La historia fue escrita por la mano blanca
por Leonardo Boff (Brasil)
6 años atrás 4 min lectura
Una de las realidades más perversas de la historia humana ha sido el carácter milenario de la esclavitud. Ahí se muestra que también podemos ser no sólo sapiens, portadores de amor, empatía, respeto y devoción, sino también demens, odiadores, agresivos, crueles y sin piedad. Este lado sombrío nuestro parece dominar la escena social de nuestro tiempo y también de nuestro país.
La historia de la esclavitud se pierde en la oscuridad de la noche de los tiempos. Hay toda una literatura sobre la esclavitud, popularizada en Brasil por el periodista-historiador Laurentino Gomes en tres volúmenes (sólo el primero ha salido ya a la luz en 2019). Las fuentes históricas de personas esclavizadas son casi inexistentes, pues se las mantenía analfabetas. En Brasil, uno de los países más esclavócratas de la historia, las fuentes fueron quemadas por mandato del ingenuo “genio” Ruy Barbosa, en el afán de borrar las fuentes de nuestra vergüenza nacional. De ahí que nuestra historia haya sido escrita por la mano blanca, con tinta de sangre de las personas esclavizadas.
La palabra esclavo deriva de slavus en latín, nombre genérico para designar a los eslavos, habitantes de una región de los Balcanes, al sur de Rusia y a orillas del Mar Negro, gran abastecedora de personas esclavizadas para todo el Mediterráneo. Eran blancos, rubios, con ojos azules. Sólo los otomanos de Estambul importaron entre 1450-1700 cerca de 2,5 millones de esas personas blancas esclavizadas.
En nuestro tiempo las Américas fueron las grandes importadoras de personas de África que fueron esclavizadas. Entre 1500-1867 su número es espantoso: 12.521.337 hicieron la travesía transatlántica, 1.818.680 de las cuales murieron en el camino y fueron arrojadas al mar. Brasil fue campeón del esclavismo. Él solo importó, a partir de 1538, cerca de 4,9 millones de africanos que fueron esclavizados. De los 36 mil viajes transatlánticos, 14.910 se destinaron a los puertos brasileros.
Estas personas esclavizadas eran tratadas como mercancías, llamadas “piezas”. La primera cosa que el comprador hacía para “tenerlas bien domesticadas y disciplinadas” era castigarlas: “haya azotes, haya cadenas y grilletes”. Los historiadores de la clase dominante crearon la leyenda de que aquí la esclavitud fue blanda, cuando fue cruelísima.
Basta un ejemplo: el holandés Dierick Ruiters, que en 1618 pasó por Rio de Janeiro, relata: “un negro hambriento robó dos panes de azúcar. El amo, al saber eso, mandó amarrarlo de bruces a una tabla y ordenó que un negro le azotase con un látigo de cuero; su cuerpo quedó como una llaga abierta de la cabeza a los pies y los sitios por los que no pasó el látigo fueron lacerados a navajazos; terminado el castigo, otro negro derramó sobre sus heridas un pote de vinagre y sal… tuve que presenciar –relata el holandés– la transformación de un hombre en carne de buey salada; y como si eso no bastase, derramaron sobre sus heridas brea derretida; le dejaron una noche entera de rodillas, preso por el cuello a un bloque, como un mísero animal” (Gomes, Escravidão, p. 304). Con tales castigos la expectativa de vida de una persona esclavizada en 1872 era de 18,3 años.
El jesuita André João Antonil decía: “para el esclavo son necesarias tres pes, a saber: palo, pan y paño”. Palo para golpearlo, Pan para no dejarlo morir de hambre y Paño para esconderle sus vergüenzas.
Sería largo enumerar las estaciones de este viacrucis de horrores por el cual pasaron estas personas esclavizadas; son más numerosas que las del Hijo del hombre cuando fue torturado y levantado en el madero de la cruz, aunque había pasado entre nosotros “haciendo el bien y curando a los oprimidos” (Hech 10,39).
