Autorretrato de Raimundo Cuesta: reflexiones sobre la intelectualidad española
por Gustavo Hernández Sánchez (España)
9 años atrás 7 min lectura
«Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno».
(Retrato, Antonio Machado)
Estos versos de Machado no han dejado de recorrer mi mente mientras leía el relato que sobre su vida nos construye Raimundo Cuesta. Y es que, en efecto, un texto de este tipo solo puede hacer una persona que, sin sentir cerca el final de sus días, puede mirar su pasado personal y profesional (o «historia vivida») desde la satisfacción. No se trata, por tanto, de un relato justificatorio, sino de un testimonio sobre una trayectoria profesional a la que, un joven como yo, solo puede interpelar desde la admiración. No es necesaria ninguna presentación sobre su obra, la cual iremos desglosando a lo largo de este comentario crítico.
Buena parte de esta ha versado sobre Los deberes de la memoria en la educación (2007), cristal desde el que podemos evaluar estas Lecciones de Tersites (2017) que, a modo de epílogo -pero no de punto final-, se nos presentan a lo largo de estas páginas. Debo confesar que al principio pensé que la extensión del texto era un tanto larga, especialmente para un público que poco a poco demanda relatos más breves, mejor digeribles en una etapa del pensamiento que, como los tiempos que corren, promueven una aceleración y fragmentación de las experiencias, también de la de la lectura. Pero ¿Quién soy yo para emitir tal juicio de valor? Esta exigencia, también del mercado editorial, en la era del capitalismo cognitivo, el cual devora y limita la figura del intelectual en el siglo XXI, se suple en el libro con una narrativa que hace atractiva la lectura del mismo y que, siguiendo las reflexiones del propio autor, nos recuerda que, más que probablemente, adaptarnos del todo a todas las exigencias del neoliberalismo -esa hidra de mil cabezas- muchas veces nos limita como intelectuales, más que hacernos mejores. El texto, por tanto, se lee bien a pesar de su extensión, y tiene un interés literario más allá de ahondar en la figura de uno de los más grandes intelectuales que ha dado la historia reciente de nuestro país en el campo de la didáctica crítica de las ciencias sociales.
De eso sabe mucho Raimundo Cuesta, quien a lo largo de estas páginas se embarca de manera muy interesante en una introspección personal sobre su vida y sobre su trabajo muy en la línea de la narrativa postmoderna. Si el conocimiento social, esto es, las ciencias sociales, son subjetivas, nuestra propia cotidianeidad también lo es. Tal y como afirma César Rendueles, autor con el que sabemos de buena tinta que Raimundo está de acuerdo: «Las ciencias sociales son elaboraciones refinadas de nuestras prácticas cognitivas rutinarias. Son parixologías, es decir, saberes cotidianos, no científicos» (RENDUELES: 2016, p. 66.). El modo en como nuestro Yo -subjetivo- se relaciona con el mundo -cuya materialidad, pero sólo eso, es objetiva, mientras que todo lo demás probablemente no- y le dota de sentido. En esto se basa, después de todo, la filosofía existencial, de la que yo me siento partícipe, y a la que el autor hace algún guiño desde la distancia pero con el convencimiento de la edad. Se trata, por lo tanto, de un «experimento postmoderno» que nos pone sobre la pista de cómo deben articularse los nuevos relatos en el siglo XXI: afrontando sin miedo crítico las contradicciones a las que nos induce la condición subjetiva del Ser. Pero el campo de estudio de Raimundo Cuesta es concreto, como decíamos, y ha transitado la mayor parte de su vida dedicado a la puesta en práctica de la didáctica crítica de las ciencias sociales, con varios hitos que aparecen retratados en el libro y que van de la formación del grupo Cronos a la Federación Icaria, (Fedicaria): http://www.fedicaria.org/, centro que articula la publicación de la revista Con-Ciencia Social. El texto, en este sentido, será especialmente interesante para todos aquellos y aquellas interesadas en este quehacer profesional. En su preocupación más inmediata, si tuviésemos que buscar un sentido hermenéutico en conjunto, se deja ver la explicación sobre cómo un joven de una familia bien santanderina -probablemente destinado a engrosar las filas de las verdaderas clases medias de centro-derecha, esto es, de derechas-, toma partido personal y profesional y se convierte en un profesor de historia con inclinación hacia un pensamiento radical de izquierdas. Diríamos que más radical con el paso de los años (algo que nos parece muy digno de admirar). Y le interesa esto -o eso creemos- porque entre sus referentes intelectuales se encuentra sin duda Pierre Bordieu, quien también se habría interesado sobre esta poco usual manera de «reproducción social». Son en torno a estos juegos metafóricos sobre los que Raimundo construye su relato personal y profesional, a quien identifica con la figura de Tersites, personaje que, tal y como el propio autor indica, se presenta en la Ilíada de Homero como un personaje un tanto incómodo, proponiendo retirarse de la guerra -motivo por lo que fue reprimido incluso físicamente.
