La prensa en México: Amordazada y asesinada
por Carlos Iaquinandi Castro (SERPAL)
9 años atrás 7 min lectura
“Hacer periodismo es caminar sobre una invisible línea
marcada por los malos que están en el narcotráfico
y en el Gobierno (..) Uno debe cuidarse de todo y de todos”.
Javier Valdez Cárdenas
periodista mexicano asesinado el pasado lunes 15 en Sinaloa.
Los disparos de varios sicarios terminaron con la vida de Javier Valdez, uno de los más destacados periodistas mexicanos sobre el narcotráfico y las complicidades de las autoridades con el crimen organizado. Lo acribillaron en Culiacán, capital de Sinaloa, cuna del Cártel del Chapo Guzmán, en pleno dia y en la calle, como parte del ritual de los asesinos para afirmar su impunidad e imponer el miedo y el silencio.
Javier tenía 50 años recién cumplidos, pero desde hace años sabía que su profesión y su compromiso personal eran una sentencia en suspenso. Hace dos meses, cuando en el estado de Chihuahua fue asesinada su compañera del diario “La Jornada” Miroslava Breach , Javier dijo: “que nos maten a todos, si esa es la condena por reportear este infierno. No al silencio».
La primera reacción a su asesinato ha sido de indignación. Como indicaba la crónica del diario “Riodoce”, del cual Valdez era fundador y redactor, “a Javier lo quisieron callar con 12 tiros, pero los sicarios en su intento solo lograron levantar la voz de un Culiacán indignado”. Así fue, y cientos de trabajadores, maestros, estudiantes y comerciantes, se reunieron en las escalinatas de la Catedral para finalmente marchar hacia el Palacio de Gobierno de Sinaloa. Hacia allí se dirigieron periodistas y ciudadanos exigiendo la presencia del gobernador Quirino Ordaz. Finalmente subieron a la tercera planta y forzaron la entrevista. Una vez más escucharon palabras de lamento y promesas. “Se hará lo que haya que hacer”. La dosis habitual con la que los altos funcionarios del gobierno intentan aplacar los justos reclamos.
El peor crimen es el silencio
Sus compañeros periodistas afirmaron que “el peor crimen es el silencio, hay que exigir justicia”. Pero no será fácil en un país donde las estructuras de poder están carcomidas por la corrupción y la complicidad con los narco y a veces son simples franquicias del crimen organizado. En una reciente visita a España, José Ramón Cossio, uno de los ministros de la Suprema Corte mejicana, reconocía que la altísima impunidad en su país era un problema creciente. Haciendo referencia a la matanza de Tlatelolco, o la más próxima de los 43 estudiantes de Ayotzinapa,el magistrado afirmaba: “ahí hemos visto la enorme relación entre las fuerzas del Estado y la delincuencia, a un nivel que me parecía increíble. Que a unas personas las hayan eliminado físicamente en una connivencia entre delincuencia y Estado es muy grave.” Y luego añadía que “más grave aún, es que pasados los años, permanezca la impunidad de los asesinos”.
Mordaza y violencia
Desde el 2000 han sido asesinados en México 216 periodistas. Siete en lo que va del año. Alguien dijo que muchos periodistas mexicanos no esperan la jubilación, esperan que los maten. Como en Honduras o Guatemala, la profesión es de alto riesgo. Informar, o sea contar la realidad, la verdad y no mentir, ocultar o manipular, se convierte en riesgo mortal. El índice de impunidad en estos crímenes es del 97,7%.
El poder político tiene un discurso hipócrita que incluye alabanzas a la libertad de expresión y a los derechos humanos, pero en la práctica “deja hacer” atropellos permanentes a las libertades, y sus organismos de seguridad y de justicia no consiguen esclarecer los crímenes, ni encontrar a los culpables. A lo sumo retienen a unos pocos sicarios ejecutores que suelen ocultan a los verdaderos responsables a cambio de una buena defensa y “protección”.
El uso de las amenazas y la violencia contra los periodistas no es patrimonio de los diversos cárteles de la droga. Gobernadores y altos cargos tienen sus propios cuerpos de matones a sueldo ( eso suelen ser aunque figuren en las nóminas como “funcionarios” oficiales). Son los encargados de acallar las denuncias sobre estafas, corrupción, coacciones u otros delitos. Y en muchos casos, hay una manifiesta connivencia entre los mandos de las fuerzas de seguridad del estado con organizaciones criminales.
La cuna del cártel del “Chapo”
Sinaloa, el estado donde fue asesinado Valdez, es el centro de operaciones del cártel que dirigió el “Chapo” Guzmán, actualmente extraditado a Estados Unidos, luego de cinematográficas fugas de cárceles de “máxima seguridad”, con evidentes complicidades de sus custodios. Hace pocos dias, detuvieron a “el licenciado”, Dámaso López , sucesor del Chapo Guzman. “El licenciado”, fue subdirector de la cárcel de seguridad de Jalisco, de la cual – con su ayuda – escapó por primera vez el “Chapo” en el 2001. Luego se incorporó como uno de los hombres de máxima confianza del “jefe”. Pero como una hidra de infinitas cabezas, la organización delictiva genera nuevos líderes y mantiene o expande el “negocio”.
Honestidad y compromiso
Javier, fundador y redactor del diario “Riodoce”, era una referencia por su honestidad y compromiso. Sociólogo y periodista escribió varios libros. El año pasado publicó el último: “Narcoperiodismo, la prensa en medio del crimen y la denuncia”. En 2011, el Comité para la Protección de Periodistas le otorgó el Premio Internacional de la Libertad de Prensa por su trabajo. El discurso que leyó retumba con más fuerza: “En Culiacán, Sinaloa, es un peligro estar vivo y hacer periodismo es caminar sobre una invisible línea marcada por los malos que están en el narcotráfico y en el Gobierno (..) Uno debe cuidarse de todo y de todos”.
