, la cárcel y el exilio de cientos de miles de chilenos! La supresión de algunos artículos bajo la presidencia de Ricardo Lagos en 2005 no fue muy estimulante.
A la vista de tan masiva abstención, tienta hacer la comparación con España, pues uno y otro país padecen una decepción política creciente y hasta patológica, y los dos partieron de sendas dictaduras para transitar sus procesos democráticos respectivos. Aquí, un general felón impuso al vigente jefe de Estado, que juró los principios fundamentales del viejo régimen, no la constitución democrática. Allí, otro general felón impuso la constitución todavía vigente, tratando también de dejarlo todo atado y bien atado.
España, como Chile, va camino de la abstención victoriosa, porque el desencanto y el hastío ante las falacias y corruptelas políticas de los últimos años están desbordando la capacidad de hartazgo de los ciudadanos. ¿Qué fue de líderes como Salvador Allende, que entusiasmaban a los más desfavorecidos, preguntaría a mi recordado Jesús Manuel, consciente de que él compartió las mejores expectativas ante aquel Chile votado que luego reventaron las botas militares?
– El autor, Felix Población, es periodista y escritor
*Fuente: Astures
Artículos Relacionados
Por extraño que parezca han convertido a Neruda en una marca como pepsi
por Rafael Rosado (República Domicana)
17 años atrás 4 min lectura
Carta abierta de un profesor a María Música Sepúlveda
por Alejandro Banda (Chile)
17 años atrás 7 min lectura
Allende y Chávez en el mismo empeño
por Héctor Vega (Argenpress)
19 años atrás 13 min lectura
Conversaciones con la bloguera cubana Yoani Sánchez
por Salim Lamrani (Rebelión)
16 años atrás 51 min lectura
¿Hubo agentes del Mossad en el gobierno de Maduro?
por Sebastián Salgado (Argentina)
4 horas atrás
08 de enero de 2026
Salgado también alertó sobre la existencia de redes de inteligencia que operan de manera encubierta: “*El Mossad tiene la red de espías más grande del planeta, personas que viven una vida común hasta que son activadas*”, explicó, señalando que estas estructuras pueden infiltrarse incluso en ámbitos sensibles del Estado.
Organizan Seminario Internacional ante desafíos por creación de Sitio de Memoria en exColonia Dignidad
por Loreto Contreras Orellana (Chile)
10 horas atrás
08 de enero de 2026
La Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad tiene el agrado de extender la invitación al seminario que tiene como objetivo contribuir al debate y concreción del futuro sitio de memoria. Lo anterior, bajo el imperativo que la construcción de éste se base en los principios de la justicia transicional, garantizando que la participación de las víctimas y organizaciones de derechos humanos sea central.
Diario El País hace y adapta mapas por encargo. Acaba de meter el Sáhara Occidental dentro de Marruecos
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
6 días atrás
02 de enero de 2026
El diario El País ha publicado una mapa en el que incluye el Sáhara Occidental dentro de Marruecos. El profesor Luis Portillo se ha dirigido a la Defensora del lector, Soledad Alcaide.
Israel aplastó a Mohammad Bakri por atreverse a expresar el dolor palestino tal como es
por Gideon Levy (Israel)
2 semanas atrás
28 de diciembre de 2025
Israel le dio la espalda mientras la sociedad palestina israelí lloraba la muerte de Mohammad Bakri, una de sus figuras más célebres: un actor, director e ícono cultural, un patriota palestino y un hombre de alma noble