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Habla el nuevo jefe del TIC de Carabineros: “Así fue cómo se descubrieron las irregularidades” 

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El Departamento TIC es clave en Carabineros. Maneja un presupuesto de $53 mil millones y hoy está bajo la lupa de la justicia ordinaria, militar y de la Contraloría por irregularidades en sus contratos y pagos revelados por CIPER. Su nuevo jefe habla por primera vez de por qué se puso fin a los contratos con Adexus y Mellafe & Salas, las multas por casi $400 millones que se cobró a Elsag Datamat (administrada por los hijos del general (r) Fernando Cordero) y otras irregularidades. “Nuestro trabajo demostró que Entel nos estaba cobrando casi $500 millones de más”, afirma.

En la oficina del coronel Juan Antonio Muñoz Cortés, el nuevo jefe desde hace un año del Departamento de Telecomunicaciones e Información de Carabineros (TIC), su título de magíster en Ingeniería de Software de la Universidad de Tarapacá cuelga discretamente enmarcado junto a otros.  Todos son asfixiados por una leyenda escrita de su propia mano en la gran pizarra blanca que cuelga en la pared que divide la oficina con su sala de reuniones privada: “Nada más difícil ni de éxito más  precario ni más peligroso,  que instaurar un nuevo orden. El reformador encuentra enemigos en todos los favorecidos del viejo orden y sólo tibios partidarios entre los que se benefician por el nuevo”. La reflexión es de Nicolás Maquiavelo y aparece en los primeros capítulos del libro Asuntos Internos: Las Mafias Policiales Contadas D, sobre la corrupción en la Policía Federal Argentina del periodista de investigación Andrés Klipphan.

Antes de llegar aquí, el coronel Muñoz alcanzó a estar un año al mando de la Prefectura Norte de Carabineros, donde firmó más de 40 órdenes de baja por falta de probidad, desorden y corrupción. Tal vez fue esa la razón por la que fue escogido, en enero del 2012, para hacerse cargo del Departamento de Telecomunicaciones e Información de Carabineros (TIC), sometido a tres investigaciones después de que CIPER revelara los problemas de corrupción que provocaron el retiro –hasta ahora- de un inspector general, un coronel, un capitán y el traslado de varios oficiales y funcionarios de dicho departamento. Esta es la primera entrevista que un oficial de Carabineros da sobre un problema que representa muchos millones del erario público y cuyo destino se investiga.

-¿Cuándo llega usted como jefe del Departamento de Telecomunicaciones e Información de Carabineros y por qué?
Asumí este cargo el 2 de enero de 2012 y fue una entrega simultánea, porque yo era el prefecto de la Prefectura Santiago Norte y a mi puesto venía el coronel Iván Cortes, quién estaba en este cargo después de haber trabajado aquí casi 15 años. Por lo tanto, yo lo tomé como algo natural. (Nota de la redacción: El coronel Cortés se fue a retiro en junio de 2012)

-¿El coronel Cortés le avisó a usted que el departamento a su cargo estaba siendo investigado por CIPER y que ya le habíamos solicitado entrevista?
No, él verbalmente sólo me  anunció que había tres compromisos pendientes a los que se les debía dar una solución expedita. Dos tenían que ver con la empresa Entel: el primero, relacionado con un cableado por  una suma de unos $170 millones mensuales, y que estaba a la espera de la aprobación del Honorable Consejo de Adquisiciones. El segundo, también con la misma empresa, por $450 millones, un dinero que supuestamente se les debía por implementaciones en cuarteles que estarían dentro del contrato original y no se les había pagado. Y la tercera cosa que me dice verbalmente, fue la de un sistema de climatización que se iba a instalar en la nueva Central Nacional de Comunicaciones (CENCO), por un valor de $531 millones y que ya había sido aprobado. De todo eso fue lo primero que me hice cargo, y donde fui descubriendo -a mi entender- algunas irregularidades que siempre hice saber a mis superiores.

He colaborado con la Contraloría entregando los antecedentes solicitados, y también -de manera personal y voluntaria- asistí a la entrevista que me requirió el funcionario a cargo de la investigación y declaré.

