¿Qué tipo de Papa? Las tensiones internas de la Iglesia actual
Debemos discernir con inteligencia lo que mejor sirve actualmente al mensaje cristiano en el contexto de una crisis social y ecológica de gravísimas consecuencias. El problema central no es la Iglesia sino el futuro de la Madre Tierra, de la vida y de nuestra civilización. ¿Cómo puede ayudar la Iglesia en esa travesía? Sólo dialogando y sumando fuerzas con todos.
El reciclaje de las religiones
La Iglesia Católica colaboró en todas las aventuras que tuvo Europa en su engrandecimiento y conquistas y se extendió por el mundo junto con los conquistadores llegando a tener 800 millones de personas que le son más o menos fieles.
Y toda esta institución se quedó fijada en una estructura piramidal, encabezada por el Obispo de Roma, que se titula Representante de Dios en la Tierra, como si Dios fuera una persona tipo Emperador Romano que manda embajadores. Este es el Papa, autócrata por excelencia del mundo cristiano católico no solo en el aspecto religiosos sino también intentando ser dueño de la reflexión y sexualidad de sus súbditos.
Disculpen la molestia
Quiero compartir algunas preguntas, moscas que me zumban en la cabeza.
El zapatista de Irak, el que arrojó los zapatazos contra Bush, fue condenado a tres años de cárcel. ¿No merecía, más bien, una condecoración?
¿Quién es el terrorista? ¿El zapatista o el zapateado? ¿No es culpable de terrorismo el serial killer que mintiendo inventó la guerra de Irak, asesinó a un gentío y legalizó la tortura y mandó aplicarla?
¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indígenas mapuches de Chile, o los kekchíes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?
La decadencia de una monarquía de derecho divino
Aunque es el jefe de uno de los Estados más pequeños (el Vaticano), el Papa tiene más poder que cualquiera de los gobernantes del mundo. Si establecemos una comparación entre el Sumo Pontífice y nuestro pequeño monarca Presidente – que apenas tiene como súbditos a 17 millones de habitantes – es evidente que el poder del segundo es mínimo y sin un peso moral el jefe de todos los católicos.
Benedicto XVI: Il Fulmine
Todo ello en un contexto vaticano sacudido no sólo por la sorpresa de la decisión de Ratzinger, sino también por la revelación pública de la “corrupción y mala gestión” vaticana (Nuncio en EE. UU. Carlo M. Viganó); por “una extendida resistencia en la Curia al cambio y muchos obstáculos a las acciones pedidas por el Papa para promover la trasparencia”, según declararon los tres cardenales comisionados por Benedicto XVI para investigar el caso Vatileaks.
Caso Clarín: un engaño al país
¿Se imagina que un Estado que pierde un juicio internacional pueda ser capaz de presentarlo a su país como un triunfo; y que éste lo crea así, dado que la generalidad de los medios de comunicación difunde dicha distorsión como la verdad? ¿Y que todo ello se desarrolle en una sociedad que en teoría tenga una irrestricta libertad de expresión e información? Usted dirá que ello es prácticamente imposible. Sin embargo, todo eso acaba de pasar… en Chile.
Marcel Claude: “No votaría por Bachelet, ni en segunda ni en tercera vuelta”
El economista asegura que su candidatura surgió de la ciudadanía y de movimientos políticos que rechazan el sistema neoliberal y no están comprometidos con el duopolio de la Concertación y la Alianza.
Fue durante los agitados días de las movilizaciones estudiantiles del año 2011 cuando al economista y profesor universitario Marcel Claude le plantearon por primera vez la posibilidad de levantar una candidatura presidencial.
Bachelet: De cara al pudridero
Muchos quieren ser presidente de este podrido país. Y muchos ya se han autoproclamado como candidatos o precandidatos. Ninguno de ellos supone la más mínima posibilidad de modificar las leyes escritas y no escritas que avalan la existencia de tanta corrupción, de tanto peculado y de tanta antidemocracia, pero todos ellos confían en que la rigidez del sistema y la ya tradicional inercia intelectual y política del electorado, ha de favorecer sus posibilidades de ser el gran mandante y beneficiario de la invariable y sostenida putrefacción social y moral del país.
La ultra derecha católica ganó la partida
El papado de Joseph Ratzinger pasará a la historia por sus intentos —tardíos pero sinceros— de limpiar la imagen de la Curia y de la Iglesia, mancillada por los miles de casos de abusos a menores ocurridos en los últimos 50 años en instituciones y colegios católicos de medio mundo, y por la sistemática tarea de ocultación que emprendió la jerarquía durante el reinado de su antecesor, Juan Pablo II.
El problema no es el ‘papa’, el problema es el ‘papado’
Entre los numerosos comentarios, que lógicamente está suscitando la noticia de la dimisión del papa Benedicto XVI, echo de menos una reflexión que, a mi manera de ver, me parece la más importante, la más urgente, la que más puede (y debería) influir en el futuro de la Iglesia y su posible influencia en bien de este mundo tan atormentado en que vivimos. Me refiero a la reflexión que distingue entre los que es y representa la persona del “papa”, por una parte, y lo que es y representa la institución del “papado”, por otra.