Caddy Adzuba: "Nosotras morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones"
por Alicia Ibarra (España)
11 años atrás 4 min lectura
La foto superior muestra a la periodista congoleña ganadora del III Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado, Caddy Adzuba,/ RAFA MADERO
15 de julio de 2015
EL ESCORIAL.- Mujeres mutiladas, maltratadas y despojadas de su dignidad. Las violaciones y demás torturas sexuales que sufren las mujeres en la República Democrática del Congo por parte de los rebeldes durante el conflicto aún vigente va más allá de lo estrictamente físico, se trata de una forma de someter a una sociedad y de causar heridas irreparables al enemigo. “Es una guerra que se ha librado sobre el cuerpo de la mujer”, denuncia la congoleña Caddy Adzuba, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2014 por su labor como activista y periodista que defiende los derechos de las mujeres, en los cursos de verano que la Universidad Complutense realiza en El Escorial.
A través de sus ojos, la periodista refleja las crueldades que ha visto en su país, el segundo más grande de África; un lugar que ha sufrido dos guerras en los últimos veinte años dejando una sociedad completamente destruida a su paso. En la zona Este del Congo, donde se encuentra la Asociación de Mujeres de los Medios de Comunicación en la que participa Adzuba, los rebeldes siguen perpetrando crímenes horribles y destruyendo aldeas. “Violar no es sólo forzar a una mujer a tener relaciones sexuales, es un feminicidio”, declara la periodista.
Las innumerables historias que hay detrás del conflicto, que también es conocido como uno de los mayores genocidios que se han producido en la era moderna, se hacen patentes cuando Adzuba muestra fotografías de las agresiones a mujeres y niños. En ellas se puede ver cómo las botellas de plástico derretidas o las cuchillas son sólo algunas de las formas en las que las mujeres son agredidas sexualmente y también cómo las matanzas de bebés son algo desgraciadamente común.
“Cuando una mujer es mancillada y proscrita es expulsada de la sociedad hasta por su propio marido”, cuenta la activista. Para que esto no suceda, el ginecólogo congoleño Denis Mukwege, premio Sájarov el pasado año, ayuda a la Asociación reconstruyendo a las mujeres. “El cuerpo de la mujer es un campo de batalla”, critica Adzuba.
Uno de los casos más impactantes que ha contado durante su conferencia ha sido el de Janet, una mujer de 32 años y cuatro hijos que vivía con su marido en una aldea que atacaron los rebeldes. Mataron a su marido y la llevaron a ella y a sus hijos a la selva y, una vez allí, ataron a Janet a un árbol y la torturaron a base de apagar cigarrillos en su cuerpo y violarla. “Pasaron los días, la soltaron del árbol y la dieron de comer carne. Ella quería ver a sus hijos y no la dejaban, hasta que un día le dijeron que la carne que le habían dado para alimentarse eran sus hijos. Ella no asimilaba aquello y le trajeron un saco con las cabezas de los tres niños”, relata Adzuba haciendo que la sala de oyentes estremeciera.
Por desgracia, no es un hecho aislado, sino que se produce “casi a diario en el Congo”. En otra ocasión, a dos de las compañeras de la Asociación las mataron y a otras dos las violaron de tal forma que no lograron sobrevivir. “Las carreteras están en muy mal estado y a veces no llegan al hospital a tiempo”, cuenta la activista sobre la muerte de sus compañeras.
La hipocresía de Occidente
Sin embargo, para Adzuba todo esto no sucedería si los rebeldes no tuvieran armas. “¿Quién es el salvaje, el que comete los crímenes o quienes les dan las armas? Nosotros morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones”, señalaba con el dedo la periodista a la gente de la sala. “Las mujeres mueren a cada segundo y son violadas por culpa del progreso tecnológico”.
Según cuenta la congoleña, el coltán que procede de su país y de Colombia hace que empresas multinacionales estén interesadas, financien las armas y provoquen situaciones de guerra. “No es una guerra africana, son los europeos y americanos los que están matando a los africanos”, remarcaba.
Para Adzuba lo peor de todo es que cuando esa población indefensa quiere salir del Congo y evitar un conflicto provocado por los intereses de las multinacionales, cruzan el mar les llaman “inmigrantes clandestinos”. “Nos imponen la guerra en nuestro país y no quieren que huyamos de ese terror”, critica a las instituciones Occidente a la que vez que las acusa de hipócritas.
“El Banco Mundial nos manda dinero y muchas organizaciones nos mandan ayuda; lo único que hacen es devolvernos lo que nos han robado”, sentencia Adzuba. Igual que ella, muchos congoleños sólo quieren la paz y concienciar a las personas de cómo es la situación que vive su país. “Sólo pedimos vivir”.
Alicia Ibarra @aibarragamez
*Fuente: Publico.es
Artículos Relacionados
Ex prisioneros políticos: “Redujeron el tema de la reparación a la plata”
por Sofía Navarro M. (Chile)
8 años atrás 3 min lectura
Naciones Unidas urge a América Latina a adoptar tratado vinculante sobre derechos humanos relacionados al ambiente
por Nicolás Boeglin (Costa Rica)
9 años atrás 13 min lectura
Carta al Presidente de Chile, Señor Gabriel Boric, desde Suecia
por Comisión Nacional de Derechos Humanos Chile-Suecia
5 años atrás 9 min lectura
Matar a las mujeres es “natural”
por Victoria Aldunate (Chile)
10 años atrás 14 min lectura
Por cuarto sábado consecutivo: acciones de solidaridad con Cuba en Suecia, pidiendo fin al bloqueo
por Comité Internacional Paz Justicia y Dignidad de los pueblos, capítulo Suecia
2 años atrás 3 min lectura
El llamado Poder Judicial tiende a proteger, más que los derechos de las víctimas, el bienestar de los victimarios
por Comité de Defensa de los Derechos Humanos y Sindicales CODEHS
10 años atrás 3 min lectura
Sanders pide fin a la ayuda de EE.UU: al gobierno de Netanyahu
por
5 segundos atrás
28 de septiembre de 2026
Bernie Sanders habló en la Iglesia Riverside sobre la guerra, la desigualdad global, la oligarquía, la inteligencia artificial, el cambio climático y el papel de las Naciones Unidas. Exigió el fin de la guerra de Trump en Irán y de la ayuda militar estadounidense al gobierno de Netanyahu.
El laboratorio latinoamericano para que empresas privadas gobiernen
por Inna Afinogenova (México)
20 mins atrás
28 de septiembre de 2026
La Base América Latina, Inna Afinogenova analiza el caso de Playa Uva, la sombra empresarial de Ricardo Salinas Pliego y el papel del Estado hondureño en el acoso contra las comunidades que viven allí desde antes de que Honduras existiera como república.
Film soviético-japonés: «Dersu Uzala»
por Akiro Kurosawa (Japón, URSS)
2 días atrás
26 de septiembre de 2026
«la trama se centra en un nativo que vive cómodamente en los bosques llevando un estilo de vida que, de manera inevitable, será destruido por el avance de la civilización.»
Ante la asfixia israelí de la economía de Cisjordania, los palestinos responden condonándose mutuamente sus deudas en masa
por Qassam Muaddi
4 días atrás
Imagen superior: En un bordado palestino, varias manos desatan los hilos oscuros que aprisionan un libro de deudas; ramas de olivo y espigas de trigo ocupan su lugar. Traductions…