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La Necesidad Urgente de Reinstalar Valores Éticos Humanos 

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Artículo escrito por su autora el año 2010
La Ética es una rama de la filosofía que se preocupa por los valores y por el comportamiento frente a ellos,  a partir de la búsqueda de leyes que determinan este comportamiento  y de ahí deducir reglas que lleven al mayor desarrollo psicológico y social del ser humano.
Ethos en griego,  quiere decir costumbres, lo mismo que Mores en latín de donde viene la palabra moral.
Vemos  que de partida, se presume que la Ética tiene una finalidad, que es la de permitir el mayor  y  mejor desarrollo psicológico y social.  Pero, ¿Para qué?  Yo diría que para varias finalidades.  Una sería para que el Ser Humano- en -comunidad optimice su nivel de felicidad.  Y esa definición me gusta, ya que dicen que los pueblos felices, no tienen historia, porque la historia está construida de guerras, conquistas y despojo. Y los que son felices con lo que tienen no necesitan ninguna de esas cosas, son simplemente felices.  Y la Felicidad es ese estado de bienestar basal de nuestra psiquis, que nos permite enfrentar la vida con sanidad, sacando a flote lo mejor de nuestro ser en la vida en sociedad, es decir la vida-en -relación.
Así entendemos que la felicidad está en gran parte condicionada por  la relación con el otro, florece en comunidad, luego la ética como medio para la felicidad debe estar dirigida a mantener en óptimo estado las relaciones con el otro y con los otros, y si lo globalizamos, de los humanos con la humanidad .
Y en los Otros están también el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que nos nutren, la tierra, los hijos y los nietos, en temas tan variados como la educación de las emociones, el respeto al prójimo, el buen trato dentro de los distintos estamentos de la sociedad, la confianza  en las autoridades e instituciones,  el buen funcionamiento de la Justicia. Como dicen los periodistas cursis cuando hablan de sexo, homosexualidad o control de la natalidad, la “agenda valórica”  que es un poquito más extensa que esos tres ítems y está ubicada en todo el cuerpo, en  la sociedad y el medio ambiente, y no solo en el pubis como se cree aquí en Chile.
Hay un viejo chiste judío que cuenta que un chico le pregunta a su padre ¿Qué es Etica?  Y el padre le contesta:  Mira hijo, supón que estamos en el negocio, entra un cliente, paga con un billete de diez mil pesos, recibe la mercadería, y se va olvidando el cambio.  Aquí es donde entra la Ética.  ¿Y cómo papá? Cuando hago la caja medito y me digo a mi mismo: ¿Se lo diré o no a mi socio?
Los judíos pueden hacer este chiste porque llevan como 3000 años meditando acerca de la Etica  y la Justicia y su compatibilidad con los negocios, y conocen  las respuestas.  Los cristianos deberíamos conocerlas y practicarlas, pero por el camino se nos anduvo perdiendo el norte.
Bueno, lo que señaló el padre, chiste aparte, es una burla a la Ética Mercantil, no a la Etica Humana Universal.  Es la Ética de los Contadores. ¿Cuadra la caja? ¿Cuadra el Balance?  No importa si estamos vendiendo santitos o cocaína, la cosa es que cuadre.  El importante es el socio, con quién hago negocios y al  cual también se puede estafar si es del caso, pero como lo necesito desesperadamente para mis buenos negocios, trato de no ser desleal con él  o que no se entere si lo soy.   El cliente, que se pudra por tonto ya que la vida es de los vivos. Es la ética de que todo tiene un precio, y si se paga el precio, la acción es justa y buena.  No importa que lo que se pague sea la prostitución infantil, o el agua que bebemos, o la indemnización por haber contaminado un río, haber extinguido una especie o envenenado las napas subterráneas.  Se pagó en dinero al Estado y  con eso nos lavamos la conciencia. Yo cumplo la ley, dicen las mineras, por lo tanto es lícito sacar lo que pueda, maquillar el balance y dejar el hoyo y no pagar impuestos  si es del caso.
También pagan los países ricos para que los pobres les reciban sus desechos contaminantes, y según ellos, esto sería justo y lícito ya que es más costoso investigar en tecnologías limpias que comprar a algún gil del tercer mundo para botar la basura.
En términos sociales, estas vivezas causan infelicidad y son la fuente de roces permanentes, de injusticias y de miseria. La Ética Mercantil no es aplicable a la sociedad en ámbitos que no le corresponden.  Y ahí está la gran falacia que nos ha llevado a sociedades absurdas, donde los legisladores se han convertido en mercachifles del bienestar de la sociedad o en defensores de los intereses de una clase mercantil en desmedro de los intereses de la sociedad como un todo.
