La carta del hermano de Lucía Perez
por Hermano de Lucía Perez (Argentina)
10 años atrás 3 min lectura
Hace casi 10 días que la familia de Lucía Pérez conoció el horror tras saberse que la joven argentina de 16 años había sido violada hasta morir, en circunstancias que la fiscal del caso calificó de «aberrantes» e «inhumanas». Hoy, por si fuera poco, los familiares de la chica sufren amenazas de muerte.
El crimen de Lucía Pérez se sumó a la larga lista de femicidios que periódicamente sacuden a la sociedad y reavivó los reclamos que se encolumnan detrás del grito “Ni una menos”.
En medio de la conmoción por un caso de características aberrantes, Matías Pérez, hermano de la joven que fue violada y brutalmente asesinada en Mar del Plata, realizó un emotivo descargo a través de una carta difundida en las redes sociales.
Esta es la carta completa difundida por el sitio “La Garganta Poderosa” y replicada por el sitio Infobae.
La verdad, me hubiera gustado poder ilustrar esta carta con alguna foto mía, riendo junto a mi hermana. O con una foto suya, abrazada por mis viejos. Pero no, no podemos, ni siquiera eso podemos. Mientras intentamos procesar que la mataron y cómo la mataron, estamos obligados a procesar las amenazas de muerte que caen sobre todos nosotros.
¿Cómo era Lucía? Como el arte, como el rock, como el amor a los animales. Ahí, en cada estrofa de Viejas Locas, en cada pogo ricotero y en cada abrazo a una mascota abandonada, la van a poder encontrar siempre, sonriendo; mimando a su perro y tirando buena onda para todos lados, por las dudas.
Vivía tranquila, sin salir mucho de casa, hasta ese maldito sábado, 8 de octubre. Pasaron a buscarla cerca de las 10, cuando papá ya se había ido a su laburo. Y a las 15, cuando mi mamá llegó de trabajar, encontró el Facebook abierto en su computadora, junto al equipo de mate, porque sí; Lucía creía que iba a volver inmediatamente a su casa… Se la llevaron engañada.
A las 18, una amiga me avisó que debíamos ir a la comisaría porque mi hermana había sufrido un accidente. Nunca podría haber imaginado lo que me esperaba. Al llegar, con mi mamá, la oficial que nos atendió no sabía qué decirnos. Permanecimos diez eternos minutos en la oficina del comisario, hasta que nos dieron la noticia. Y se nos cayó el mundo. Pedí reconocer el cuerpo, pero se negaron. Me rehusé a irme e insistí incansablemente, hasta que pude verlo: estaba en una camilla, con los ojitos entreabiertos, como acostumbraba a dormir.
Matías Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Maciel, los tres sospechosos, hoy están detenidos. Pero no nos alcanza: queremos justicia en serio, que se investiguen todas las causas en las que están involucrados y que cada persona con información pueda ir a la Fiscalía para aportarla. Necesitamos apoyo, sin importar de quién, porque este caso nos compete a todos y no pertenece a ningún sector partidario: se trata de una chica, mi hermana, que murió de una forma horrenda.
Y debemos ser conscientes, sí; porque esta vez le tocó a Lucía sufrir esa bestial violencia de género. Pero la próxima te puede pasar a vos, o a la persona que más amas en el mundo. Hay que tomar fuerzas y salir a las calles, para gritar todos juntos, ahora más que nunca: “Ni una menos”.
Solo así evitaremos que maten a miles de Lucías más.
Y silo así podremos cerrar sus ojos, para verla descansar en paz.
Artículos Relacionados
Canadá y el genocidio indígena
por Elaine Tavares
5 años atrás 5 min lectura
La petición de Cheyre a la Vicaría de la Solidaridad que terminó con la renuncia de una integrante del directorio
por Medios Nacionales
9 años atrás 21 min lectura
El llamado Poder Judicial tiende a proteger, más que los derechos de las víctimas, el bienestar de los victimarios
por Comité de Defensa de los Derechos Humanos y Sindicales CODEHS
10 años atrás 3 min lectura
¡Maltrato es violencia!
por Eh (Argentina)
6 años atrás 1 min lectura
¡No a la ley «Gatillo Fácil»!
por Ignacio Mujica Alvarado (Chile)
3 años atrás 2 min lectura
El destino de un hombre
por Serguéi Bondarchuk
5 horas atrás
29 de agosto de 2026
La película cuenta el destino del soldado ruso Andréi Sokolov, quien sufrió todo tipo de penurias durante la Segunda Guerra Mundialː las dificultades inherentes a la guerra y al cautiverio, perdió a su familia, pero fue capaz de mantener el honor y la dignidad, y por encima de todo un corazón amable y comprensivo que a pesar de todo aún es capaz de amar sinceramente.
Las Granjas de Goebbels “bots”
por Fernando Buen Abad Domínguez
2 días atrás
28 de agosto de 2026
Goebbels comprendió algo elemental y monstruoso: la guerra cognitiva alcanza su máxima eficacia cuando deja de parecer guerra. El propagandista mediocre ordena creer. El propagandista sofisticado consigue que el sujeto desee aquello que previamente fue dispuesto para él.
El puente del fosfato: anatomía de una infiltración, ¿con Chile como laboratorio?
por José Manuel Rivero
3 horas atrás
29 de agosto de 2026
Chile es el laboratorio perfecto: nunca ha reconocido a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), pero su intercambio con Rabat ya roza los 80 millones de dólares y negocia el primer acuerdo comercial de su historia con un país africano, todo ello sostenido sobre la base material del fosfato.
Del Sahara a Ceuta y Melilla, la frontera que Marruecos quiere mover
por Taleb Alisalem (Sahara Occidental)
5 días atrás
Imagen superior: Imagen de la frontera del lado marroquí del Tarajal. (EFE) 24 de agosto de 2026 El analista y activista saharaui explica la estrategia de Rabat con las ciudades…