Cogiendo, por tanto, esta figura incómoda, de segundo orden -o el cual representa un papel menor en el clásico de Homero- se interpreta a sí mismo, y a lo largo de las páginas se desprende un verdadero relato contrahegemónico sobre la propia historia de España, especialmente durante el periodo de la Transición, momento que coincide en su historia personal con su formación definitiva como profesional de la enseñanza, vinculado a la oposición contra la dictadura franquista y, posteriormente, a la formación de la rama de educación del sindicato Comisiones Obreras; hoy tristemente un sindicato del poder gracias a haber dejado de lado a estas personas. La elección de la figura de Tersites resulta en este sentido muy apropiada pues Raimundo Cuesta ha sacrificado ciertamente su fama tanto dentro de los académicos pasillos de la universidad española como de la intelectualidad vinculada a una opción política específica para salvar su honra como intelectual, lo que le ha valido -triste es la realidad, desde nuestro punto de vista- que sea más reconocido en la periferia latinoamericana, como muestran los relatos de la tercera parte del libro- que entre sus correligionarios. Bien es cierto que nadie es profeta en su tierra, pero no menos cierto es que este tipo de cuestiones es tan frecuente entre la intelectualidad española, incluso desde tiempos del mismísimo fray Luis de León, que asquea.
Raimundo Cuesta representa en este sentido la figura del intelectual en el buen sentido de la palabra. Ese que paga el precio de la independencia y la honradez con cierto regusto a olvido. También representa, tanto a través de su trayectoria como a través de sus investigaciones sobre la sociogénesis de las disciplinas escolares (su obra Felices y escolarizados: crítica de la escuela en la era del capitalismo, 2005 -supuso personalmente la apertura de un horizonte intelectual crítico y el desapego por la hipocresía de los ámbitos académicos con el que siempre estaré eternamente agradecido-), la constatación de una vida entregada tanto personal como profesionalmente a ahondar en todo aquello que, por incómodo, tiende a olvidarse, o que el poder directa y maliciosamente intenta que olvidemos. En Los deberes de la memoria en la educación (2007) nos anima, siguiendo las tesis de la historia de Walter Benjamin, a «cepillar la historia a contrapelo», esto es, a convertirnos nosotros y nosotras mismos en Tersites. Pensamiento que ha desarrollado después en La venganza de la historia y las paradojas de la memoria (2015), donde nos proponía hacer una historia de los vencidos, una historia, en definitiva, con memoria (y educación). Propuesta epistemológica y metodológica con la que estoy completamente de acuerdo. Poco tengo que decir pues más que el agradecimiento intelectual de tener un espejo en quien mirarnos y un referente en tal difícil tarea.
-El autor, Gustavo Hernández Sánchez, es doctor en Historia por la Universidad de Salamanca, Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.
Libros de Raimundo Cuesta para bajar gratis en formato PDF:
Los deberes de la memoria en la educación
La_venganza_de_la_memoria_y_las_paradojas_de_la_historia
Reseña de -FELICES Y ESCOLARIZADOS. CRÍTICA DE LA ESCUELA EN LA ERA DEL CAPITALISMO- de R. Cuesta
Artículos Relacionados
«Convergencias entre la Filosofía y Teología de la Liberación»
por Claudia Carvajal Ramirez (Chile)
10 años atrás 1 min lectura
Documental: Clotario Blest Riffo (1899-1990)
por EdicionesEspirituLibertario.cl
16 años atrás 3 min lectura
Jornada de protesta estudiantil: registran manifestaciones en la Alameda
por piensaChile
2 semanas atrás 2 min lectura
Juez ordena pagar indemnización de 500 millones de dólares a propietarios del Clarín
por Pere Rusiñol (España)
4 años atrás 7 min lectura
El 7 de abril Gabriela Mistral celebró su 130 cumpleaños
por Carlos Poblete Ávila (Chile)
7 años atrás 3 min lectura
Carlos Gardel: «Mansedumbre, rebeldía y orgullo de clase»
por Haydée Breslav (Argentina)
6 años atrás 12 min lectura
La rebelión boliviana puede abrir el camino
por Vladimir Mendoza Manjón (Bolivia)
13 mins atrás
29 de mayo de 2026
El desafío para el movimiento popular está en superar el desarrollo desigual de su subjetividad política. En su interior conviven posturas muy diversas: desde los radicales, que no están dispuestos a ceder hasta lograr la renuncia del presidente; pasando por quienes aceptarían compromisos intermedios
«Este gobierno se desploma muy rápido»
por Piensa Prensa
9 horas atrás
29 de mayo de 2026
Estamos sufriendo un gobierno increíblemente incapaz, desordenado, sin preparación, improvisando en todas las áreas.
Teatro Municipal de Viña del Mar: ¿Concierto de Fraternidad? ¡Los genocidas del pueblo Palestino no pueden hablar de fraternidad!
por El Porteño (Valparaíso, Chile)
2 días atrás
27 de mayo de 2026
Por eso llamamos a protestar este sábado 30 de mayo, a las 19:00 horas, frente al Teatro Municipal de Viña del Mar, contra el genocidio en Palestina, contra el sionismo y contra toda forma de complicidad cultural, diplomática o institucional con el Estado de Israel.
Bolivia, Cochabamba: Caravana popular llega al cuartel de la 9. División para entregar mensaje rechazando intento de imponer Estado de Sitio
por Noticias Bolivia
3 días atrás
26 de mayo de 2026
“Estamos en movilización y acciones de los cinco municipios de las Seis Federaciones. Nuestra base está totalmente furiosa. El Gobierno está pretendiendo sacar un estado de sitio que, de antemano, no vamos a aceptar. Va a depender de la Policía y el Ejército, qué decisión va a tomar”