5 marzo 2016
Es increíble la escasa atención que ha adquirido el proceso de reforma a la Constitución iniciado por el actual gobierno de Bachelet. Ha llegado a tal punto el desinterés y descrédito de las instituciones políticas y de quienes se desempeñan en éstas que la noticia de cambio a la Constitución, un hito político importante para cualquier otra nación y especialmente para Chile, son escuchadas y olvidadas por la mayoría de la ciudadanía. Es especialmente importante para nuestro país porque la Constitución actual fue redactada en dictadura militar y es la principal fuente de enclaves autoritarios.
En medio de avances graduales, que escasamente son cubiertos por los medios de comunicación, vemos avanzar el proceso de reforma a la Constitución chilena. A quienes observamos interesados este proceso nos surgen al menos dos preocupaciones esenciales. Una, relativa a la posible cooptación de las instancias de diálogo por parte de los partidos políticos, lo que llevaría a la instalación de temas no prioritarios para la ciudadanía o invisibilización de otros; y la otra respecto a la apertura ciudadana de estos espacios de diálogo, o sea, cómo se asegurará la participación de todos los sectores sociales y se incentivará la participación.
Es claro que son más los desinteresados y los escépticos, sin embargo, este es un momento políticamente muy importante para Chile. Aquellos países que constantemente miramos como ejemplo en ciertas materias han establecido las principales directrices del desarrollo de su nación en sus constituciones. La importancia de las constituciones en los estados es innegable, puede verse en toda la literatura especializada en torno al tema. Pueden observarse las características de la nuestra en el texto La Constitución Tramposa de Fernando Atria.
No se debe ser ingenuo en esperar que el resultado de este proceso sea una Constitución plenamente popular y representativa del sentir de las masas. Bastaría con un proceso de reforma transparente, que incluya diálogo descentralizado y que tenga instancias de votación ciudadana para la resolución de temas agudos (este último punto no se considera en la planificación oficial del gobierno). Todos estos requisitos resultan fundamentales y de muy difícil cumplimiento, pero es lo que debe fundamentar un proceso como este.
Una sugerencia para el Consejo de Observadores Ciudadanos, de acuerdo a lo hasta ahora mencionado, es exigir participación directa en el proceso para dirimir en temas agudos. ¿Por qué no se incorpora que en los temas donde haya mayor tensión se realicen plebiscitos para su resolución popular? Claramente la Nueva Mayoría, fiel a su historia, no se iba a arriesgar a un tema tan osado como este. Existe miedo en la clase política de Chile a la participación directa. Sin embargo, cualquier proceso de diálogo lleva a posiciones encontradas, a multiplicidades de posturas acerca de un tema. El diálogo por lo general se mueve en contextos en donde emergen tensiones y conflictos, ¿cómo se resolverán los tópicos conflictivos, en donde se encuentre más de una postura implicada? La fórmula podría ser la de un plebiscito nacional para que la ciudadanía se manifieste frente a estos temas conflictivos y se resuelva en las urnas.Si esta labor de redacción y definición se realiza en La Moneda y en los salones de los partidos políticos, verdaderamente no vale la pena tanto despilfarro de recursos.
Para la derecha este se va a transformar en un tema central y como ya se ha expresado tardíamente por sus representantes, líderes políticos y medios de comunicación, sus preocupaciones van en contra de todos los planteamientos nuevos que buscan un sistema político moderno e inclusivo. Por ejemplo, en la editorial del El Mercurio del día 25 de febrero de 2016 se expresa la preocupación de que los debates en los cabildos sean tomados por ‘ciudadanos entusiastas’ que transformen la Constitución en un mero conjunto de anhelos de grupos apasionados. Por otra parte, Sebastián Piñera ha afirmado, luego de una reunión de ex-presidentes con la presidenta en La Moneda, convocada para hablar sobre este tema, que este proceso provocará muchas incertidumbres y que profundizará el estancamiento de la economía. Los planteamientos de la derecha en Chile son realmente inverosímiles.
Para dejar de tener una Constitución de élites debemos tomarnos el proceso de definición de temas claves por parte de la ciudadanía. El llamado es a las organizaciones sociales y culturales, intelectuales, ONG’S, redes académicas, a poner estos temas en los debates y sumergirse en este proceso para su análisis crítico. Exigir participación va de la mano con hacer uso de los mecanismos existentes.
