La paradoja llamada Patricio Aylwin Azócar

El olvido es un elemento inerte que se activa al juntarse con a estupidez y la codicia. Los  desmemoriados, los tontos y los codiciosos se potencian entre sí, igual como reaccionan  las sustancias químicas para revelar las fotografías (palabras textuales del escritor y  académico Roberto Castillo el año 2006 en El Mostrador”, aplicables a este artículo”). 

En las páginas de “PiensaChile” se publicó el día 3 de octubre de 2008 una noticia (Aylwin agradece a Onofre Jarpa por su aporte en la transición a la democracia) que al parecer pocos leyeron o quienes lo hicieron no dimensionaron el significado que se esconde tras esa comunicación.

El hecho corresponde a un acto realizado en la Universidad Alberto Hurtado, con la presencia de académicos, ‘ilustres y distinguidos políticos”, ex presidentes de la República y nuestra actual Presidenta doña Michelle Bachelet Jeria, a quien la Universidad otorgó el ‘honor’ de hacer entrega de la condecoración “Héroe de la Paz 2008” al abogado, ex parlamentario, ex Presidente de la DC en 1973 y ex Presidente de la República, Patricio Aylwin Azócar. Esta distinción la otorga dicha Universidad a chilenos que han aportado para hacer de Chile un país más fraterno y se hubieren comprometido con la verdad, la justicia y el bien común.

Lo ocurrido es digno de ser incorporado al libro de Robert Ripley, creador del mundialmente famoso “Aunque usted no lo Crea”. El que se haya otorgado tal galardón al señor Aylwin y que éste haya recibido el premio nada menos que de manos de la Presidenta Bachelet, que fue una de las víctimas de la dictadura de Pinochet es algo que los ciudadanos comunes y corrientes no podemos comprender. En efecto, de no haber mediado los bastardos intereses de la Democracia Cristiana de la época, que era presidida por Patricio Aylwin, y la contribución decisiva de la DC para que produjera el derrocamiento del gobierno legítimo de Salvador Allende y el quiebre de la democracia en Chile, la patria no habría sufrido la horrorosa dictadura militar que tuvimos por diecisiete años. 

Las maquinaciones sediciosas promovidas por el ahora nonagenario político señor Aylwin, uno de los artífices del maquiavélico resquicio legal mediante el cual se pretendía reinstalar a su camarada Eduardo Frei Montalva en la presidencia de la República y así desconocer la tradición chilena en cuanto a que quien obtenía la primera mayoría sería proclamado Presidente Electo por el Congreso Nacional, es un hecho suficiente para acreditar la actitud anti democrática de Patricio Aylwin y que de hecho invalida la condecoración otorgada por la Universidad Alberto Hurtado a este nada creíble ex mandatario.

Para quienes no nacían en esa época o eran de muy corta edad para darse cuenta de ello, les imponemos de cual era la astuta maniobra ideada, entre otros, por Patricio Aylwin, Sergio Onofre Jarpa -a la sazón presidente del derechista partido Nacional-, el ex Presidente Jorge Alessandri Rodríguez (candidato en esa elección junto con Allende y Radomiro Tomic), y los mas reaccionarios estamentos de la DC, junto al norteamericano Presidente de EE.UU., Richard Nixon, su asesor de seguridad Henri Kissinger y el tristemente recordado “Comité 40”, que actuó con dinero, agentes, asesoría comunicacional al diario El Mercurio, otrora portavoz de la sedición, dinero para que Edwards pudiera continuar la campaña anti Allende y contribuir al éxito de la maniobra que se conoció como ‘El Gambito Frei’, ardid ¿En que consistía?  La DC era mayoría en el Congreso Nacional; sumados sus votos a los del derechista partido de Jarpa, desconocerían el triunfo relativo de Salvador Allende, que había obtenido la primera mayoría en septiembre de 1970. Alessandri sería proclamado presidente electo y renunciaría al día siguiente.

La renuncia de Alessandri provocaría la convocatoria a una nueva elección presidencial, en la que don Eduardo Frei Montalva sería proclamado candidato único de nacionales y democristianos, cuyos votos unidos serían inalcanzables por el movimiento popular en la nueva elección. Recordemos que la Constitución de 1925, vigente en aquella época no permitía la reelección del presidente en ejercicio. Por tanto, era imperativo que funcionara la jugada ajedrecística conocida como ‘gambito’ y que consiste en sacrificar una pieza importante (Alessandri en ese caso), y conseguir así una posición estratégica favorable. Aylwin, jurista que se caracterizó en el mandato de Allende por fabular con el trajinado argumento de los “resquicios legales”, fue uno de los creadores del resquicio que soslayaba lo dispuesto por nuestra Carta Fundamental.  Sin tomar en cuenta lo obrado por los socios unidos en la CODE (Confederación Democrática DC-PN), tenemos una primera prueba irrefutable de las convicciones derechistas y anti democráticas del homenajeado ahora por la Universidad Alberto Hurtado. Bien dice el viejo refrán que “Dios los cría y el diablo los junta…”

Al agradecer la condecoración, el Sr. Aylwin expresó públicamente ‘su gratitud a Sergio Onofre Jarpa por el apoyo que brindó a su gobierno, pese a haber sido el presidente de un partido de oposición’. Inconsecuente de acuerdo a su historial actual, pero nada de contradictorio por su anterior alianza con Onofre Jarpa, golpista contumaz, desde el día mismo que Allende y la UP ganaron la elección presidencial el año 1973.

