“Nosotros le creemos a Enrique Villanueva”
por Militares Democráticos y Diputados (Chile)
12 años atrás 5 min lectura
Nosotros conocemos a Enrique Villanueva desde hace muchos años, porque fuimos compañeros de armas en la Fuerza Aérea de Chile y, porque juntos nos opusimos al Golpe de Estado y nos mantuvimos fieles a nuestro juramento en defensa del gobierno de Salvador Allende, elegido democráticamente, rechazando reprimir a nuestro pueblo. Una decisión que le costo la vida, entre otros, al General Alberto Bachelet, asesinado por sus propios compañeros de armas y a nosotros, la tortura, la cárcel y el exilio
Damos fe de su compromiso con la lucha permanente por la recuperación de la democracia y la libertad en Chile, Enrique fue un destacado dirigente del movimiento de militares en el exilio, quienes después de salir de la cárcel nos organizamos con el fin de unirnos a todo el movimiento internacional de solidaridad, denunciando desde nuestros países de destierro, los crímenes y los atropellos a los derechos humanos cometidos por la dictadura cívico militar en esa época.
De manera desinteresada, una vez que finalizó sus estudios universitarios en Inglaterra, se integró a la lucha por la liberación nacional del pueblo de Nicaragua, participó en la fundación de la Fuerza Aérea Sandinista y en la reconstrucción de ese país después de derrocada la dictadura de Somoza. Posteriormente nuestro compañero Enrique, fue también un dirigente fundador del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), una joven organización que surgió en 1983 como una forma de resistencia armada al terrorismo de Estado y cuando en nuestro país no había estado de derecho, haciendo uso del derecho a la rebelión ante una tiranía reconocida como una de las mas crueles de las que existieron en nuestro continente.
Aunque nosotros no fuimos parte de esa organización, siempre valoramos el coraje, el valor y el espíritu unitario que animó a sus integrantes. Jóvenes, hombres y mujeres, algunos de ellos héroes, quienes entregaron generosamente sus vidas para alcanzar la democracia que hoy disfrutamos todos los chilenos.
A nosotros nos consta que después del triunfo del Presidente Aylwin, Enrique Villanueva, al igual que muchos chilenos y chilenas, comenzó una nueva construcción de país y de familia, entendiendo que la realidad de nuestra transición a la democracia imponía en Chile una nueva forma de hacer política. Algunos de nosotros fuimos testigos de su reinserción social junto a su familia, apoyándolo moral y materialmente en un proceso que le fue duro y casi siempre adverso.
Quienes conocemos a Enrique, su pensamiento y consecuencia, demostrada a lo largo de toda su vida, sabemos que NO PARTICIPÓ en el asesinato del ex senador Jaime Guzmán, hecho ocurrido el 1º de abril de 1991. Su posición política de dejar las armas, ha sido desde los fines de los ochenta, conocida por sus amistades y entornos. No es casual que le hayan tildado de reformista dentro de las filas de su propia organización por sus posturas políticas contrarias al aparatismo militar que en esa época sometió al FPMR y a otras organizaciones. Son muchas las personas quienes apoyan nuestro sentir y que atestiguan su posición y opiniones una vez sucedidos los hechos.
Nosotros, al igual que Enrique Villanueva, repudiamos dicho crimen por considerarlo cobarde y porque el país vivía en otro contexto histórico, donde ya no operaban organismos represivos del Estado como la Dina y la ex CNI y empezaban a soplar los primeros vientos de la democracia.
Durante los últimos cuatro años, desde Septiembre del 2010, hemos seguido con atención un largo proceso judicial, en el cual se le privó de libertad por una acusación extrajudicial hecha en la televisión, señalándolo como peligro para la sociedad, sin considerar que por voluntad propia había retornado al país, desde España, cinco años antes, en el 2005, periodo durante el cual ejerció como un profesional y académico destacado.
Se le señala como autor intelectual de un hecho que siempre ha repudiado y que le costó además, enemistades en su misma organización. Se le ha perseguido sin piedad, haciendo uso de una legislación antiterrorista diseñada en los tiempos de la dictadura, cuestionada internacionalmente, aplicándosele leyes derogadas, negándole las bases del debido proceso y de un juicio justo. Han pasado 23 años desde este alevoso crimen, el que de acuerdo a la legislación chilena para este tipo de delito, prescribe a los 15 años. Enrique desde 1997 ha vivido dentro y fuera del país, lo que le da un cálculo de 15 años y algunos meses, entonces, porque no se le aplica la prescripción?, pero mas aun, porque se le aplican leyes derogadas?.
