La muerte de Gadafi. Conclusiones y lecciones para otros pueblos
por Juan Carlos Calomarde García (Rebelión)
15 años atrás 6 min lectura
Las imágenes que han inundando los medios de comunicación sobre los últimos instantes de vida del exdirigente libio invitan a pensar que fue linchado. Debieron de ser unos momentos en el que las emociones se encontraron a flor de piel. No obstante, los buenos soldados deben destacar, entre otras cualidades, por tener unos nervios de acero. Pero, en este caso parece que no fue así; cuando encontraron a Gadafi, se desataron entre los rebeldes los más bajos instintos. Quizás este abanico de emociones pudo guiarles durante todo el conflicto.
La gue rra, generalmente, se desarrolló siguiendo esta pauta: primero los bombardeos de la OTAN allanaban el camino a los rebeldes; éstos trataban de tomar posiciones pero se encontraban con una fuerte (y organizada) resistencia; lo que les llevaba a retroceder, mientras que la OTAN volvía, cómodamente, a masacrar más posiciones militares (y civiles); en ese momento los rebeldes conseguían, no sin nuevos enfrentamientos, tomar nuevas posiciones. Era evidente la desorganización y la insubordinación que reinaban en las filas rebeldes, lo que sumado a la falta de preparación, tuvo como resultado el lento desarrollo de la guerra, a pesar del apoyo aéreo de la OTAN. Para ello se arguye que los rebeldes no conformaban un auténtico ejército profesional, pues se entiende que eran civiles libios. Los cuales, de una manera “espontánea” se alzaron contra Gadafi. Esta versión resulta más heroica (más Hollywoodense) que otra en la que una invasión teledirigida por los EE.UU. y la OTAN, tuviera que usar de estos nacionales libios para sus propósitos. Así, de la misma manera que en la Guerra de Independencia Española se podían encontrar colaboracionistas españoles con el régimen Napoleónico, en este conflicto se debería hablar de colaboracionistas libios. Pues éstos luchaban contra su propio gobierno apoyados por potencias extranjeras.
La versión no Hollywoodense sería la siguiente: una parte de la población libia aplaudía que potencias extranjeras bombardearan sus propias ciudades; contando, a su vez, con presencia de tropas de otros países, como Qatar, lo que parece ya confirmado; además, mientras, se renegociaban suculentos contratos sobre el preciado oro negro libio. A pesar de estos hechos, el conflicto se ha tratado de hacer ver por los medios de comunicación hegemónicos como una revuelta social, sin embargo es algo que debe, cuanto menos, cuestionarse.
Gadafi, hasta hace bien poco, era exquisitamente recibido por los mismos gobernantes que han contribuido a su derrocamiento y posterior asesinato. Este acto, que difícilmente puede no catalogarse de hipócrita, es ahora aprovechado para mandar un mensaje claro a todos los mandatarios “enemigos” de occidente: “Cualquier día os puede tocar a vosotros”. En este sentido, no se debe ignorar la existencia de algunas enseñanzas que pueden evitar que esa amenaza implícita se materialice. El primero de ellos sería el potencial armamentístico de un país. Dando especial relevancia al armamento nuclear. De hecho Libia, se ganó definitivamente el favor de los gobiernos occidentales cuando suspendió su programa de armamento nuclear. Este país, tenía enormemente desarrollado su plan de armas nucleares e, incluso, químicas. Pero, firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear en el 2003, a raíz de una negociación a tres bandas entre Reino Unido, EE.UU. y Libia. En ese momento no se escatimaron elogios hacia el régimen libio, incluso el ministro de exteriores británico destacó “la enorme altura de Estado” de Gadafi y de su gobierno.
Sin embargo, en menos de 10 años todos esos elogios se transformaron en agresiones armadas. ¿Eso qué indica? Que esos países, incluso sin alteraciones en su régimen político, cambian de opinión según les convenga. Pero, la cuestión ineludible es: ¿Qué habría pasado si Libia no hubiera desmantelado su plan de armas nucleares? Aunque se trate de hacer historia (muy reciente) – ficción, mi pronostico es que si Libia hubiera tenido armamento nuclear no hubiera sido agredida. Para ello, se puede tomar como referencia el caso de Corea del Norte, país incluido en el eje del mal por Washington. Sin embargo, siempre que sucede algún conflicto en aquella zona se recurre a una compleja diplomacia para resolverlo. Y no es que, como Libia, Corea del Norte no tenga unos golosos recursos naturales susceptibles de apropiación, los cuales, según la Cámara de Comercio de Corea del Sur, pueden alcanzar un valor de 1700 millones de euros. El efecto disuasorio del armamento nuclear es el que les fuerza a negociar. Es algo históricamente contrastable, como ya se apreció durante la Guerra Fría. Aunque sea cierto que esto es, en cierta medida, peligroso, sus efectos resultan incuestionables.
