La cara oculta del militarismo en Chile
En estos últimos días, a propósito del cierre del penal Cordillera, el suicidio del recluso Odlanier Mena y del traslado de los violadores de los derechos humanos a su nueva residencia penal de Punta Peuco –todavía con privilegios en relación con otros penales del país- se han emitido una serie de opiniones, comentarios y actitudes que dejan en evidencia que en Chile -a 40 años de vida simulada- se manifiesta una triste y cruda realidad: el militarismo de los altos mandos en Chile siguen contaminados con la Doctrina Nixon y la ideología de la Seguridad Nacional.
El odio momio es hasta la muerte
En el entierro de Odlanier Mena, los pinochetistas le gritaban al presidente “gusano, democratacristiano”; otros se querellan contra Piñera acusándolo de torturador psicológico contra unos “militares honorables” y que nunca han atentado contra nadie, “verdaderos padres de la patria”; tampoco falta quien lo salpique con la sangre del Odlanier Mena, a causa de su suicidio. En la iglesia de Santa Helena asistimos a un verdadero carnaval representado en la forma en que la derecha aborrece a quienes considera traidores a sus convicciones e intereses.
Jorge Navarrete elogia a Piñera y habla de vergüenza y responsabilidad de la Concertación por Penal Cordillera
Columnista cuestiona discriminación, desigualdad y arbitrariedad del sistema carcelario
“El punto que aquí se discute tiene que ver con la discriminación, desigualdad y arbitrariedad de nuestro sistema carcelario; más todavía sopesando la situación en la que se encuentra la inmensa mayoría de la población penal. De hecho, si todos los privados de libertad tuvieran acceso a dichas comodidades, nada de lo que hoy ocurre en las “cárceles” para ex militares resultaría cuestionable”, precisa.
Sobre suicidios y sobre las actitudes de la Iglesia Católica
Algunos años atrás y en la ciudad de Los Angeles en Estados Unidos, la hija de una querida amiga mía se suicidó. Esta chica se había recién titulado de médico en la Universidad de Chile y se encontraba haciendo un postgrado en la UCLA. Como producto de esta trágica situación, mi amiga viajó a Estados Unidos para traer los restos mortales de su hija; estando ya de regreso en Santiago contactó varias parroquias e iglesias católicas en el sector oriente de la ciudad con el fin de poder despedir a su hija con una misa de difuntos.
El cinismo de los genocidas y la cobardía de los Presidentes de la Concertación
Odlanier Mena, el primer jefe de la CNI, la Gestapo chilena que reemplazó a la DINA, es culpable de miles de asesinatos, torturas, desaparecimientos, entre ellos, el “retiro de televisores” – cadáveres retirados de sus tumbas, que aún no se sabe su ubicación – al igual que Manuel Contreras, su principal rival – incluso, quiso asesinarlo – negó, reiteradamente, ante los medios de comunicación de que la CNI haya tenido participación en los crímenes que se le imputan. Estos asesinos emplean el cinismo sin ningún empacho, lo cual no constituye ninguna novedad, pues los mismos tipos de argumentos los utilizaron los nazis para justificarse ante el Tribunal de Nüremberg, con la única diferencia de que estos monstruos de la Gestapo no fueron enviados a “colonias de vacaciones” – como en Chile – sino que la mayoría de ellos fueron condenados a muerte.
El silencioso golpe militar que se apoderó de Washington
La ominosa metamorfosis del Imperio
En la pared tengo colgada la primera página del Daily Express del 5 septiembre de 1945 con las siguientes palabras: «Escribo esto como una advertencia al mundo». Así comenzaba el informe de Wilfred Burchett sobre Hiroshima. Fue la noticia bomba del siglo. Con motivo del solitario y peligroso viaje con el que desafió a las autoridades de ocupación estadounidenses Burchett fue puesto en la picota, sobre todo por parte de sus colegas empotrados. Avisó de que un acto premeditado de asesinato en masa a una escala épica acababa de dar el pistoletazo de salida a una nueva era de terror.
Por una Sociedad Comunitaria
La conciencia social o comunitaria, inherente al ser humano, es dificultada por un ambiente cultural y una estructura económico- social injusta, autoritaria, individualista, patriarcal, economicista y poco solidaria, excesivamente competitiva y estresante. Que provoca enormes desigualdades y conflictos, tanto familiares como laborales e internacionales.
Los grupos políticos principales no enfrentan las soluciones de fondo. No se define hacia dónde vamos como sociedad, ni qué tipo de sociedad queremos. Solo se buscan soluciones de parche y “apagar incendios”.
De cómo Moscú evitó el ataque a Siria
Era un momento de la historia de Siria del que Muallem y sus colegas estaban más que conscientes. La política exterior de su país –o tal vez la militar– era decidida por otros. Y así ocurrió que el 9 de septiembre Muallem estaba sentado frente a Lavrov en la cancillería. El ruso dijo sin rodeos a los sirios lo que pensaba: fue obvio desde el principio que creía que Obama atacaría a Siria.
Un señor invisible y amordazado que infunde mucho miedo en cierta gente muy inocente
Los movimientos sociales y estudiantiles hicieron suya oportunamente el proyecto de Asamblea Constituyente. Hoy han aparecido nuevas figuras, iniciativas o convenciones repentinas las que, silenciando el rol de gestor inicial de Gustavo Ruz, promueven el proyecto de Asamblea Constituyente como nuevo o propio. Importantes personeros del ambiente político y de gobierno se han referido a éste, unos pocos para aceptarlo, muchos para denigrarlo. Es decir, quiéranlo o no los dueños del poder, la propuesta de Gustavo Ruz Zañartu, ha quedado instalada en el escenario político nacional y ya no podrá ser erradicada de éste. Es esta la razón por la cual su promotor declaraba al quedar fuera de la competencia presidencial que “ya había triunfado”.
López Obrador reitera que aunque le llamen “tibio” no caerá en “la trampa de la violencia”
¿Qué hacer si el ejército disfrazado de policía bloquea la carretera para evitar que pasen camiones de manifestantes? ¿Qué hacer si uniformados de policías, con gases, caballos y perros bloquean el paso de una manifestación de protesta en una avenida o en Chivatito? ¿Qué hacer si te citan “a dialogar” en gobernación y te atienden por funcionarios que nada resuelven? ¿Qué hacer?, ¿Qué hacer’? ¿Qué hacer si el capitalismo mantiene a la mayoría de la población en la miseria, el desempleo y el hambre más violento?