Es sabido que las democracias actuales arrastran demasiados problemas, pero también que son preferibles a regímenes autoritarios, y uno de los temas pendientes en las actuales democracias es la inclusión real de la ciudadanía, aquella ciudadanía no empresarial ni política, aquella que comúnmente se le denomina sociedad civil, en los asuntos públicos a través de mecanismos participativos reales en las instituciones de gobierno.
Finalmente, como se habrá dado cuenta el lector, el llamado es a tomarse en serio un hito político fundamental para avanzar en la democratización permanente de nuestra sociedad. Así mismo exigir a las autoridades optimizar el mecanismo de reforma para que en esta se integren dispositivos participativos efectivos.
*Fuente: El Mostrador
Artículos Relacionados
¿Puede Europa continuar la guerra por poderes contra Rusia sin el apoyo de Estados Unidos?
por Rainer Rupp (Alemania)
1 año atrás 5 min lectura
¿Es fruto el Brexit del nuevo escenario teleonómico?
por Germán Gorraiz López (España)
7 años atrás 3 min lectura
Los nexos del caso Karadima con el asesinato del general Schneider
por Jorge Molina Sanhueza y Claudia Urquieta (Chile)
16 años atrás 6 min lectura
Estudio demuestra que pensiones de las FFAA son casi 5 veces superiores a las que pagan las AFP y Compañías de Seguro
por Medios
6 años atrás 12 min lectura
Humanismo y violencia
por Franz J. Hinkelammert (Revista Polis)
18 años atrás 22 min lectura
Cómo descubrimos, y confirmamos, el verdadero lugar de nacimiento de Allende
por Hermes Benitez (Edmonton, Canadá)
12 años atrás 8 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Winfried Hempel, denunciante de Schäfer: Tasación de excolonia Dignidad “no calza por ningún lado”
por Viviana Candia (Chile)
12 horas atrás
01 de abril de 2026
Colonia Dignidad es un problema no resuelto, porque nadie toma el toro por las astas. Si se sigue por ese camino, el asunto se judicializará por los próximos 15 años. La vía correcta seria una ley de reparación, que puede incluir que el monto sea pagado directamente a las víctimas.
«Me estremezco de indignación cuando veo que dicen «Irán no es Venezuela», «Cuba no es Venezuela»»
por José Sant Roz (Venezuela)
1 día atrás
31 de marzo de 2026
¡Me avergüenzo de ser venezolano! ¡Me avergüenzo de eso: ser hijo de Bolívar! Me estremezco de indignación cuando veo que dicen «Irán no es Venezuela», «Cuba no es Venezuela». ¿Y qué coño somos entonces nosotros, una banda de hijos de puta? ¿Seremos acaso, una partida de cobardes, de vendidos y habladores de sandeces? ¡De traidores!
Homenaje a José Bengoa
por Tomas Moulian (Chile)
6 días atrás
26 de marzo de 2026
Un gran académico el cual merece este y otros homenajes. No deben olvidarse sus numerosos aportes al conocimiento de la historia de Chile, en especial del pueblo mapuche.
Carta de solidaridad del colectivo de estudiantes saharauis formados en Cuba
por Colectivo de Estudiantes Saharauis formados en Cuba
1 semana atrás
23 de marzo de 2026
Desde nuestra experiencia como estudiantes acogidos por la solidaridad revolucionaria de Cuba, damos testimonio de su compromiso con los pueblos del mundo, especialmente con aquellos que, como el pueblo saharaui, luchan por su libertad y justicia.
Todo este proceso constituyente iniciado por la Concerta-Alianza neoliberal, oligarca y vendepatria no es nada mas que una FARSA, de ahí el esceptisismo de los ciudadanos, para cooptar este proceso en favor de la oligarquía, el megaempresariado y las transnacionales para que sigan con el saqueo del Estado y nuestras riquezas ¿ que credibilidad puede tener el duopolio corrupto y un desgobierno infame y traidor que ha firmado el TTP a espaldas del pueblo?. El proceso Constituyente ya ha comenzado pero fuera de la Concerta-Alianza bajo la premisa de DESOBEDIENCIA CIVIL bajo el alero de varias organizaciones sociales y llamando a BOICOTEAR ELECTORALMENTE a la Concerta-Alianza y sus satelites estas elecciones municipales y las que siguen, es decir ¡¡ NI UN VOTO MAS!! para el duopolio mafios, corrupto, plutocratico, nepotico, endogamico y vendepatria hasta lograr ¡¡ QUE SE VAYAN TODOS!!.