Los partidos neofascistas como el FPÖ no creen en la democracia
por Walter Baier (Austria)
8 años atrás 6 min lectura
Ponencia en el Foro de Bilbao
14 de noviembre de 2018
La nueva tendencia hacia reglas autoritarias no viene de la nada. La razón de su surgimiento es que la política de austeridad neoliberal, el desmantelamiento de los estados de bienestar, la degradación y la precarización de la clase trabajadora no han resuelto ninguno de los problemas de Europa.
No debemos subestimar el peligro político que emana de la derecha neofascista en todo el mundo y en Europa. No sólo porque los partidos de este tipo han duplicado su número de votos en las elecciones de los últimos dos años y porque la AfD de extrema derecha está representada en el Bundestag alemán y más allá en los dieciséis parlamentos estatales federales de Alemania, sino porque esta tendencia confirma que existe el peligro de un cambio masivo hacia la derecha en las próximas elecciones al Parlamento Europeo.
No creo que la participación de los partidos radicales de derecha en los gobiernos, específicamente en Europa Central, sea sólo un episodio político desafortunado que se resolverá por sí solo.
Los partidos neofascistas como el FPÖ en Austria no creen en la democracia.
Una vez en el gobierno, comienzan sistemáticamente a tomar precauciones para no salir de él. Ellos están trabajando para controlar a los medios de comunicación, a la policía, a los servicios secretos y al sistema de justicia. Están limitando la libertad de prensa, y todo bajo el pretexto de proteger a las personas buenas y honestas contra sus enemigos: refugiados, el Islam, Soros, Roma, terrorismo, corrección política, feminismo, y quién sabe qué más.
Los partidos radicales de derecha son verdaderos enemigos de la democracia, que quieren conquistar y reconfigurar el estado para gobernar de manera reaccionaria y autoritaria
La causa de las causas: El capitalismo
Esta nueva tendencia hacia reglas autoritarias no viene de la nada. La razón de su surgimiento es que la política de austeridad neoliberal, el desmantelamiento de los estados de bienestar, la degradación y la precarización de la clase trabajadora no han resuelto ninguno de los problemas de Europa. La inseguridad social está creciendo. Las tendencias centrífugas en la UE, la deuda pública y los riesgos de una acumulación incontrolada de capital continúan existiendo, y hay signos de una nueva crisis financiera y recesión.
Por no mencionar los mayores desafíos: la crisis ecológica y la cuestión social, que se han globalizado en el siglo XXI.
En cuanto a las personas que escapan hacia Europa de la persecución política, la violencia sexual o simplemente la miseria desesperada, se dice: Lo más importante es eliminar las causas de la huida. Podemos estar de acuerdo con esto siempre y cuando agreguemos que hay una causa para ello: el injusto orden económico mundial que explota a las personas y la naturaleza. Y esta causa existe desde hace siglos, lo que se llama capitalismo. El que guarda silencio sobre el capitalismo no está diciendo lo suficiente sobre las causas de los refugiados.
Por lo tanto, seriamente: considerando las perspectivas actuales, ¿cuánto tiempo pasará hasta superar al capitalismo en todo el mundo o hasta que se establezca al menos un orden económico mundial justo? ¿Es esta la perspectiva incierta y vaga que queremos presentar a las personas desesperadas que llegan a Europa? ¿Qué tipo de política es esa que ofrece a las personas una explicación ideológica de la situación mundial en lugar de solidaridad práctica?
La clase dominante, por su parte, está buscando una salida del callejón sin salida hacia la cual ha dirigido a las sociedades a través del neoliberalismo. Su solución es la acumulación militar, la guerra, la fortaleza de Europa, el nacionalismo y el gobierno autoritario. Este es el programa de la democracia iliberal representada por la derecha radical en las elecciones al Parlamento Europeo.
Por favor, perdone mi franqueza, pero nos veo mal preparados para este cambio fundamental en la situación. La interrelación entre el neoliberalismo y el neofascismo está siendo constantemente señalada, y así es. Sin embargo, el problema no radica en la interpretación teórica sino en la lucha práctica por una alternativa política en Europa, que vincula los derechos humanos universales, la democracia y la libertad con el respeto de los derechos y la dignidad de los hombres y mujeres que tienen que vender su trabajo. El poder en la industria, los servicios o la economía del cuidado, independientemente del color de su piel, su nación o su confesión religiosa.
La clase dominante, por su parte, está buscando una salida del callejón sin salida hacia el cual ha dirigido a las sociedades a través del neoliberalismo. Su solución es la acumulación militar, la guerra, la fortaleza Europa, el nacionalismo y el gobierno autoritario. Este es el programa de la democracia iliberal representada por la derecha radical en las elecciones al Parlamento Europeo.