Empero , las consecuencias devastadores que ocasionaría una escalada de explosiones atómicas pueden restar cierta fuerza a este recurso, que se entiende debe ser disuasorio. Por ello, y ante la innegable superioridad del ejército de los Estados Unidos, entraría en juego el concepto de guerra asimétrica. Éste hace referencia a que uno de los dos contendientes se encuentra en una clara situación de desventaja frente al otro, lo que le impulsará a seguir unas estrategias determinadas. La guerra de guerrillas es un claro exponente al respecto, como la que se ejerció en Vietnam. Para ello es fundamental un conocimiento exhaustivo del terreno. Quizás esto fue determinante en los combates urbanos en los que la resistencia libia plantó cara a los rebeldes de una manera casi sobrenatural. Por ello los países con posibilidades de sufrir un destino parecido al de Libia, deben conocer y potenciar esta estrategia.
Otro recurso importante es la política de alianzas. Si un país cuenta , en un momento clave, con el fausto apoyo de un país militarmente relevante, ello podría desincentivar cualquier acción militar. El Pacto de Varsovia, en este sentido, tejió una importantísima red de solidaridad entre los países comunistas durante la Guerra Fría. El cual, supuso un mecanismo disuasorio de incuantificable valor. En la actualidad, Corea del Norte, cuenta con el inestimable apoyo de China, país el cual posee un poderoso ejército. Tampoco convendría desestimar un eventual apoyo de Rusia a la RPDC, en caso de que ésta fuese atacada.
Pero , más allá de los recursos meramente militares es vital tener una opinión pública favorable, a pesar de lo difícil que resulta contradecir a los medios de comunicación habituales. Por eso es fundamental que cada Estado haga esfuerzos en tratar de fomentar una imagen positiva de su régimen político, de su país y de sus gentes. Ya que, una considerable opinión pública en contra de un conflicto bélico podría llegar a disuadir a un país de llevarlo a cabo.
En realidad, habría numerosísimas lecciones a extraer de lo sucedido en la antigua Yamahiriya. Pero, la muerte del exlíder libio, a quien se le debe reconocer valentía por haber pertenecido hasta el final en su tierra, debe servir de punto de inflexión en la historia.
– El autor es licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración Pública.
– Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
*Fuente: Rebelión
Artículos Relacionados
La Tercera: «Navarro pide a general Bernales no sancionar a policía que lo golpeó»
por Germán Westphal Montt (EE.UU)
19 años atrás 1 min lectura
¿Para qué carajo sirve la base de Manta…?
por María Augusta Calle (Ecuador)
21 años atrás 2 min lectura
Por qué los medios están perdiendo credibilidad, tanto en EEUU como en España
por Vicenç Navarro (España)
10 años atrás 5 min lectura
¿Por qué los estudiantes de la UAM repudiamos la presencia de Cebrián y Felipe González?
por Alejandro Arias (Madrid, España)
10 años atrás 5 min lectura
La lucha estudiantil: nueve días que estremecieron a Chile.
por Hermes H. Benítez (Canadá)
20 años atrás 3 min lectura
3 Comentarios
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Lawrence Wilkerson: Arabia Saudí e Israel podrían desaparecer pronto
por Lawrence Wilkerson y Glenn Diesen
8 horas atrás
16 de septiembre de 2026
¿qué va a pasar si Irán decide colocar dos o tres armas nucleares en uno de sus misiles realmente capaces de destruir búnkeres? Israel desaparecería, Tel Aviv y Haifa desaparecerían de un solo golpe. Así que Israel es mucho más vulnerable que Irán ante un ataque nuclear.
La carta de Miguel Krassnoff
por piensaChile
1 día atrás
15 de septiembre de 2026
Luego de buscar por internet, por fin encontramos la carta publicada por Krassnoff. La encontramos en un Twitter. Tuvimos que copiarla como imagen, armar el documento y luego traspasarla a PDF. Le aconsejamos que la lea, que no sólo se quede en la lectura de opiniones de terceros, así podrá ver que las ideas y los argumentos de personas como Krassnoff, oficial de ejército, con más de 1.000 años de condena por sus crímenes, utiliza palabras, ideas, argumentos, que usted también puede encontrar en el discurso de otras personas que parecen estar muy lejos de llegar a acciones como aquellas a las que llegó él.
Pensando en Chile y en nuestros Derechos – Derechos y Esperanzas de los Pueblos
por Movimientos Sociales (Chile)
1 semana atrás
09 de septiembre de 2026
Más de 100 dirigentes de organizaciones sociales acuerdan fortalecer la unidad, reconstruir el tejido social y darle continuidad a la articulación.
Agosto saharaui –DDHH: Exigen a Marruecos que revele el paradero de más de 400 desaparecidos
por Alfonso Lafarga (España)
2 semanas atrás
3 de septiembre de 2026
La Comisión Nacional Saharaui de Derechos Humanos reclama que se investigue el paradero de más de 400 desaparecidos saharauis, entre ellos un grupo de 15 jóvenes que fueron vistos por última vez el 25 de diciembre de 2005.
Las fotos que hoy no se publican:
http://www.paperpapers.net/2011/10/las-fotos-que-faltan-hoy-en-las.html
La venia de Bachelet es de antología!
¿Y por qué la Sra Bachelet lo saludó con reverencia, porque fue más que venia? ¿No era ella Jefa de Estado igual que él?
Porque Bachelet es una ameba sin espinazo, Casandra…