Imagínense estas vivezas entre diversos estamentos de la sociedad.  Por ejemplo, políticos mintiendo a los que les entregaron el poder en un acto de confianza.  Patrones  mezquinando sueldos, que podrían subirse.  Empleados robándose la mercadería de las bodegas. Contratistas que cobran y no cumplen.  Y no vamos a hablar de conquistadores que despojan a los conquistados para esclavizarlos y tenerlos sometidos e ignorantes y convencidos de que no pueden salir de esa condición, que llevan guerras a otros países para incentivar su industria de armas, que inventan guerras que no tenían por qué producirse, que inventan pestes y pesticidas y nos envenenan a todos. (Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia)
A estas alturas parece que ética de la relación- en-comunidad me suena más a cordura,   y a sentido común  que a un ataque de santidad. Aquí se aúnan  la Ética de la Misericordia que practicó Jesús con la ética del respeto a la  Naturaleza de San Francisco de Asís; la no agresión de Mahatma Gandhi , con la defensa pacífica de los trabajadores y la vida austera de  Clotario Blest  y así sucesivamente con todos los que no temen que los califiquen de chiflados por defender la necesidad de un modo de comportarse  que se centre en la relación  honesta  y amorosa con el otro.
¿Y qué tenemos que hacer para asegurar un país donde reine algo de ética y no un zafarrancho de combate de todos contra todos, que es lo que está sucediendo en Chile?  Primero que nada, practicar estos valores en donde nos toque vivir.  No se preocupen, nadie va a creer que son locos, ni los van a subir a un altar, solo un poco  inocentones, lo cual no tiene nada de malo. Es mejor que a uno la crean media asopada, así tiene mejor oportunidad de observar a los avivados y ver como se pisan la huasca.
También deberíamos  definir permanentemente los valores que nos son más preciados y necesarios y tratar de obtenerlos a través de las leyes, consultando lo más posible a los gobernados y si  los políticos no escuchan,  no votar por ellos, y van a ver como se mejoran del oído. U organizar a la población civil para protestar contra las arbitrariedades a las que estamos siendo sometidos, ya que hay que devolverle su importancia a este tema, o estamos perdidos.
Exigir mecanismos para que los gobernados puedan exponer sus quejas y ser escuchados.  Y no aceptar nunca un NO como respuesta de algo que sabemos que se puede cambiar y no se hace.  Lo digo porque hace poco pregunté algo de eso a una persona relacionada con el gobierno, y me aseguró muy suelta de cuerpo que nada se puede cambiar.  Me quedé callada pero con bastante rabia, sobre todo conmigo misma por no haberle dicho algo que la desestabilizara y la hiciera reconocer que era solamente falta de voluntad política, intereses creados, es decir falta de decisiones éticas.
Nuestros hijos no están expuestos a la reflexión ni al debate sobre nuestra sociedad.  Los valores mercantilistas han ocupado todos los espacios, y son valores que no nos conducen a una sociedad más feliz, porque no garantizan el buen trato entre las personas.  Y si hay mal trato, ni con todas  la chucherías  traídas de la China, ni con todas las cadenas de Mac cualquier  cosa, vamos a satisfacernos.  Y si no hay reflexión orientadora, y si la educación no enseña ni aconseja la reflexión, será la televisión la que ofrezca modelos que llenen este vacío.  Y sabemos que la televisión  no tiene principios morales ni quiere ayudarnos a ser mejores, lo único que desea es vender productos, cumpliendo con los objetivos de una sociedad mercantil.
Y estos modelos están diseñados para hacer que tapemos nuestra frustración  con consumo, ya sea de comida, de drogas,  de casinos, de juegos computacionales, o de malls y telenovelas o de cirugías plásticas y ropa que no necesitamos.
Las psicologías de autoayuda  diseñadas por los mismos que nos oprimen, dirán que podemos ser felices en cualquier contexto dependiendo de nuestra actitud. Puede que tengan su porcentaje de razón, pero están basadas en éticas muy individualistas que tiran toda la responsabilidad de ser feliz sobre una misma, como si el resto no influyera o uno no fuera responsable de las relaciones que uno mantiene. La verdad es que todos somos responsables de todos  a través de nuestras relaciones.  El amor es así, no hay caso de vestirlo de egoísmo supremo, de la glorificación del egocentrismo.  Si yo quiero vivir en relación debo hacerme cargo de mi parte  en el proceso relación, no sólo de mi felicidad personal  y sólo así podré ser feliz con otro.
