La estratagema racista del Rechazo
por Gustavo González Rodríguez (Chile)
4 años atrás 5 min lectura
22 de agosto de 2022
Publicado originalmente el 21 de agosto de 2022
El desconocimiento o invisibilidad de los pueblos originarios es sin duda lo que está detrás del recurrente discurso del Rechazo contra la plurinacionalidad. Astuta o no, viene a ser una estratagema retardataria, a contrapelo de disposiciones legales y constitucionales adoptadas en las últimas décadas en países desarrollados.
La estratagema, según el Diccionario de la Real Academia, es un “ardid de guerra”, y también, en una segunda acepción, “astucia, fingimiento y engañoso artificio”. Ambas definiciones le calzan certeramente a la franja del Rechazo, que tiene como tema principal la impugnación al carácter plurinacional que la propuesta de nueva Constitución le reconoce al Estado chileno.
En cada segmento de la franja electoral del Rechazo aparece, de manera directa o soslayada, la plurinacionalidad como una especie de compendio de todos los males que esperan al país si triunfa el Apruebo el 4 de septiembre. No parece importar que lo plurinacional sea parte de una definición integral de “un Estado social y democrático de derecho”, que además es “intercultural, regional y ecológico”.
No se trata de un reduccionismo inocente. Desde una pregunta liviana de si “¿en realidad somos tantas naciones?”, la propaganda se polariza y busca desvalorizar propuestas constitucionales en materia de justicia, igualdad, territorialidad, derechos ambientales y educación, entre otros. Se llega al extremo de afirmaciones temerarias que alimentan el descrédito que los partidarios del Rechazo hacen del trabajo de los constituyentes, con afirmaciones sin fundamento, como aquella de que se preocuparon sólo de la plurinacionalidad y dejaron de lado la familia, la salud, la previsión, el trabajo, la seguridad, el combate a la delincuencia y un largo etcétera.
No hay un propósito de formación ni de información política en esta estratagema, en este “ardid de guerra” –pleno de rabia y nada de amor– que termina siendo cabalmente un “engañoso artificio”, donde se presenta a la plurinacionalidad como una fragmentación del territorio nacional, pese a que el Artículo 3 de la propuesta es claro al señalarlo como “único e indivisible”.
Pero hay que reconocer una buena dosis de “astucia” en la estratagema de los publicistas del Rechazo, porque construyen un relato que apela fundamentalmente a un racismo soterrado que ellos perciben en los electores. Un relato que invierte la historia, niega la ancestral exclusión de los pueblos originarios y los presenta en la nueva Constitución como depositarios de privilegios por sobre los demás chilenos, relegados a una “segunda clase”. Una estrategia, o estratagema, que esgrime una suerte de victimización, pero que en los hechos tiene un sustrato inconfesable de supremacismo blanco.
Tal vez los creativos de la franja del Rechazo se inspiran en estudios que han revelado la percepción, o deseo, de un alto porcentaje de la población chilena que se considera exclusivamente de ancestros europeos. Una investigación realizada el año 2018 por la Universidad de Talca estableció que 52% de los chilenos cree que no tiene ancestros indígenas, mientras sólo 1,8% se reconoce como mapuche y 24% acepta su mestizaje.
Cuando dio cuenta de esta investigación, en octubre de 2018, el diario La Tercera recordó asimismo que otro estudio, Chile Genómico, realizado en 2016 por las universidades de Chile y Tarapacá, estableció que el promedio de la población chilena tiene un 53% de ADN europeo, otro 44,3% indígena americano y 2,7% africano. Incluso, en el nivel socioeconómico ABC1, la proporción de gen indígena americano llega al 40,1%.
En una columna publicada el 4 de julio por El Mostrador, el ex subsecretario de Justicia Nicolás Mena Letelier apuntó a la existencia en América Latina de una corriente historiográfica conservadora “que intenta construir una falsa identidad en torno a un pueblo mestizo homogéneo, incluso europeo, desconociendo y ocultando a los pueblos indígenas originarios, con el ánimo de afianzar el mito de la nacionalidad criolla”.
El desconocimiento o invisibilidad de los pueblos originarios es sin duda lo que está detrás del recurrente discurso del Rechazo contra la plurinacionalidad. Astuta o no, viene a ser una estratagema retardataria, a contrapelo de disposiciones legales y constitucionales adoptadas en las últimas décadas en países desarrollados. Es también un intento de desconocer la sintonía de la propuesta de nueva Constitución en esta materia con tratados internacionales, en especial el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que entró en vigor en Chile el 15 de septiembre de 2008.