Es siempre actual el grito desgarrado de Castro Alves en Voces de África: “Oh Dios, ¿dónde estás que no respondes? ¿En qué mundo, en qué estrella tú te escondes/embozado en los cielos? Hace dos mil años te mandé mi grito / que en balde, desde entonces, recorre el infinito… / ¿Dónde estás, Señor Dios?”
Misteriosamente Dios calló como se calló en el campo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau, que hizo al Papa Benedicto XVI preguntarse: “¿Dónde estaba Dios en aquellos días? ¿Por qué hizo silencio? ¿Cómo pudo permitir tanto mal? ”
Y pensar que fueron cristianos los principales esclavócratas. La fe no los ayudó a ver en esas personas “imágenes y semejanzas de Dios”, más aún, “hijos e hijas de Dios”, hermanas y hermanos nuestros. ¿Cómo fue posible la crueldad en los sótanos de tortura de los varios dictadores militares de Argentina, de Chile, de Uruguay, de El Salvador y de Brasil, que se decían cristianos y católicos?
Cuando la contradicción es demasiado grande y va más allá de cualquier racionalidad, simplemente callamos. Es el mysterium iniquitatis, el misterio de la iniquidad, al que hasta hoy ningún filósofo, teólogo o pensador le ha encontrado una respuesta. Cristo en la cruz también gritó y sintió “la muerte” de Dios. Incluso así, vale la apuesta de que todas las tinieblas juntas no consiguen apagar una lucecita que brilla en la noche. Es nuestra esperanza contra toda esperanza.
*Fuente: Koinonia
Artículos Relacionados
Entrevista a Baltasar Garzón, quien ordenó la detención de Pinochet
por Mercedes López San Miguel (Desde Santiago de Chile)
2 años atrás 9 min lectura
El partido de Recabarren
por Álvaro Ramis (Chile)
4 años atrás 5 min lectura
4 de febrero de 1962: Segunda Declaración de La Habana
por Redacción de piensaChile
7 años atrás 4 min lectura
Lo que fuimos, lo que somos
por Carlos Garrido (Chile)
10 años atrás 1 min lectura
La Escuela Nacional Unificada (ENU, febrero, 1973)
por Luis Rubilar Solís (Chile)
13 años atrás 13 min lectura
Portugal: Una Revolución que no se marchita
por Leo Mena (España)
12 años atrás 7 min lectura
Hoy, sábado 30 de agosto, 19:00 horas, Velatón en el Puente Bulnes
por Memorial Puente Bulnes (Chile)
6 horas atrás
30 de agosto de 2025
Plaza Joan Alsina, a una cuadra de Bulnes con Balmaceda
Invitación y Afiche para la Velatón y Acto del 30 de agosto, a las 19 horas, en el Memorial Puente Bulnes, lo cual se va a realizar aunque llueva (traiga paraguas).
¿Es China un país comunista o es más capitalista que EE.UU.?
por Lex Fridman (EE.UU.)
1 día atrás
29 de agosto de 2025
En esta conversación con Lex Fridman, Keyu Jin explica lo que considera el mayor malentendido de todos: la creencia de que la economía china está controlada por una sola persona o un pequeño grupo. En realidad, la economía de China es descentralizada, dinámica y más competitiva que la de Estados Unidos, desafiando la visión que los medios occidentales han repetido durante años.
Fracasó consulta del Estado chileno que buscaba «la extinción gradual del pueblo mapuche»
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
1 día atrás
29 de agosto de 2025
Este 28 de agosto, las autoridades de las comunidades mapuche de la Región de Los Lagos realizaron una marcha hasta la delegación presidencial de Puerto Montt con el propósito de manifestar su absoluto rechazo a la consulta devenida de la llamada Comisión Presidencial de Paz y Entendimiento, creada por la administración de turno de La Moneda.
Elisa Loncon llamó al Gobierno a detener la consulta de la Comisión para la Paz
por Radio UdeChile
3 días atrás
27 de agosto de 2025
«El Gobierno debiera considerar la opción que se está generando y detener el proceso de consulta para generar nuevos mecanismos, ya en otro proceso democrático, donde se dé este diálogo permanente entre el Estado y el pueblo mapuche. Pero ese diálogo permanente tiene que ser representativo, en función de la verdad, del conocimiento de la historia”