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“Llegará el día en que podamos ser dueños de lo que es de nuestro subsuelo” 

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Esta es la intervención del único Senador, en la Sesión 29ª del  miércoles 16 de junio de 2010 que votó contra la aprobación de la Ley de Royalti Minero de Longueira. Ni un solo senador Socialista, o PPD o radical votó en contra. Todos dicen que en el apuro no advirtieron los ‘detalles’ de lo que estaban votando. ¡Hipócritas!

Redacción de piensaChile

 
El señor PIZARRO (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Ruiz-Esquide.
El señor RUIZ-ESQUIDE.- Señor Presidente, me parece importante precisar algunos aspectos.
En primer término, debo aclarar que no podré votar, porque las bancas de Renovación Nacional me solicitaron un pareo, que concedí, conforme a las normas tradicionales del Senado de respeto habitual y cordial entre nosotros. Hago presente el punto a propósito de algunos problemas que hemos tenido al respecto.
En segundo lugar, quiero reiterar, con toda franqueza, los mismos argumentos que vertí hace tres o cuatro días.
El señor Ministro Larroulet acaba de manifestar su amargura. Yo también tengo el mismo sentimiento, porque reitero que todas las intervenciones de los Senadores de las bancas de Gobierno son siempre lo mismo: no son serias, nada aportan; están llenas de elementos que no vale la pena considerar, y poseen un sentido de ironía muy fuerte. Pero con eso no ganamos nada.
En mi concepto, ese rasgo nace de algo muy conceptual. La diferencia radica en que nosotros entendemos el diálogo como un intercambio de opiniones, en que cada sector cede en algo. Pero algunos señores Senadores de la Derecha -excúsenme la paz con que lo expreso, pero lamentablemente es así- consideran que el diálogo es una suerte de monólogo con interrupciones. Ellos hablan, ellos dicen, ellos aplican. Y si uno de nosotros sostiene un argumento diferente, entonces, o no está de acuerdo con ellos o carece de toda responsabilidad.
Y creo que nos va a costar mucho cambiar esa disposición.
Por otro lado, señor Presidente, en la Sala se ha expresado que nosotros no queremos entregar recursos al Gobierno. Propusimos ene soluciones; el Ejecutivo, por su parte, sugirió diversas fórmulas, pero no se ha alcanzado acuerdo.
¡Bueno, esa es la realidad objetiva!
El país nos dijo: “Ustedes, en adelante, a la Oposición”, entre otras cosas, porque lo hicimos mal en algunos aspectos, que es igual a lo que repite el Ejecutivo. Por lo tanto, uno se pregunta para qué querían el Gobierno si a la larga van a hacer lo mismo por lo que nos derrotaron. Esa es la eterna discusión entre Oposición y Gobierno.
Señor Presidente, esta materia no se relaciona con el terremoto. No nos parece adecuada la invariabilidad a esa altura del tiempo. La aprobamos en el 2005, porque era la primera vez que se planteaba una discusión sobre el royalty y sobre la participación de las empresas mineras después de diecisiete años desde que se les había devuelto a ellas y al capital extranjero lo que siempre fue del país. Por eso se habló de esa manera. Pero de ahí a argumentar que también por el terremoto vamos a prorrogar esta invariabilidad hasta el 2025, no lo considero adecuado. Un señor Senador señaló: “Parece que hubo terremoto”, en una suerte de ironía pobre. Pero yo también pienso que a lo mejor en ese año, ya no habrá terremoto. Entonces, Dios mediante, ¿para qué evitar que se grave a las empresas?
Señor Presidente, durante mi vida política he luchado por la naturaleza lógica de los bienes que son de Chile. En su tiempo voté por la chilenización; después, por la nacionalización. Y no tengo escrúpulo en manifestar que el debate sobre la materia no está agotado. Es cierto que hoy las naciones se encuentran en otra línea de pensamiento, como aquí se ha sostenido. Pero, con toda franqueza, algún día llegará el momento en que, como país, podamos ser dueños de lo que es de nuestro subsuelo.
No se trata de que estemos ayudando o perjudicando a las mineras. Los Senadores de Derecha otorgan estas facilidades a esas empresas, asumiendo que de otra forma ellas no vendrán. ¡Lo harán igual, por Dios, pues el dinero no tiene patria! Y por lo tanto, van a invertir, porque es un buen negocio.
Nos parece excesivo que contra 700 millones de dólares puedan ganar 7 mil o 14 mil millones de dólares, según las cifras entregadas. Eso es, desde mi perspectiva -y no emito ningún juicio de valor sobre lo que ustedes digan-, inadmisible.
No quiero cargar la mano en este punto. Pero el país estaba en una relación directa para hacerse dueño de la propiedad. En Chile ha habido guerras civiles, golpes de Estado, como para, en definitiva, terminar entregando todo al capital extranjero. Y lo que hicimos en esos años -no teníamos otra posibilidad- fue imponer lo que se podía. Pero nos parece excesivo y absolutamente fuera de toda norma ética no hacer gesto alguno para recuperar la propiedad, dando, por el contrario ocho años más de invariabilidad para las empresas; o sea, cuando ya no sea recurrente la figura del terremoto. Y, además -como se ha dicho hasta el cansancio-, entregándoles 14 mil o 7 mil millones de dólares contra 700 millones.
Eso es francamente inadmisible.
Aunque estoy pareado, he querido expresar mi opinión y dar a conocer las razones por las cuales nos pronunciamos a favor en el 2005 y ahora lo haremos en contra.


 
A través de este link puede bajar el documento que registra parte de esa discusión:
Discusión de la Ley de Royalty Minero
DIARIO DE SESIONES DEL SENADO, PUBLICACIÓN OFICIAL, LEGISLATURA 358ª, Sesión 29ª, en miércoles 16 de junio de 2010, Ordinaria, (De 16:5 a 20:55)

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