La lista del pueblo arriesga convertirse en un barco a la deriva
por Jorge Franco (Chile)
5 años atrás 4 min lectura
13 de agosto de 2021
La cúpula directiva de la Lista del Pueblo ha estado dando estos últimos días un espectáculo realmente bochornoso, que choca frontalmente con las grandes esperanzas de democratización de la política y renovación de sus prácticas que la irrupción de esta corriente en la escena política había generado en amplios sectores de nuestro pueblo. Según se ha informado públicamente, algunos de sus más reconocidos dirigentes, actuando con la discrecionalidad propia y característica de un regimiento, acaban de subir y bajar a dedo a sus posibles candidatos a la Presidencia, sin otra consideración que, al parecer, sus eventuales simpatías o antipatías personales.
Si bien, lamentable, no es del todo sorprendente que algo como esto haya sucedido. En rigor, este es el resultado de una prédica política primitiva, que hasta ahora no se ha mostrado capaz de constituir algo más que una muy elemental expresión del descontento social existente, pero sin lograr plasmarse aún en un proyecto político alternativo, globalmente consistente al sistema social imperante, en el que ese descontento se ha gestado y acumulado hasta estallar. El común denominador de ese descontento ha sido, en sus muy variados aspectos y formas de manifestarse, la aguda desigualdad social en la que se basa y con la que opera el sistema de explotación y depredación capitalista.
La mera prédica en contra de la corrupta y cínica partidocracia que ha gobernado el país en estas últimas décadas, como nexo elemental con el descontento social, y la exaltación de la condición de ciudadanos “independientes”, es insuficiente para disimular la ausencia de un proyecto político realmente alternativo, capaz de impugnar y superar las raíces de ese malestar, pudiendo llevar en cambio a los resultados más insospechados e indeseados.
No olvidemos que el discurso contra los partidos, como parte de su rechazo al sistema político de democracia formal, es compartido, aunque por distintos motivos, tanto por corrientes de extrema izquierda (como el anarquismo) como de extrema derecha (como el fascismo) y puede abrir también camino a proyectos políticos totalitarios.
En rigor, un partido político no tiene por qué ser una cáfila de corruptos ni un aparato que opere con una lógica de cuartel. Por definición no es más que una unión libre y voluntaria de personas en torno a un proyecto político compartido. Y nada impide tampoco que pueda funcionar de manera impecablemente democrática. En consecuencia, abominar de los partidos lleva, en última instancia, a abominar de una política basada en principios y a fomentar en su lugar la presencia de mesiánicos caudillismos. Por otra parte, el descontento social no basta para lograr un cambio social profundo, es decir revolucionario. Para ello se requiere empalmar ese descontento con un proyecto global alternativo de sociedad, capaz de orientar y fecundar la lucha popular. Y el insustituible papel de un programa y un partido revolucionario consiste, justamente, en forjar esa voluntad de cambio, proponiendo al pueblo trabajador un programa de transformación social que liquide la explotación y establezca en su lugar una sociedad solidaria.
El suponer, en cambio, que el sujeto popular es capaz de conducir por sí solo, de manera espontánea, hacia una sociedad justa, sin desigualdades, explotación, abusos y corrupción, no pasa de ser en política un dulce pero inofensivo sueño. En esa misma línea, más de una vez en el pasado, cuando las fuerzas políticas transformadoras han buscado nominar un candidato para hacer frente a la contienda presidencial, no han faltado las voces que claman ¡que el candidato lo elija el pueblo!, sin atender al hecho de que sin una intensa batalla política, como está llamada a ser la propia campaña electoral, lo más probable es que mayoritariamente el pueblo, como ha sucedido tantas veces en el pasado, no elija a uno cuyo programa sintonice realmente con sus intereses, derechos y aspiraciones.
Quiéralo o no, y exhiba o no las formalidades del caso, por su intervención en la escena política la Lista del Pueblo se ha conformado ya como un sujeto político colectivo, es decir como un partido político, y es de esperar que la actuación de sus dirigentes esté ahora, por encima de toda pelea chica, a la altura de las grandes expectativas que ha logrado generar en un amplio sector del pueblo trabajador chileno. Sobre todo en un momento en que la ausencia de un proyecto de transformación realmente profunda de la sociedad chilena, que se proponga atacar las raíces mismas de la desigualdad social y se proponga recuperar para el pueblo las riquezas del país, se hace notar con bastante fuerza.
Artículos Relacionados
Preguntas ingenuas, Homenaje a Ho Chi Minh
por Tito Alvarado (Canadá)
17 años atrás 4 min lectura
Coronavirus: Un nuevo "Campo de Batallas" para el Movimiento Popular
por Guillermo Correa Camiroaga (Valparaíso, Chile)
7 años atrás 2 min lectura
El dios de los ricos no está en crisis
por José María Castillo (España)
16 años atrás 6 min lectura
De Nobel a Nobel – Carta abierta a Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica
por Adolfo Perez Esquivel (Argentina)
15 años atrás 7 min lectura
El nuevo feudalismo muestra sus garras
por Elaine Tavares (Brasil)
20 años atrás 5 min lectura
La frialdad emocional y la ilusión de racionalidad
por Olga Larrazabal S. (Chile)
8 años atrás 6 min lectura
En febrero del 2026 la Municipalidad de Las Condes revocó el llamado a Licitación para la «Limpieza de Quebradas»
por piensaChile
5 horas atrás
09 de octubre de 2026
¿Vulneraba el interés público» la limpieza de las quebradas? ¿Cuál fue la verdadera razón de la revocación de la licitación? ¿Quién responde por los daños y perjuicios?
Pepe Escobar: Por qué la campaña de Lula perdió el contacto con Brasil
por Nima R. Alkhorshid (desde Brasil)
13 horas atrás
09 de octubre de 2026
La crítica que Pepe Escobar hace al PT, al Partido de los Trabajadores, de Lula, es válida para la inmensa mayoría de los partidos políticos, independiente de su color político. Y esto a nivel mundial.
1096 dias desde el 7 de octubre
por La Base (España)
2 días atrás
07 de octubre de 2026
En el programa de hoy, Pablo Iglesias, Irene Zugasti, Pablo Hurtado y Eduardo García analizan, a tres años del 7 de octubre, la historia de la ocupación y la resistencia palestina, con la participación del analista y activista Daniel Lobato.
El legado de nuestro abuelo Timoteo, parte de la Memoria del Caliche
por Julio Cámara Cortés (Chile)
5 días atrás
05 de octubre de 2026
Tenga plena conciencia que la manera más digna de honrar el legado de nuestro abuelo Timoteo, es continuar trabajando y aportando en la construcción de un Chile mejor, con mayor justicia y dignidad.