La nueva Constitución se hace cargo de un objetivo mundial proclamado por las Naciones Unidas a través de la Unesco, como es la defensa y preservación de la cultura y los saberes de los pueblos originarios. Precisamente este año se inició el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas, bajo la advertencia que de aquí a fin de siglo podrían desaparecer unas tres mil lenguas ancestrales en todo el mundo. En Chile se identifica como pueblos en peligro de perder su expresión oral a los huilliches, los yámanas y los kaweshkar.
David Adler, analista del prestigioso diario británico The Guardian, elogió la propuesta de nueva Constitución como un documento visionario que no sólo actualiza sino que expande derechos básicos, y sienta las bases para una renovación democrática acorde con el siglo XXI. Al mismo tiempo, más de 40 economistas y cientistas sociales reputados entre los más autorizados del escenario internacional consideran que la propuesta chilena apunta a “un nuevo estándar global”. Mientras asistimos a este tipo de opiniones desde el exterior, los propagandistas del Rechazo buscan desenterrar prejuicios racistas y retrotraer la historia nacional al siglo XIX.
Artículos Relacionados
Israel está PERDIENDO: Irán, Hezbolá y Yemen Destruyen al IDF
por Danny Haiphong (Sanevox)
2 años atrás 1 min lectura
El mundo está entrando a una crisis que será histórica, planetaria. Afírmate Catalina…
por Luis Casado (Chile)
4 años atrás 5 min lectura
La labor de zapa de Marruecos en América Latina contra el pueblo del Sáhara Occidental
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
2 años atrás 16 min lectura
El indulto de la ultraderecha a criminales de lesa humanidad
por Enrique Villanueva M. (Chile)
4 semanas atrás 6 min lectura
Donde la vida ya no vale nada
por Juan Pablo Cárdenas S. (Chile)
6 años atrás 7 min lectura
Netanyahu acelera la anexión silenciosa de Cisjordania
por Eva Maldonado (España)
8 meses atrás 4 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Sin esperar el pronunciamiento del TC, el gobierno publica la ley sobre las Reglas del Uso de la Fuerza (RUF), N° 21.849
por piensaChile
6 horas atrás
16 de octubre de 2026
Ley Número 21.849 que establece las normas generales sobre el uso de la fuerza para personal de las fuerzas del Orden y Seguridad Pública y de las Fuerzas Armadas.
Cantata «15 Semillas de La Serena», obra lírica musical en homenaje a los 15 ejecutados políticos, el 16 de octubre de 1973
por Comité Memorial Puente Bulnes (Chile)
6 horas atrás
16 de octubre de 2026
La Cantata «15 Semillas de La Serena» es una obra lírica musical en homenaje a los 15 ejecutados políticos por la Caravana de la Muerte en su paso por La Serena el 16 de octubre de 1973.
Piden al gobierno de Chile retroceder en su apoyo al ocupante marroquí del Sáhara Occidental
por Crónica Digital
3 días atrás
13 de octubre de 2026
Los manifestantes reiteraron su plena solidaridad con el pueblo saharaui, la República Árabe Saharaui Democrática, el Frente Polisario y su presidente y secretario general, Brahim Ghali, así como con todas las víctimas saharauis de censura, persecución, torturas, exilio y otros apremios ilegítimos en los territorios ocupados por el Reino de Marruecos.
12 de octubre en Las Urracas de Emaus, Quinta Normal, 16:00 horas
por Comité Memorial Puente Bulnes (Chile)
5 días atrás
12 de octubre de 2026
– 53 años de la masacre de 14 jóvenes y adolescentes de Puente Alto, ocurrida en el Puente Bulnes, incluyendo a La Motita, de 14 años de edad y 6 meses de embarazo.
El «blanqueo» de la población chilena (que no es tan sólo es un asunto «chileno») es preocupación permanente de ciertos sectores sociales en.nuestro sub-continente.
Y esa «preocupación», alcanza ribetes tragicómicos:
Algunos viajan a España – 8 siglos dominada por árabes – para demostrar su alcurnia de origen
( olvidando que los hijosdalgos que llegaron a nuestras costas eran porquerizos, analfabetos, gente humilde que no encontraba asidero en la sociedad europea); otros, huidos de las hambrunas.
«Hacerse el América» es el concepto acuñado: No somos nada, nos vamos y allá probaremos suerte.
Sioux,apaches, mapuches , mayas , incas y cientos de otros pueblos arrasados (no siempre ya que como sabemos, mapuches y otros pueblos siguen de pié) fue la característica invasora.
Nada de qué enorgullecerse.
Cada ola de perseguidos, denostados, hambreados, constituyó la base de muchos que hoy sustentan los supuestos.blasosones etnico-europeos.
«Piojos resucitados», diría un campesino de nuestra tierra.
Ya hubo un pueblo que fue engañado con eso de la «super raza» y que hoy, aún, sufre las consecuencias de ese infortunio como un estigma imborrable.
Los propulsores del «racismo mapochino» deberían de tenerlo en cuenta.