25 de Noviembre, 2015
La cuestión kurda es de esas cosas que, aunque nadie las mencione, está en el corazón de la crisis siria en particular, y del Medio Oriente en general. No es casual que el vocero de la OTAN, Jens Stoltenberg, haya respondido al derribamiento del bombardero ruso por parte de Turquía afirmando que “estamos en solidaridad con Turquía y apoyamos la integridad territorial de nuestro aliado turco”[1].
¿Por qué hablar de la integridad territorial cuando esta cuestión no ha sido mencionada por nadie en medio de las actuales tensiones ruso-turcas? ¿Qué tiene que ver la integridad territorial de Turquía con el derribamiento de un avión ruso en territorio sirio? Aparentemente nada; sin embargo, en la realidad, tiene mucho que ver gracias a ese actor a veces invisible, que son los kurdos.
Las acciones del gobierno turco en la región del Levante son extraordinariamente desestabilizadoras. Mientras juegan la carta de la defensa a ultranza de la soberanía nacional para justificar la agresión al bombardero ruso, sus fronteras son extraordinariamente porosas para los combatientes yihadistas rumbo a Siria y su ejército apoya soterradamente al Estado Islámico (ISIS). De hecho, la reciente campaña turca contra el Estado Islámico fue, en realidad, una ofensiva en contra del movimiento guerrillero kurdo PKK. El islamismo en sus variantes totalitarias no molesta a Turquía demasiado; de hecho, el proyecto político del presidente turco Erdoğan –que mezcla de manera oportunista el islamismo político y sus pretensiones de sultán, con la conservación de las bases del Estado autoritario kemalista (incluido su Estado profundo)- se ha ido acercando a la idea de proyectar la hegemonía sunita en la región de la mano de los saudíes y los emiratos, quienes se han convertido en sus aliados objetivos en la región. El principal enemigo de Erdoğan son los kurdos: la única fuerza autóctona que en terreno ha demostrado capacidad de luchar en contra del Estado Islámico, articulados en el PKK y el YPG[2]. Objetivamente, Erdoğan ha convertido a los enemigos de sus enemigos, en sus amigos.

La OTAN se ve, entonces, forzada a plantear su defensa de la integridad territorial turca, porque saben que los kurdos miran toda esta crisis como una oportunidad de luchar por su derecho a la autodeterminación represado por un siglo de autoritarismo secular y religioso. En el Kurdistán nace un nuevo mundo en medio de las ruinas. Es un mundo hermoso, aún embrionario, de participación popular, de organizaciones horizontales, donde se busca la relación armoniosa con el medio ambiente y la igualdad de las personas, la liberación de la mujer y la fraternidad entre los pueblos que habitan la región, independientemente de etnia y credo. Este proyecto lo han llamado “Confederalismo Democrático”. El proyecto totalitario y sectario de Erdoğan odia a ese mundo y lo quiere ver ahogado en sangre. Por esos las bombas en Amed (Diyarbakır), Pirsûs (Suruç) y en Ankara; por eso las incursiones militares que han dejado más de medio millar de muertos en la región kurda del Estado turco (Silvan, Gimgim, Silopiya, Cizîr).
Es imposible seguir haciendo la vista gorda ante la evidencia: Turquía apoyará al Estado Islámico porque les sirve en la lucha contra los kurdos –que amenazan la integridad del Estado kemalista- y en su lucha en contra de Assad –piedra en el zapato para el proyecto sunita sectario de las dictaduras fundamentalistas pro-EEUU. Sencillamente, le son funcionales. Y los protegerá todo lo que pueda, aunque eso le cueste tensiones con Rusia. La OTAN, indirectamente, se ha visto involucrada en este juego. La OTAN, con EEUU a la cabeza, no logra sino dar palos de ciego, tras la humillación mundial a la que ha sido sometida por la intervención rusa en Siria: tras años de intervencionismo, solamente han logrado fortalecer al Estado Islámico y reproducir el fiasco que dejaron en Libia. Su intención jamás ha sido otra que derrocar a Assad –para lo cual se han apoyado en los islamistas. En semanas, Rusia demostró que se puede golpear y hacer retroceder al Estado Islámico.
