INCREÍBLE: Plebiscito Chile 2020, aplastante victoria cambia la Constitución
Se acabó la revolución de 1973, esa que dijo Pinochet con la que salvaría a su país y sería ejemplo para el mundo, para él era revolución negándose a decirle dictadura. Lo derrocaron pero su herencia permaneció hasta hoy, con la constitución promovida y promulgada por él, que protegió el capital en manos de las élites, y abandonó al pueblo privilegiando la privatización. Este domingo, parece que ha fallecido la herencia. EL pueblo chileno votó por tener una nueva constitución. Analicemos qué pasó y qué pasará. ¿por qué es importante este triunfo para los colombianos, mexicanos, hondureños, argentinos, para toda América latina? ¿Cómo lo toma Washington?
Plebiscito: Victoria popular y descalabro de la clase política
En cualquier democracia seria y real, este descalabro electoral ya tendría a gobernantes y parlamentarios desalojados del poder. Sin embargo aquí, cuando todavía no se cerraban todas las urnas, los derrotados ya sacaban cuentas alegres de lo que serían los próximos comicios para elegir gobernadores, integrar la Comisión redactora de la nueva Constitución y aquel nuevo plebiscito con el cual la Carta Magna será refrendada por el voto ciudadano. Por lo mismo es que el pueblo no debe descuidarse. Deberá permanecer en las calles para impedir que nuevos conciliábulos cupulares intenten torcer la voluntad soberana, exigiendo durante los dos años que siguen la materialización de las reformas educacionales, previsionales y otras que han sido constantemente burladas por La Moneda.
Chile en su “Momento Gramsciano” (y las limitaciones de una salida tipo nueva socialdemocracia europea)
¿Cuál es el mayor desafío que debemos enfrentar en el plano económico en la nueva Constitución? El destacado economista José Gabriel Palma lo analiza en detalle a partir del análisis de por qué colapsó el pensamiento progresista latinoamericano. Apelando a la concepción de Foucault sobre la relación entre el poder y el conocimiento, despedaza el rol de los “expertos” a los que llama “guardia pretoriana del neoliberalismo” y los argumentos de los que postulan para Chile la “nueva” socialdemocracia europea: bajo la apariencia de subsidiar a los más pobres, los grandes receptores de “protección social” son los grupos de altos ingresos.
Chile: Nueva Constitución, llave maestra del cambio
Esa victoria es lo fundamental en este instante. Pongamos el acento de hoy en eso. Que nada impida el trabajo de hormigas para el domingo 25 una masa impresionante acuda a votar. Son más de 14 millones los electores habilitados que pueden abrir un nuevo destino para Chile. En la última elección presidencial (2017) votaron poco más de 7 millones, 49,02% del padrón electoral. Esta vez hay que superar los 8 millones de votos para que el plebiscito tenga la legitimidad indiscutible que requiere. No basta que el Apruebo y la Convención Constitucional consigan poco más del 50%. Necesitamos una victoria con la fuerza de una salida de mar para que sea respetada por los bastiones financieros, civiles y militares del conservadurismo.
A 25 días del Plebiscito 83% votaría por el “Apruebo”
A 25 días para que se realice el plebiscito para una nueva Constitución, se estima que un 53,1% de la población votante del país -equivalente a 7,8 millones de personas- acudirá a votar, según los datos de la nueva encuesta de Pulso Ciudadano realizada por Activa.
¿Qué va a pasar en Chile?
A medida que pasan los meses y se debate sobre la posibilidad de una nueva Constitución, vamos entendiendo que al país se lo ha puesto ante una riesgosa trampa. Que, de no obtener los partidarios del “apruebo” una representación de más de un 70 o 75 por ciento de los miembros de la convención constituyente, la derecha y los sectores más retardatarios podrán ponerle muchos obstáculos a cada precepto de la nueva Carta Magna, por lo que no podemos descartar un severo conflicto social cuando el pinochetismo y sus herederos decidan ejercer su veto a las reformas acordadas mayoritariamente. Por lo mismo es que los sectores progresistas debieran ya estar organizados para defender su triunfo en el Plebiscito y velar porque los cambios realmente se impongan.
El sujeto social de cambios en el proceso constituyente
El fraude, al igual que en la época de la dictadura está en que sólo aquellos constituyentes patrocinados por los partidos políticos tendrán alguna chance de acceder a la Convención Constitucional de la segunda papeleta. Pues su elección se rige según la ley de elección de los diputados. En esta fabricación de la clase política, los constituyentes de elección popular deben entenderse como aquellos independientes que lograron financiar su candidatura o bien independientes en el cupo de un partido que lo patrocine. La conclusión central de esto es que los constituyentes así elegidos no serán mandatarios del pueblo sino de los partidos que los aceptan como tales. No olvidemos que la aprobación de los partidos políticos actuales es de un 2%.
Yo Apruebo: por Soberanía, Poder y Dignidad (Parte II)
El pueblo de Chile necesita un nuevo paradigma de gobierno, una nueva arquitectura filosófica, ética e ideológica, así como una nueva estructura política-administrativa. El sistema Presidencial y parlamentario debe ser puesto en tela de juicio por no haber resuelto nunca los asuntos sensibles y dolorosos de los detenidos-desaparecidos; responsable de todo nepotismo, colusión y tráfico de influencias; de las torturas y asesinatos ocurridos en democracia; de todos los presos, torturados, mutilados y mutiladas en las protestas legítimas del 18 de octubre en adelante; de la represión y asesinatos selectivos a la nación mapuche; de todos los recursos naturales enajenados del patrimonio de Chile y saqueados impunemente; de todos los robos y fraudes al fisco por parte de las propias instituciones del Estado; de los abusos y maltratos causados al pueblo de Chile.
«Nuestra Constitución»
En el contexto de las manifestaciones ciudadanas surgidas en la ciudad de Los Ángeles, luego del despertar colectivo del 18 de octubre de 2019, se formó un referente de participación comunitaria denominado Asamblea Cultural de Los Ángeles […] Con esfuerzo y mucha creatividad redactamos “Nuestra Constitución”, la que compartimos ahora con ustedes. Depende de nosotros, ciudadanas y ciudadanos que asumamos nuestro rol de seres conscientes, participativos y responsables por el presente y futuro de nuestro país. Aún hay Patria ciudadanas y ciudadanos. Aún hay Democracia. Aún existe la oportunidad de ¡Tomarnos la Constitución!
El fraude constituyente hace agua
¡Se le está yendo de las manos la pobre justificación a los líderes de la ex Concertación de que había que derrotar a la derecha con el apruebo!; justificación destinada a ocultar que el antidemocrático e inmodificable quórum de los dos tercios, regalado por ellos mismos el 15 de noviembre a la derecha, le permitirá a ésta controlar totalmente los términos que tenga la «nueva» Constitución o conformarnos con seguir con la Constitución de Lagos suscrita por él y todos sus ministros en 2005.