Finalmente y a pesar de que la UDI NUNCA ha solidarizado con las víctimas de las gravísimas violaciones a los DDHH ocurridas durante la dictadura cívico militar de Pinochet – que su partido apoyó- , a pesar de que algunos de sus miembros aun protegen y defienden a los criminales condenados y en procesos judiciales por violaciones a la vida y a los derechos humanos, a pesar de que la UDI no ha colaborado como debiera con las propuestas de verdad y justicia, nosotros le reconocemos a ese partido el derecho a exigir justicia por su líder asesinado.
Pero como ya lo ha dicho el abogado Roberto Celedón, que defiende a este luchador social y militar patriota “NO SE HACE JUSTICIA CONDENANDO A UN INOCENTE”.
Ex militares de la FACH quienes nos opusimos al golpe de estado de1973:
Comandante de Grupo Fach Ernesto Galaz Guzmán.
Comandante de Grupo Fach Alvaro Yáñez.
Capitán de Bandada Fach Jaime Donoso Parra.
Teniente Fach Humberto Frías Bulo
Sargento Fach Jaime Contreras Márquez.
Cabo 1ro Fach Enrique Ibañez Recabal.
Cabo 1ro Fach José Carrasco Oviedo.
Cabo 1ro Fach Víctor Adriazola Meza.
Cabo 1ro Fach Omar Maldonado Vargas
Cabo 1ro Fach Osvaldo Cortes
Cabo 2do Fach Eduardo Gonzales Beltrán
Cabo 2do Fach Carlos Guerrero Robles
Cabo 2do Fach Rene Oliva Quezada
Cabo 2do Fach Luis Torres Valeria
Cabo 2do Fach José Koch
Cabo 2do Fach Pedro Pontanilla Murua
Cabo 2do Fach Mario Arenas Fernández
Cabo 2do Fach Sergio Avila Gallegos
Cabo 2do Fach José Ayala
Honorables diputados (as):
Hugo Gutiérrez, diputado PC; Sergio Aguiló, Diputado IC; Rodrigo González Diputado PPD ; Cristina Girardi, Diputada PPD
28 de Agosto de 2014
Artículos Relacionados
Concentración en Madrid, 16.04.2015: "Evitemos el retorno a la confrontación armada en el Sahara Occidental"
por Delegación Saharaui para España
10 años atrás 3 min lectura
Declaración de Iximche: «De la resistencia al poder»
por Minga Informativa de Movimientos Sociales
19 años atrás 5 min lectura
Los pasos de la poesía andante por la memoria del fuego
por Igor del Barrio/Encarni Irusta (España)
18 años atrás 6 min lectura
Francia tiene una gran responsabilidad en la no-descolonización del Sáhara Occidental Carta abierta a Emmanuel Macron
por Personalidades francesas e internacionales
8 años atrás 8 min lectura
Chile comparece ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU
por Amnesty International
17 años atrás 2 min lectura
Alerta Sudamericana: Elecciones y guerra de bots
por Gabriel Gaspar Tapia (Chile)
2 horas atrás
25 de agosto de 2026
En Chile, estuvo presente para apoyar la campaña del Rechazo, contratado por una empresa en la que participa Alejandro Irarrázabal, actual jefe del segundo piso de José Antonio Kast.
Mónica González revela posible injerencia de EE.UU. en informes inteligencia del Estallido Social
por Radio USACH
3 horas atrás
25 de agosto de 2026
La periodista Mónica González expuso ante la comisión de la Cámara de Diputados que investiga el 18-O que Sebastián Piñera recibió informes de inteligencia sin evidencias sobre un supuesto ingreso de agentes extranjeros al inicio del estallido social.
Del Sahara a Ceuta y Melilla, la frontera que Marruecos quiere mover
por Taleb Alisalem (Sahara Occidental)
1 día atrás
Imagen superior: Imagen de la frontera del lado marroquí del Tarajal. (EFE) 24 de agosto de 2026 El analista y activista saharaui explica la estrategia de Rabat con las ciudades…
Colombia / Cali: el terremoto que disputa el relato del orden y revela la autonomía popular
por Anónimo
2 días atrás
23 de agosto de 2026
Lo que nació como experiencia localizada de resistencia empezó a convertirse en un lenguaje nacional de solidaridad. No se contagió únicamente una emoción; se contagió una manera de organizar la vida.