Por favor, perdonen mi franqueza, pero nos veo mal preparados para este cambio fundamental de la situación. La interrelación entre el neoliberalismo y el neofascismo está siendo constantemente señalada, y así es. Sin embargo, el problema no radica en la interpretación teórica sino en la lucha práctica hacia una alternativa política en Europa, que vincule los derechos humanos universales, la democracia y la libertad con el respeto de los derechos y la dignidad de los hombres y mujeres que tienen que vender su fuerza de trabajo en la industria, los servicios o la economía del cuidado, independientemente del color de su piel, su nación o su confesión religiosa.
El que llegue demasiado tarde
Esta es una cuestión política. En democracia, los partidos políticos son necesarios, no para sustituir a los movimientos sociales, sino para representarlos políticamente. La relación entre la política institucionalizada y la sociedad civil es, por lo tanto, un problema clave de la política democrática.
Es necesario que haya un diálogo entre iguales, no solo entre los partidos sino también entre los partidos y la sociedad civil.
En muchos países europeos estamos experimentando una agitación en los sistemas de partidos. Los partidos socialdemócratas, que son incapaces de poner fin a sus vínculos con el neoliberalismo, se están hundiendo en la insignificancia porque no están reconociendo los signos de la época. Y el que llega tarde es castigado por la vida.
Debemos y podemos hacerlo mejor.
Tenemos que defender la integración pacífica de Europa contra la derecha neofascista. Sólo podemos tener éxito en esto si cambiamos la lógica misma de la integración actual y, en cambio, la hacemos social, ecológica, feminista y, sobre todo, democrática.
Tenemos que representar a las millones de personas de Europa que, en su diversidad, constituyen una nueva clase trabajadora. Pero al defender los derechos humanos y la solidaridad internacional, no podemos renunciar a las alianzas amplias que son posibles hoy en día con ONGs, intelectuales, comunidades de fe y movimientos sociales.
Ahora estamos en un punto de inflexión en el que no podemos permitirnos fragmentarnos o contentarnos con las medias verdades.
Los tiempos de crisis son también siempre tiempos de nuevas posibilidades. Si después de estos dos días logramos entender mejor esto para poder aprovechar esta oportunidad juntos, entonces el Foro de Bilbao habrá tenido éxito y representará el comienzo de un proceso que debe desarrollarse más y consolidarse estructuralmente.
Traducción: José Luis Martínez Redondo
*Fuente: Transform-Network
Artículos Relacionados
Rusia y China dibujan el futuro mientras el mundo espera el próximo movimiento de Irán
por Pepe Escobar (Desde Moscú)
2 años atrás 9 min lectura
¿Qué hay detrás de Boko Haram y la propaganda mediática?
por Maximiliano Sbarbi Osuna (RT)
12 años atrás 5 min lectura
Francia: ¿Por qué tanto empeño en constitucionalizar el estado de emergencia?
por Jean-Claude Paye (Bélgica)(
10 años atrás 17 min lectura
El triunfo del NO, fue posible, por la lucha de Resistencia a la dictadura
por Enrique Villanueva M. (Chile)
8 años atrás 7 min lectura
La UDI; moralismo acérrimo y corrupción política
por Consejo Editorial de Revista Reflexión y Liberación (Chile)
12 años atrás 6 min lectura
El de octubre de 1990, la República Democrática Alemana fue anexionada por la República Federal de Alemania
por Daniel Mayakovsky
3 horas atrás
05 de octubre de 2026
Te hablan de la caída del muro de Berlín pero no te hablan de sus consecuencias.
El balotaje será entre Lula y la Casa Blanca
por Daniel Kersffeld
3 horas atrás
05 de octubre de 2026
Donald Trump no perderá la oportunidad para efectuar un golpe electoral en Brasil, no solo para empoderar a su aliado y llevarlo al Palacio de Planalto, sino además para propinarle una humillante derrota a uno de los pocos líderes mundiales que se atrevió a desafiarlo públicamente.
El legado de nuestro abuelo Timoteo, parte de la Memoria del Caliche
por Julio Cámara Cortés (Chile)
13 horas atrás
05 de octubre de 2026
Tenga plena conciencia que la manera más digna de honrar el legado de nuestro abuelo Timoteo, es continuar trabajando y aportando en la construcción de un Chile mejor, con mayor justicia y dignidad.
Salud Mental Liberadora / Invitación a un encuentro de los miembros de habla hispana
por Hogar para la Salud Mental Liberadora (Palestina / Chile)
13 horas atrás
05 de octubre de 2026
Os damos una cálida bienvenida al Hogar. Os escribimos para invitaros a un encuentro de los miembros de habla hispana.