-¿Podría precisar en qué momento le informa a la máxima autoridad de Carabineros y cuáles son esas irregularidades que usted detectó?
En  los primeros diez días se me dieron a conocer cobros importantes que se arrastraban de años y se pusieron los antecedentes en conocimiento de la jefatura, llegando hasta la máxima autoridad institucional, la que al día siguiente dispuso que de inmediato se realizaran las acciones para solucionarlas.  Incluso ordenó que la Inspectoría General se constituyera y pudiera revisar todo esto. Eso fue antes incluso de la publicación del reportaje de CIPER. O sea: desde el minuto que se conocieron las irregularidades, se adoptan las medidas.

-Lo que usted relata ocurrió en enero de 2012, pero antes, en diciembre, CIPER ya había solicitado formalmente a Carabineros una entrevista con el jefe del TIC para aclarar las extrañas deudas con Entel y las otras irregularidades que días después salieron en el reportaje.
Perfecto. Pero eso le puedo asegurar que lo desconocía. Sin embargo, apenas tomé conocimiento, dispuse las acciones. De hecho, a lo que arriba la Inspectoría General en su primer informe, es que Entel debe homologar con el Departamento TIC cuáles son los compromisos pendientes de pago. Inmediatamente yo le digo a Entel: “Usted tiene que justificarme -no basta con una carta- los servicios que prestó e internamente tienen que decirme dónde están los servicios que ustedes prestaron”. En ese contexto se hizo una comisión con profesionales del TIC, liderado por un comandante, cuyo trabajo arrojó que de la deuda que según Entel ascendía a $1.450 millones, se terminaron pagando $916 millones. Nuestro trabajo demostró que nos estaban cobrando casi $500 millones de más. Y las personas al interior de Carabineros que tuvieron a cargo ese proceso con Entel y que no hicieron las cosas bien, hoy están sujetos a un sumario administrativo incoando por ésta y otras irregularidades, entre ellas, las que salen en el reportaje de CIPER.

-¿A  usted le avisó algún funcionario de Carabineros que estaba en curso una investigación periodística de CIPER sobre el TIC?
Yo me entero en enero del año pasado, cuando a usted mismo lo sorprenden ahí en calle Vivaceta, haciendo fotos a las dependencias del TIC. Por eso procedí inmediatamente a conseguir su teléfono y a llamarlo, porque yo era el nuevo jefe del departamento y quien debía responder  por todo el recurso humano a mi cargo. Por eso lo llamé -no sé si recuerda- y le dije: “Si usted tiene algo que decirme, venga para acá”. Pero usted nunca se acercó y a los pocos días salió el reportaje. Para suerte mía yo ya estaba haciendo mi pega.

-Coronel,  después del reportaje, ¿a usted le toca investigar las irregularidades que allí se informan?
No, nunca me ha tocado a mí investigar este tema. Solo he tenido que aportar los antecedentes a la Inspectoría General; al sumario administrativo que está desarrollando el general Julio Pineda como fiscal; y a la Contraloría General que en febrero, a los pocos días del reportaje, se hicieron presentes en el Departamento TIC.

-¿Qué tipo de facilidades le prestó a los funcionarios de la Contraloría para que pudieran hacer una acuciosa investigación?
Desde el principio ocuparon las dependencias donde funciona la sección  de gestión económica del Departamento TIC, en Vivaceta: una oficina con teléfono y computador. Y se nombró a un profesional del TIC como su enlace directo. De hecho, todavía está para facilitar toda la entrega de información y antecedentes que el equipo de la Contraloría solicitase. Físicamente estuvieron allí hasta septiembre, pero hasta diciembre todavía pedían algunos antecedentes.

INSTRUCCIONES PARA $50 MIL MILLONES

-Cuando a usted le informan de su nueva destinación, ya la jefatura sabía que en el TIC había serias complicaciones. ¿Le da alguna orden especial, le dice algo el general director al respecto?
El general director, y también el director de Logística, me dan instrucciones claras de que todo se debe administrar con los procesos administrativos conforme a la legalidad. Y me hacen hincapié en que, si detectaba alguna irregularidad, debía informarla de inmediato. Eso me dio mucha confianza: venía a un departamento que gestionaba más de 120 contratos y un presupuesto para ese año (2012) de $50 mil millones. Así lo he hecho en varias oportunidades: representando -con documentos- incluso algunos hechos que, a mi parecer, revestían carácter de delito y entiendo han sido denunciados a la Fiscalía Militar.