Nos han invadido con ideologías explícitas o implícitas que predican, aún sin darse cuenta, el egoísmo como comienzo y fin de la naturaleza humana, la transacción mercantil como forma ética de intercambio entre las personas , las leyes de mercado como orientadoras de la conducta humana y del destino de la humanidad, el lucro como finalidad última para obtener la felicidad a través del poder y del dinero, la depredación justificada moralmente por una compensación económica e incluso la compensación monetaria por un asesinato.
Pero la más penoso  es  el desencanto por lo difícil que es cambiar el tema en nuestra sociedad si no tenemos líderes respetables que conciban otra realidad que  no sea ésta, si nuestras universidades y nuestros colegios no enseñan a pensar ni a cuestionar en forma creativa.  Si los que tienen el poder político no  son recipientes de las aspiraciones de los que los llevaron al poder y por lo tanto no cumplen sus funciones y se empoderan para convertirse en unos pequeños tiranos faltando a la ética comunitaria.
Lo peor es que son  tiranos del Sur, de esos que creen cualquier cuchufleta que venga del  Norte donde nunca nos han tomado en cuenta sino en nuestra función de tercer patio, donde antiguamente se alojaba la servidumbre y pasaba la acequia dónde se lanzaba el contenido de las bacinicas.
Y con la mala memoria que nos gastamos, y la ceguera que tenemos cuando son nuestros amigos los estafadores…
Veo muy difícil el derrocamiento de la civilización mercantil si las personas  como individuos, no tomamos conciencia  de cómo realmente deseamos vivir y no nos organizamos para resistir el hecho de que nos hayan convertido en máquinas productivas y consumidoras ignorando todas las otras dimensiones de la vida, que son las que nos proporcionan algo más parecido a lo que llamamos felicidad.
No creo que el Capitalismo esté en caída, como les gustaría a muchos, al contrario, veo a las grandes corporaciones anónimas aprovechándose de estas fluctuaciones y crisis del sistema, para ganar más dinero  a través del temor a la recesión y a los gobiernos ayudando a los bancos  y a estas corporaciones a hacerse aún más ricos, porque no saben qué hacer y no tienen ni  ideales ni agallas para hacer algo diferente.
Es tan complejo el problema, que nadie sabe cómo actuar, entonces la receta, para variar, viene del Norte, de los que crearon el monstruo y quieren seguir alimentándolo para comerse el mundo entero.
Veo como poco a poco, nuestra nación va perdiendo soberanía bajo la presión de los grandes consorcios financieros que no tienen patria, ni Dios ni ley.  Mientras los bancos chantajean al gobierno para que ceda espacios marítimos, para que los criadores de peces tengan hipotecas sólidas para respaldar un refinanciamiento del sector, la televisión y el país escuchan hablar acerca de la píldora del día después u otro debate absolutamente ficticio diseñado para distraer a la población.
Parece que existen muchos diputados y senadores que no están capacitados para el cargo, ya que tienen que legislar sobre temas que no conocen ni de oídas y les quedan como poncho de grande.  Y así a veces por ineptos, traicionan al país completo, y  nos llevan por el camino de la injusticia y de la infelicidad. Lo ético sería estudiar e informarse y consultar a la comunidad.
Y seguramente cuando acabe el debate sobre la píldora, o de alguna otra majadería, nos vamos a encontrar con un pedazo menos de mar, y tomando boldo y bailahuen transgénico para pasar el ataque a la vesícula que nos va a dar cuando nuestros  honorables ignorantes le hayan entregado, a nombre nuestro, el patrimonio genético de nuestras especies a las transnacionales. Y ahí empezaremos a preguntarnos ¿Para qué dicen que servía la ética?
 
Olga Larrazabal S.
Santiago de Chile

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1 Comentario

  1. José Maria Vega Fernandez

    Para mí. Chile es un país concatenado con el plan de gobierno mundial esté donde sea que esté, y el que no pueda ubicarlo, todo parece indicar que no le simpatiza a casi nadie.
    Excepto a élites pequeñas medianas y grandes, según el peso específico de cada país, que están de acuerdo con los planes de organización general y hacia abajo, sea porque estudiaron y se formaron en sus universidades top, o por ideales patrióticos supernacionales.
    Los politicos de izquierda o derecha -a excepcion de los que andan alzados y con super armas-, en ciernes o activos, intermedian entre las centrales financieras y la masa popular, en sus diferentes niveles…
    Prefiero no introducir el factor ético o moral, porque esos valores sólo responden al trabajo individual que debemos hacer en nosotros mismos para trabajar como si fueramos ambiciosos pero sin desear el fruto para uno mismo.
    Los judíos en general -y otros semitas del desierto- aprendieron que la mente para los negocios y la mente para los valores humanistas o espirituales no deben mezclarse.
    Y a ellos le resulta el sistema.

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