Los kurdos miran, toman nota, y combaten en el terreno. Mientras occidente se da en el pecho y habla fuerte contra el islamismo, no hará nada en el terreno porque está atado de manos por Turquía y por los califatos árabes. Por eso Erdoğan reacciona con histeria ante la presencia militar rusa –porque cambia el equilibrio militar en contra del Estado Islámico. Peor aún para Erdoğan, este equilibrio puede cambiar a favor de los kurdos. Sabido es que Assad está dispuesto a respetar su autonomía y que los kurdos no están interesados en derrocar al gobierno de Damasco: su objetivo ha sido combatir al Estado Islámico y tratar de crear un mundo nuevo, en sus territorios en medio del caos y la tragedia de la guerra. Ahora, Erdoğan es quien podría haber dado el empujón necesario para que Rusia se decida a dar el respaldo y reconocimiento al movimiento de liberación kurdo, que necesita urgentemente armas y apoyos logísticos. Esa es la preocupación de la OTAN por la integridad territorial turca. Los dados, empero, ya están echados y el acto de torpe desesperación de Erdoğan puede costarle más caro de lo que cree. Hay un bebé hermoso que espera nacer, y, en medio de la complejidad geopolítica y las rivalidades entre las potencias, los pueblos del mundo también pueden actuar como matronas solidarias en su parto. Ese bebé es la experiencia libertaria del pueblo kurdo.
Fuente: La Pluma
Notas:
[1]http://www.aljazeera.com/news/2015/11/nato-turkey-russian-jet-syria-151124181649801.html Énfasis del autor.
[2] Los peshmergas de Irak, apoyados por EEUU, son increíblemente incompetentes para combatir.
Artículos Relacionados
Las zombis que usaron Ponce Lerou, Leonidas Vial y Andrés Navarro para eludir impuestos
por Juan Andrés Guzmán y Catalina Albert (Chile)
7 años atrás 19 min lectura
Cinco problemas de las ciencias de la complejidad y la globalización neoliberal
por Pablo González Casanova (México)
11 años atrás 7 min lectura
Reacciones cruzadas tras anuncio de Bachelet de proceso constituyente
por ElDesconcierto.cl
11 años atrás 4 min lectura
China y Rusia: Las locomotoras del nuevo orden mundial
por Raúl Zibechi (Uruguay)
12 años atrás 11 min lectura
Las elecciones que se aproximan: Posibles escenarios y eventuales estrategias
por Manuel Acuña Asenjo (Chile)
11 años atrás 26 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
La quimera del oro
por Charles Chaplin
6 horas atrás
17 de octubre de 2026
La quimera del oro (The Gold Rush) es una película de comedia muda estadounidense de 1925 escrita, dirigida, producida y protagonizada por Charles Chaplin. Es considerada como una de sus obras más célebres, y él mismo declaró varias veces que era la película por la que más quería ser recordado.
Sin esperar el pronunciamiento del TC, el gobierno publica la ley sobre las Reglas del Uso de la Fuerza (RUF), N° 21.849
por piensaChile
1 día atrás
16 de octubre de 2026
Ley Número 21.849 que establece las normas generales sobre el uso de la fuerza para personal de las fuerzas del Orden y Seguridad Pública y de las Fuerzas Armadas.
Piden al gobierno de Chile retroceder en su apoyo al ocupante marroquí del Sáhara Occidental
por Crónica Digital
4 días atrás
13 de octubre de 2026
Los manifestantes reiteraron su plena solidaridad con el pueblo saharaui, la República Árabe Saharaui Democrática, el Frente Polisario y su presidente y secretario general, Brahim Ghali, así como con todas las víctimas saharauis de censura, persecución, torturas, exilio y otros apremios ilegítimos en los territorios ocupados por el Reino de Marruecos.
12 de octubre en Las Urracas de Emaus, Quinta Normal, 16:00 horas
por Comité Memorial Puente Bulnes (Chile)
6 días atrás
12 de octubre de 2026
– 53 años de la masacre de 14 jóvenes y adolescentes de Puente Alto, ocurrida en el Puente Bulnes, incluyendo a La Motita, de 14 años de edad y 6 meses de embarazo.
Sin tener la menor duda de la realidad descrita en este artículo, quiero expresar una sospecha para describir otra realidad del funcionamiento del terrorismo de la OTAN dirigido por EEUU.
Sospecho que el avión ruso no fue derribado por los turcos, sino por otros militares de la OTAN que están estacionados en Turquía. Todo ello dirigido por los yanquis, con el motivo de romper las relaciones políticas y comerciales entre Turquía y Rusia.
Creo que Erdogan sabe quienes derribaron al avión ruso, pero por motivos obvios, no se atreve a delatar públicamente a quienes lo hicieron.