-¿Ha tenido que declarar ya sobre esos hechos para el sumario administrativo interno, para el que lleva el Ministerio Público o para la investigación de la Contraloría?
He colaborado con la Contraloría entregando los antecedentes solicitados, y también -de manera personal y voluntaria- asistí a la entrevista que me requirió el funcionario a cargo de la investigación y declaré.

Existe una demanda en contra del director nacional de Logística, en la cual también aparezco yo. Y la demanda es por $2 mil y tantos millones

-Teniendo en cuenta que usted es coronel y que en la investigación en desarrollo ha denunciado hechos que involucran a un general y tercer hombre de Carabineros, ¿ha experimentado alguna presión interna?
No, ninguna. He presentado los antecedentes que me han surgido y que me parecieron conductas irregulares y no ajustadas a los protocolos del cargo. Y sin ocultar nada, esa es la verdad. Hay que decir que esas fueron las instrucciones del general director de Carabineros, por lo tanto, creo que nadie se podría atrever a presionarme. Y quiero aclararle que no sólo he presentado los antecedentes al interior de mi institución, también he remitido escritos a la Fiscalía Militar y al Ministerio Público con el apoyo total de mi jefatura.

-Usted ya cumplió un año a cargo del TIC. Mirando hacia atrás, ¿encontró la casa con mucho desorden?
No le podría decir desorden, pero sí algunas irregularidades que son las que estamos trabajando para mejorar la gestión.

-¿Ha tenido que ponerle fin abruptamente a contratos que se arrastraban por años con la misma empresa?
Sí, por supuesto, y proponer en otros que cuando se cumplan los períodos no se renueven sin antes volver a licitarlos.

-¿Puede mencionar alguno?
Por ejemplo, el contrato del producto de los PSS (sistema biométrico de huellas), que también salió mencionado en el reportaje de CIPER, con la empresa Elsag-Datamat S.P.A. (vinculada a los hijos del general Fernando Cordero, ex general director de Carabineros). Fue cortado porque no cumplieron con la fecha de entrega establecida y por tanto se hizo un informe y el director nacional de Logística suplente, en ese entonces el general inspector Carlos Carrasco, tomó la determinación -en base al informe técnico del Departamento TIC- de cortar ese contrato y cobrar las multas, que eran bastante altas.

-¿De qué valor estamos hablando?
De casi $200 millones por la multa del fiel cumplimiento del contrato y otros $200 millones aproximadamente por el anticipo que se les había entregado. En total, cerca de $400 millones. Aparte de ese contrato, también se cortaron otros tres con la empresa Adexus S.A., que tampoco cumplió con lo establecido. Hubo otros cortes, entre ellos un contrato con Mellafe y Salas.

-¿Le dio término también a los contratos que Héctor Alegría Melo había conseguido en el TIC gracias a su amistad con el general González Theodor?
Yo no sé si los había conseguido por la razón que usted menciona. Lo que sí le puedo decir es que en el ámbito de las tecnologías de la información, ya no se tiene ningún contrato con el señor Alegría Melo.

-En CIPER recibimos la información de que el fin de la relación contractual de Carabineros con Alegría Melo significó que este señor se querellara en contra suya por una suma de $2 mil millones. ¿Es efectivo?
Sí, es efectivo. Existe una demanda en contra del director nacional de Logística, en la cual también aparezco yo. Y la demanda es por $2 mil y tantos millones. La razón que él arguye es que en estos contratos que se firmaron él dejó un software en los que estaba el código fuente de esos programas. Y argumenta que se copió ese software y se sacó un sistema paralelo, violando su propiedad intelectual.  El llegó acá con policías del Ciber Crimen de Investigaciones y una notaria, y se verificó que las carpetas estaban a resguardo y que nunca había habido tal violación de propiedad intelectual.

