La paliza a Macri y un futuro sin certezas
por Raúl Zibechi (Uruguay)
7 años atrás 5 min lectura
Si algo se merecía la soberbia clasista de Mauricio Macri es una derrota contundente, aplastante, a manos de los adversarios que tanto ha fustigado en los últimos años.
Perder por 15 puntos (47 a 32% a escala nacional) y hacerlo por dos puntos adicionales en la provincia de Buenos Aires, donde competía su pupila más aventajada, María Eugenia Vidal, otra soberbia pero con perfil más popular, estaba fuera de los cálculos del poder y también de la oposición.
Se trató de una decisión masiva y maciza de aquella porción de la población que más sufrió el sinceramiento de las tarifas de los servicios públicos (gas, electricidad, transporte), que tuvieron aumentos superiores al 1.000% en los cuatro años macristas.
En ese sentido, se puede afirmar que fue una derrota del neoliberalismo salvaje, el que no se veía en ese país desde la década en la que gobernó Carlos Menem (1989-1999), con su secuela de privatizaciones y la desarticulación del aparato productivo de un país que décadas atrás había figurado entre las naciones más desarrolladas y, sin duda, el que contaba con la industria más potente de América Latina.
Los cuatro años de Macri serán recordados, además, por la brutal escalada del dólarque abrió el 2018 a 18 pesos, trepó hasta los 40 a mediados de ese año y ahora pegó otro salto hasta superior los 60 pesos. Una devaluación que tendrá impactos muy negativos en los precios internos, en la inflación, pero también en la pequeña y mediana empresa, que siguen siendo las que más empleo aportan.
La innecesaria sumisión del Gobierno Macri al FMI y, personalmente, a su todavía directora, Christine Lagarde, hicieron más bochornoso aún el pedido de préstamos que deja a la Argentina en una situación de gran dependencia, con altas probabilidades de impago de su deuda. Un nuevo default dejaría al país en una situación de enorme vulnerabilidad, algo que el mercado global ya está previendo.La pregunta es si el impago lo declarará Macri (algo que el tándem Alberto y Cristina Fernández debe desear), o será un fruto envenenado que recogerá el próximo Gobierno. Lo cierto es que, cuando el riesgo país supera los 1.500 puntos y la economía está paralizada, las empresas argentinas cayeron hasta un 60% en Wall Street y la Bolsa de Buenos Aires se desplomó un 37%, el descalabro es mera cuestión de tiempo.
Pero aquí no se terminan los problemas. Son apenas el comienzo. La impresión es que en las elecciones presidenciales de octubre ganará el neokircherismo en primera vuelta, ya que la diferencia de votos es irreversible en apenas dos meses.Encuentro varios problemas que me permiten concluir que el neoliberalismo salvaje derrotado en las urnas dará paso a un neoliberalismo más suave, pero en modo alguno a un postneoliberalismo, como estiman algunos comentaristas.
El primero es que la situación global cambió profundamente en los últimos años, con una guerra comercial implacable que coloca a la economía global al borde de la recesión, incluyendo países tan importantes como Alemania. Cuando Macri ganó las elecciones en 2015, no gobernaba Trump ni había un Brexit duro a la vuelta de la esquina. Esta coyuntura no concede mucho margen de maniobra a ningún gobierno del mundo.
La segunda es que, en consecuencia, el capital financiero (esa realidad que los analistas denominan los mercados) está más nervioso e intransigente que antes. La consultora Bloomberg describe de este modo la coyuntura argentina: «Los inversores no están dispuestos a dar al líder opositor Alberto Fernández —presumiblemente, el próximo presidente de Argentina— el beneficio de la duda».
Esta realidad llevó a Alberto Fernández a asegurar, una y otra vez, la «absoluta voluntad de pago» de un eventual gobierno peronista. Solo atinó a decir que habrá que negociar algunos aspectos del acuerdo firmado por Macri con el FMI.
El tercer asunto es que la sombra de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández (2003-2015) sigue planeando sobre la sociedad argentina y, de modo muy particular, sobre las clases medias. En la actual campaña electoral los voceros de la candidatura opositora se empeñaron en asegurar que aprendieron de los errores del pasado, que no van a imponer un nuevo cepo cambiario ni a promover la intervención del Estado en la economía, que provocó fuertes distorsiones en las tarifas de los servicios públicos y alejó a los inversores del país.
La cuarta y última, es que la población más pobre y vulnerable ha sido duramente castigada por la política económica de Macri y no parece estar dispuesta a aceptar cualquier solución a sus reclamos. En los últimos cuatro años, los sindicatos y los movimientos territoriales de las periferias urbanas estuvieron de forma casi ininterrumpida en la calle, un escenario que no van a abandonar hasta que no vean satisfechas por lo menos algunas de sus demandas.
Este conjunto de factores hace que, sea cual sea el color del próximo gobierno, no habrá mucho margen para el optimismo.
*Fuente: Mundo Sputnik
Artículos Relacionados
La “beca Luksic” que financia estudios de oficiales del Ejército en Harvard y Georgetown
por Nicolás Sepúlveda y Matías Quezada (Chile)
6 años atrás 13 min lectura
Cristián Letelier defendió a oficial de la DINA y BIE y al chofer de Frei Montalva que era CNI
por CiperChile
11 años atrás 11 min lectura
¿Estallará pronto la «primavera americana» en Estados Unidos?
por Carlos Santa María (Chile)
12 años atrás 13 min lectura
Votando para no votar
por Manuel Acuña Asenjo (Chile)
3 años atrás 16 min lectura
Cómo se ve el panorama del futuro próximo
por Oscar Ugarteche (Perú)
10 años atrás 8 min lectura
Las Monedas de Navarro y Los Millones de Piñera 2
por Jorge Molina Araneda, Patricio Mery Bell (Chile)
8 años atrás 22 min lectura
Dos locos jugando a ser dioses
por Jeffrey Sachs (EE.UU.)
16 segundos atrás
9 de abril de 2026 Jeffrey Sachs (Common Dreams y Consortium News), 7 de abril de 2026 Cuando líderes desquiciados invocan la catástrofe divina como arma política, no solo sus…
Carta a José Antonio Kast: «Yo no olvido, exijo justicia»
por Organizaciones Defensoras de los DD.HH. (Chile)
5 horas atrás
9 de abril de 2026
Para nosotros, el «Nunca Más» no es una consigna, sino un compromiso con la Verdad, la Justicia y la Reparación que la democracia no puede relativizar.
¿Por qué Irán se contiene?
por Gilad Atzmon
2 días atrás
7 de abril de 2026
Por qué Irán se abstiene de golpear duramente al Estado judío es una cuestión abierta.
Homenaje a José Bengoa
por Tomas Moulian (Chile)
2 semanas atrás
26 de marzo de 2026
Un gran académico el cual merece este y otros homenajes. No deben olvidarse sus numerosos aportes al conocimiento de la historia de Chile, en especial del pueblo mapuche.