Con lo hasta aquí expresado, se demuestra, una vez más, de que la historia no es más que un compendio de hechos y situaciones ocurridas en el pasado y que son presentadas en el presente por historiadores que la escriben según su propio cristal. En el caso del señor Aylwin, se le ha premiado porque su negro pasado se ha borrado interesadamente de la historia patria. 

Patricio Aylwin pretende borrar en el presente con el codo, lo que ayer escribió con la mano. Los políticos deben ser extremadamente cuidadosos con las entrevistas que dan a la prensa y muy especialmente si éstas son grabadas. Casualmente, en lo que se conoce como ‘ciberespacio’, algún curioso reportero o alguien cuyo nombre no se da a conocer, tuvo el acierto de guardar dos entrevistas hechas a Patricio Aylwin en dos épocas diferentes y en dos estaciones televisivas distintas. El anónimo colaborador al conocimiento histórico subió las grabaciones al sitio conocido como youtube. Basta con señalar lo que declaró a Televisión Nacional el otrora golpista a pocos días de producido el putsch (Nota: en blanco y negro y no indica fecha) y su contradictoria versión 20 años después a la estación Chilevisión, esta vez a colores. Lea el lector lo que dijo el creador del ¡Gambito Frei’ en 1973:

“…Tenemos el convencimiento de que la llamada vía chilena de conducción del socialismo, que empujó y enarboló como bandera la Unidad Popular y [que] exhibió mucho en el extranjero estaba rotundamente fracasada y eso lo sabían los militantes de la Unidad Popular y lo sabía Allende y por eso ellos se aprestaban, a través de la organización de milicias armadas, muy fuertemente equipadas y constituían un ejército paralelo para dar un autogolpe y asumir por la violencia la totalidad del poder. En esas circunstancias pensamos que la acción de las Fuerzas Armadas simplemente se anticipó a ese riesgo para salvar al país de caer en una guerra civil o en una tiranía comunista…”. Absolutamente textual lo copiado del video.

Estas palabras dichas por “El Héroe de la Paz 2008”, según lo indica la condecoración que le entregó la Presidenta Bachelet, son absolutamente textuales y solamente he intentado darle una puntuación gramatical a la declaración. El lector que sienta curiosidad o quiera refrendar la veracidad de lo que señalo, puede verlo y escucharlo:

¿Un “Héroe de la Paz”?
ver video

¿Cabe alguna duda acerca de tergiversación o palabras ‘fuera de contexto’, que es la manera como los pícaros políticos niegan lo que dijeron cuando se van de lengua? Obviamente que no, pero continuemos para conocer la cadena de embustes y contradicciones del personaje en cuestión. En el mismo video, se reproduce una versión asombrosamente diferente, hecha a Chilevisión 20 años después. Conozcamos sus palabra textuales: “… yo nunca pensé que la Unidad Popular como tal ni menos Salvador Allende estuvieran interesados en dar un golpe y establecer una dictadura…”. A continuación y preguntada su opinión acerca del famoso Plan Zeta, que los conmilitones Frei y Aylwin se encargaron de difundir en el planeta entero y que tanto los militares como la DC y PN daban por cierto, el señor Aylwin respondió con una pasmoso e insólito descaro diciendo textualmente: “…yo supe de eso (en referencia al imaginado Plan Zeta), cuando salió el libro éste (habla del Libro Blanco de Pinochet), o el documento que publicó el gobierno militar denunciando este plan…”.  Ripley diría: increíble pero cierto tan grosero cambio. ¿Acaso don Patricio  es ahora un catecúmeno de Poncio Pilatos, el que se lavó las manos ante la crucifixión de Cristo?

Es de esperar que a ningún concertacionista –de los que dirigen a Chile- se le ocurra proponer a Patricio Aylwin para el Premio Nobel de la Paz, emulando el premio que se otorgó al inmoral Henry Kissinger en 1973, el mismo año que ese siniestro personaje propició los despiadados bombardeos de Laos y Camboya. Kissinger, al igual que Aylwin en Chile, propició el golpe de Pinochet, apoyó el golpe en Argentina y otras lindezas por el estilo tales que, en contrapunto al Nobel de la Paz, el escritor norteamericano Gore Vidal le dedicó la siguiente frase: “Creo que Kissinger es el más grande criminal de guerra libre en el planeta. Si detienen a Kissinger, en Estados Unidos va a cundir el pánico, porque el país está muy comprometido. Hemos estado en eso continuamente desde 1953, volteando gobiernos y asesinando dirigentes".

En Chile, país de grandes paradojas, no sería de extrañar que se presentara la candidatura de Aylwin a ese premio, pese a sus negados actos golpistas en contra del Presidente Salvador Allende y sus nada creíbles desmentidos.

El autor es ingeniero comercial y escritor

Artículo publicado en Opinión. Puedes guardar el enlace permanente para futuras consultas.

Política de comentarios

  • Por favor, sé breve.
  • Los comentarios no relacionados con el tema del artículo no serán publicados.
  • Si deseas publicar tus textos, por favor envíalos a nuestro correo redaccion@piensachile.com y nos pondremos con contacto contigo.