-Uno de los funcionarios de Investigaciones que participó en esa diligencia dice que cuando le preguntó al general González Theodor por qué Alegría se había querellado contra ustedes, el general le habría respondido: “porque no le han pagado”.  ¿Es efectivo?
Bueno, lo que usted dice que dijo mi general González Theodor, no lo sé. Yo al menos no lo escuché. Y no es efectivo que no se le pagó. Al señor Alegría se le pagó todo lo contratado y tengo los documentos. Lo que él dice que no se le ha pagado, está fuera de contrato. Pero en el ámbito de este departamento yo nunca lo vi haciendo esos trabajos. Por lo tanto, no le puedo pagar. Si hay algo que no se le ha pagado él debe demostrarlo con documentos, no de palabra.

-¿Es efectivo que el general González Theodor le avisó a usted que iba a haber una querella en este caso?
A ver, de avisarme,  ¡sí! En alguna oportunidad me dijo que si no se le pagaba al señor Alegría Melo se iban a querellar, lo cual acabó siendo efectivo.

-Hay un sumario administrativo también por una irregularidad en el contrato por el funcionamiento del número 133 de Carabineros (Emergencias). ¿Fue usted el que lo inició?
No es que yo lo iniciara, sólo elevé los antecedentes al director nacional de Logística para que en su potestad revisara los antecedentes y dispusiera el sumario administrativo por el sistema 133, sobre la base de los contratos. Yo envié los antecedentes en noviembre.

-La información que maneja CIPER indica que hay antecedentes para sustentar que la licitación no se hizo en forma transparente, ya que esta misma empresa –Telefónica- favoreció con la instalación de Internet gratis a varios oficiales del TIC en sus domicilios privados, por al menos tres años. Los beneficiados fueron escogidos por el general González Theodor, incluyéndose él mismo.
Bueno, los antecedentes que yo aporté hablan de una licitación anterior donde los datos no estaban lo suficientemente claros. Incluso había órdenes de compra aceptadas debiendo estar rechazadas. No existía ningún cuadro de comparación. Y al comparar los cuadros, existían al menos algunos indicios de que no estaba bien justificada la licitación a esta empresa.

-Hay otros sumarios en este momento en Carabineros que también hablan de una muy mala gestión. Por ejemplo, los trabajos para instalar la nueva Central Nacional de Comunicaciones de Carabineros (CENCO) en el cine de la Mutual de Carabineros, ordenados por el general González Theodor, y que ahora está paralizada. ¿Usted también aportó los antecedentes?
Respecto al sumario relacionado con la nueva CENCO no le puedo afirmar o negar que haya sido yo el que le dio inicio, ya que este tiene dos aristas. Una, el Departamento de Cuarteles; y otra, el Departamento de Tecnologías. En la parte de las tecnologías, sí, es efectivo que también me tocó aportar algunos antecedentes que se referían a unos equipos de climatización que supuestamente habían sido pactados de palabra entre la empresa Mellafe & Salas y el director de Planificación (González Theodor). De hecho, cuando el Honorable Consejo trato el tema, quién lo presidía era mi general González Theodor. Él dijo conocer el tema y dio su conformidad, con lo que el Honorable Consejo dio su aprobación. Ahí yo solicité el proyecto, porque eso sí me correspondía a mí en el cargo que asumí. Y la climatización no estaba considerada. Así que solicité a un profesional que me asesorara, hiciera una evaluación y una reformulación del proyecto, incluyendo la climatización. Lo que al final este profesional determinó es que lo que se debía instalar era distinto a lo que se quería comprar.

-¿Quién en representación de la empresa Mellafe & Salas vino a hablar con usted para decirle que los equipos de climatización ya estaban en la empresa para ser instalados, antes de ser licitados?
(Busca en unas carpetas) Rodrigo Carrasco Quiroga (gerente comercial de Mellafe & Salas). Él viene y me dice: “Mire, nosotros compramos estos equipos y los tenemos en las bodegas y se nos pidió incluso hacer unos estudios y unas obras que se deberán incluir en el valor de los equipos cuando vayan a licitación”. Ahí le dije: “pero esto tiene que seguir los pasos que corresponden, licitación, etc…”.  Esto sí lo informé en el  sumario.

