1 de julio de 2019
En este fin de semana frío y gris disfruto la relectura del dietario (memorias) de Josep Pla (Palafrugell, 1897; Llofriu, 1981), el notable escritor catalán, quien escribió toda su obra en la lengua materna de su patria de nacimiento, de existencia y de cultura, Cataluña (Catalunya).
En 1981, mi maestro Luis Sánchez Latorre, Filebo, me recomendó con entusiasmo la lectura del Cuadern Gris -por entonces recién editado en castellano- destacando la fina y fluida prosa de ese catalán de excepción, amén de su humor filoso y directo, a través del cual expresaba un escepticismo posmoderno y europeo que es poco habitual en España, salvo entre espíritus selectos como el suyo. Quizá porque España, con su monarquía eclesial, con casulla de feble democracia y resabios de trasnochado franquismo, sigue siendo, como afirmara Unamuno: “el norte de África y no el sur de Europa”.
Para quienes no le conozcan, Josep Pla no fue un “catalanista” (separatista), según se clasifica hoy a quienes pugnan por la independencia de Cataluña y su transformación en república; (esta palabra, república, asusta a los españoles de hoy más que la palabra demonio). Nada de eso. Simplemente fue un catalán de tomo y lomo que supo optar por la cultura singular y distintiva de su nación, viviendo y cobijándose en su bella lengua, una de las tres vernáculas de la Hispania, junto al vascuence y al gallego, que no son consideradas dentro de la nomenclatura “español” (castellano, en el bien decir). La opción de vivir en las palabras parece tan legítima como volcarse a las luchas reivindicativas; así lo escogió Josep Pla y, a juzgar por su obra, hizo bien.
Recojo, para mis amigos y lectores -también para mis adversarios y detractores- un texto de hace un siglo, escrito bajo el peso, desencantado y corrosivo, de la Primera Guerra Mundial, concluida un año antes de que Pla lo reflexionara con su pluma incansable (1918), cuya vigencia hoy en día se hace evidente.
“Mi Generación.
“…Nosotros venimos de los libros. Nosotros hemos leído y leemos libros. Creemos que hemos vivido porque hemos leído libros. Los libros nos han dado la esperanza de algo. Hemos esperado años y años que algo se produciría. ¿Qué se ha producido? Absolutamente nada. Nada. Esto nos ha llevado a suponer que los libros dicen una cosa y que la vida dice otra muy diferente. Los libros nos dicen que el mundo, los hombres, las mujeres, están hechos de una manera distinta. Los libros nos dicen que existe el amor, la gloria, la bondad, la grandeza. La vida nos dice que no hay nada. ¿De qué hablan los poetas? ¿Qué sentido tiene lo que dicen los poetas? ¿Por qué hablan de esta manera? ¿Quién les hace hablar así?
“He nacido en un pueblo pequeño. Los horizontes de mi vida han sido cortísimos. Estas circunstancias me han hecho especialmente sensible a la fulguración de la letra impresa. Me pusieron los libros en la mano y los leí. ¡Qué bellas cosas se encuentran en los libros! La vida es esto y aquello y lo de más allá -dicen los libros- pero, después, resulta que nadie se da por aludido. Que nadie hace ningún esfuerzo para que las afirmaciones de los libros sean ciertas. Uno descubre que lo que dicen los libros sirve para disimular, para camuflar la vida mediocre y acomodaticia. No hay nada de lo que dicen los libros. Entre los hombres hay escasas diferencias: un poco más de higiene, de educación, un matiz de hipocresía. Los libros contienen lo que contienen, no para engañarnos; simplemente porque sus autores pensaban que nunca los tomaríamos en serio. Las épocas siempre han sido iguales y las que se llaman las ‘grandes épocas’ sólo han existido en la imaginación de los que han escrito los libros…”
En lo sustancial, concuerdo con Josep Pla, aun cuando creo que, al cabo de tantos años en este oficio, tan extraordinario como mezquino en sus resultados utilitarios, es posible acogerse a la hospitalidad de la esperanza, una buena palabra para extraerla desde las cenizas tibias de la memoria y reconfortarnos con su calor revivido, reuniendo junto a ella, en el fogón del lenguaje, las otras palabras que hemos escrito y que las llamas del lar reescribirán, en un rito sin fin, para quienes sepan descifrarlas.
*Fuente: Politika
Artículos Relacionados
¡Libertad a Julian Assange! ¡Adelante con el paro docente en Chile!
por Vania Ramirez (Estocolmo, Suecia)
7 años atrás 1 min lectura
«Es significativo que el Papa se refiera a los abusos como un crimen, no solo un pecado»
por Redacción "Periodista Digital"
8 años atrás 12 min lectura
Invitación por los 52 años del golpe civil-militar de 1973: Homenaje a Salvador Allende y a los caídos
por Comité Memorial Puente Bulnes (Chile)
8 meses atrás 1 min lectura
Canto al Programa: la banda sonora de una época
por Felipe Reyes (Chile)
10 años atrás 6 min lectura
El eterno retorno de Quetzalcóatl (III)
por Jorge Majfud (EE.UU.)
17 años atrás 8 min lectura
Chile y el negocio de la guerra: Una tentación riesgosa e incoherente
por Félix Madariaga Leiva (Chile)
52 segundos atrás
25 de abril de 2026
Chile no necesita importar incertidumbre ni riesgos encubiertos bajo el discurso de la modernización tecnológica. Tampoco requiere involucrarse indirectamente en dinámicas de guerra a través de la adquisición de equipamiento o la firma de convenios con actores cuya prioridad actual no es el desarrollo civil, sino la supervivencia en un conflicto.
Israel tiene necesidades especiales que solo USA puede atender
por Gideon Levy (Israel)
9 horas atrás
24 de abril de 2026
Hay niños con necesidades especiales que son incapaces de valerse por sí mismos. Israel es así. Quítale su dependencia de USA, su niñera, y ocurrirá un desastre peor que los que ya se ha causado a sí mismo.
Habermas después de Gaza
por Amelia Horgan (EE.UU.)
4 días atrás
20 de abril de 2026
Alemania ha sido un importante proveedor militar de Israel. Entre 2020 y 2024, suministró el 30% de las armas de Israel. Después de los Estados Unidos, es el segundo mayor proveedor militar de Israel. El volumen de exportaciones militares autorizadas de Alemania a Israel aumentó a partir de octubre de 2023: se multiplicó por diez con respecto al año anterior, pasando de 32 millones de euros a 326,5 millones de euros.
Las “dos almas” del PC: un mito cómodo
por Comité Editorial El Despertar (Chile)
4 días atrás
20 de abril de 2026
El centralismo democrático, formulado por Lenin, es un principio organizativo que combina libertad de discusión interna con unidad de acción hacia el exterior. Lenin lo resumió con precisión: “La libertad de discusión, la unidad en la acción”.