La cuenta sigue…
Pero con ser tan reciente, el asesinato de Javier Valdez ya no es el último. Pocas horas después del crimen en Sinaloa, otros sicarios en el estado de Jalisco, disparaban contra la directora de la revista semanal “El Costeño” y su hijo, redactor en el mismo medio. Sonia Córdoba está grave, pero su hijo Jonathan resultó muerto en el ataque.
El verdadero testamento de Javier
En octubre del año pasado, Javier hizo unas declaraciones en el diario “La Jornada”. Describió con tanta crudeza como precisión, como deben ejercer su profesión aquellos que lo hacen con honestidad y compromiso. Podemos decir que constituyen una parte significativa de su legado. Dijo entonces: «No hablamos sólo de narcotráfico, una de nuestras acechanzas más feroces. Hablamos también de cómo nos acecha el gobierno. De cómo vivimos en una redacción infiltrada por el narco, al lado de algún compañero en quien no puedes confiar porque quizá sea el que pasa informes al gobierno o los delincuentes». Y añadió: «Señalamos también a los empresarios, a los dueños y ejecutivos de los medios, que priorizan el negocio, que están más preocupados por la ganancia que por contar la historia de lo que está pasando en nuestro país, o de lo que pueda pasarles a sus reporteros, a sus empleados”.
En uno de los primeros actos de condena a su asesinato, su colega la periodista Carmen Aristegui refiriéndose al crimen afirmó: “no hay lugar a dudas, como lo publicó hoy Ríodoce, y que lo escuche Gobernación, Peña Nieto, el procurador y quien quiera escuchar, dentro y fuera del país: este asesinato es producto del trabajo de Javier, respuesta al trabajo de Javier, respuesta criminal a lo que Javier hizo a lo largo de su vida”. “Por ello, aquí juntos tenemos que darnos valor para seguir informando, para seguir reporteando, para seguir investigando, denunciando, opinando. Esta muerte – concluyó – tiene que significar un incentivo: necesitamos que estas muertes signifiquen, sacudan, no sólo a los periodistas que estamos aquí. Necesitamos que signifiquen para la sociedad.”
Estos sucesos y estas reflexiones convocan a los mexicanos a defender sus derechos, garantizar justicia y terminar con la impunidad.
Y fuera de sus fronteras, a que la comunidad internacional comprenda y condene el perverso funcionamiento de sectores del poder político en ese país.
Carlos Iaquinandi Castro
Redacción de SERPAL
Servicio Prensa Alternativa
* Enlace con la noticia en la página de SERPAL:
http://serpal.info/noticias/La-prensa-en-mExico-amordazada-y-asesinada_515
__________________________________________________________
17 de mayo de 2017
Enviado por SERPAL
Servicio de Prensa Alternativa
Suscripción gratuita a c.e serpal@nodo50.org
Nuestra Página: serpal.info
Artículos Relacionados
Entre la perversa cordialidad brasilera y el caos destructivo: un balance del 2018
por Leonardo Boff (Brasil)
7 años atrás 4 min lectura
El debilitamiento de la Organización Mundial de la Salud, OMS, y su controvertido financiamiento privado
por Medios Internacionales
6 años atrás 26 min lectura
Hambre, una verdad incómoda
por Héctor Vega (Chile)
6 años atrás 5 min lectura
Se sirvió del poder para aumentar su fortuna
por Haroldo Quinteros (Iquique, Chile)
2 años atrás 12 min lectura
Prensa occidental: Los rusos bombardean a los civiles, la OTAN les lanza besos y palomitas
por Javier Cortines (España)
9 años atrás 4 min lectura
Assange combatirá su posible extradición a Estados Unidos
por DemocracyNow (EE.UU.)
7 años atrás 1 min lectura
Dicen que Colón nos trajo la cultura hace 500 años, pero el pueblo Caral (Perú) ya construía ciudades hace 5.000 años
por piensaChile
2 horas atrás
06 de abril de 2026
«“Conocer es resolver. Conocer el país, y gobernarlo conforme al conocimiento, es el único modo de librarlo de tiranías. La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los incas a acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia» (José Martí)
La verdadera razón por la que cayó la URSS
por Danny el comunista
1 día atrás
05 de abril de 2026
¿La Unión Soviética cayó porque el socialismo no funciona? Esa es la explicación más repetida… pero también una de las más cuestionables. En marzo de 1991, el 76% de los ciudadanos soviéticos votaron para preservar la URSS… y aun así, nueve meses después, el país desapareció. Entonces la pregunta es inevitable: ¿por qué cayó realmente la Unión Soviética?
Homenaje a José Bengoa
por Tomas Moulian (Chile)
2 semanas atrás
26 de marzo de 2026
Un gran académico el cual merece este y otros homenajes. No deben olvidarse sus numerosos aportes al conocimiento de la historia de Chile, en especial del pueblo mapuche.
Carta de solidaridad del colectivo de estudiantes saharauis formados en Cuba
por Colectivo de Estudiantes Saharauis formados en Cuba
2 semanas atrás
23 de marzo de 2026
Desde nuestra experiencia como estudiantes acogidos por la solidaridad revolucionaria de Cuba, damos testimonio de su compromiso con los pueblos del mundo, especialmente con aquellos que, como el pueblo saharaui, luchan por su libertad y justicia.