-En esa reunión, ¿Rodrigo Carrasco le dio el nombre de con quién habían hecho el trato de palabra para la compra de estos climatizadores? ¿Nombra al general González Theodor?
Sí.

-Por último coronel, hay otro sumario interno relacionado con las radios de comunicaciones de Carabineros. ¿También fue en su departamento que se detectaron las irregularidades?
Sí, yo le solicité al director nacional de Logística un sumario administrativo o una investigación dado que, a mi juicio, hay razones para ello. Hay algunos antecedentes que deben complementarse con algunas cosas que no están en funcionamiento, como unos GPS que tenían que ir en los móviles y unos sistemas de transmisión de datos móviles que no estaban funcionando. Y por esto se hizo un sumario administrativo, si bien hay cosas que ya se están corrigiendo, sin perjuicio de las responsabilidades de quienes tenían que haberlo implementado.

-Este departamento maneja un altísimo presupuesto: el año 2012 fueron $50 mil millones y para 2013 son $53 mil millones. Usted tomó el mando cuando está bajo la lupa de cuatro entes fiscalizadores y punitivos del Estado. ¿Cómo lo asume en lo personal y cómo se blinda para no dejarse tentar entre tantos millones?

Soy partidario de la mayor transparencia, si en un futuro ustedes detectaran cosas que no están conforme a la ley, yo sería el más agradecido de ser el primero en enterarme para poder solucionar lo que sea

Lo asumo con profesionalismo y con mucho sentido de lealtad hacia los lineamientos de nuestro general director quien siempre ha transmitido y ha dispuesto que las cosas se desarrollen respetando todos los procesos que requieren. Pero también con harto compromiso con mi gente. Porque nunca es fácil llegar nuevo a un lugar que exige tantas responsabilidades.  No sé si usted vio ahí en esa pizarra lo que está escrito (y señala la frase de Maquiavelo).

-Sí, y cuando la vi recordé que esa misma frase se cita en el libro sobre la corrupción de la policía argentina del periodista de investigación  de ese país, Andrés Klipphan.
Sí, de ahí mismo la saqué. Y quise ponerla aquí a la vista de todos los que entren a esta oficina o sala de reunión. Porque no es fácil llegar acá,  incluso para alguien como yo que ya había trabajado en el Departamento TIC y algo conocía de sus funciones. Pero mucha cosas han cambiado y entiendo que este es un departamento estratégico para  la institución y de cara al público para que se pueda dar la confianza de que los dineros públicos entregados a Carabineros se usan de la mejor manera, por profesionales capacitados, para un mejor servicio a la comunidad.

-¿Está consciente de los efectos que provoca en su institución un acto de corrupción cometido por un oficial de Carabineros que está en el puesto que hoy le toca ocupar?
Cuando yo tomo conocimiento de que se viene un reportaje sobre corrupción al interior de lo que ahora está bajo mi jefatura, se me vino a la mente que yo era el jefe ahora, así que yo voy a tener que responder. Inmediatamente lo llamé. No sé si se acuerda, lo llamé y le dije que viniera. Soy partidario de la mayor transparencia, si en un futuro ustedes detectaran cosas que no están conforme a la ley, yo sería el más agradecido de ser el primero en enterarme para poder solucionar lo que sea. Uno trabaja con personas y ni yo ni nadie está libre de cometer algún error.

-Desde que está en este puesto, ¿le ha tocado despedir a alguien?
Sí.

– ¿Al suboficial Gabriel Fajardo lo despidió usted?
Si, es efectivo, yo lo eché porque el suboficial Fajardo cometió un acto que a la luz de los procedimientos internos es punible: cambió un vale de combustible por dinero. Fue sorprendido, se comprobaron los antecedentes y se tuvo que ir.

– ¿Qué valor implica ese acto que cometió el suboficial Fajardo?
$24 mil.

*Fuente: CiperChile en Actualidad y EntrevistasPublicado: 05.02.2013

Vea además:  Los “Sobreprecios” y contratos de palabra que provocaron la salida del tercer hombre de Carabineros

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