Lunes 31 de Enero 2011
El país tiene memoria de lo que demoraron meses atrás las autoridades y los medios
de comunicación en reaccionar frente a una prolongada huelga de hambre de los
presos políticos mapuche en las cárceles del sur. Cuando la protesta llegó a
amenazar severamente la vida de los comuneros, es cuando el Gobierno y
los grandes medios de prensa se ocuparon del tema y se propusieron evitar un
desenlace fatal, bajo la promesa de renunciar a la aplicación de la Ley Antiterrorista
invocada por el gobierno de Michelle Bachelet para encauzar a Héctor Llaitul y
otros dirigentes de la
Coordinadora Arauco Malleco (CAM). Uno de los principales
referentes de nuestra etnia principal que por 200 años ha sufrido la
discriminación del estado chileno y todos los regímenes republicanos.
Acudiendo a la
Iglesia Católica como "garante", el gobierno de Sebastián
Piñera logró que los rebeldes depusieran su huelga de hambre a cambio de
conseguir una formalización procesal más benigna para los imputados, valiéndose
de la disposición de los huelguistas a enfrentar un juicio que les permitiera
demostrar su inocencia frente a los inconsistentes y severos cargos del
Ministerio público. Pero lo que apreciamos hasta hoy es que los procesados son
víctima de acusaciones infundadas y testigos anónimos que, incluso, han llegado
a prestar declaraciones judiciales bajo el apremio de la tortura y el soborno.
Es escandaloso que una vez depuesta la Huelga de Hambre, los fiscales se reiteren
en los mismos vicios procesales a fin de propinarles a estos dirigentes una
condena que , a no dudarlo, tiene objetivos políticos más que penales.
En estos días se llevan a cabo en Cañete las audiencias finales de un
proceso espurio que podría traerle a Chile drásticas sanciones internacionales
por la forma en que se aplica una legalidad represiva heredada de la Dictadura y que, por lo
mismo, viola flagrantemente los fundamentos de un justo proceso. Ante los
excesos procesales reconocidos por las propias autoridades políticas, éstas se
excusan en la imposibilidad de intervenir frente a la "autonomía" de otro
poder del Estado. Con lo que arriesgan que Llaitul y otros líderes mapuche
resulten condenados y se reactive un conflicto que puede tener serias
consecuencias en la paz de la
Araucanía y del país entero. Cuando se sabe que la
causa de esta etnia compromete la adhesión de la gran mayoría de los chilenos,
además de la solidaridad mundial a favor de que se les restituyan a los
indígenas sus tierras arrebatadas, se les reconozca su identidad de minoría
étnica y derecho a ciertas formas de autonomía.
Por cierto que los voceros oficiales eluden el tema y los medios adictos
hacen caso omiso de lo que acontece en este juicio seguido por un buen número
de observadores internacionales y apenas dos o tres medios informativos, como
nuestra Radio Universidad de Chile. Tampoco se observa de la entidad "garante"
alguna acción para que se cumplan las promesas verbales de La Moneda, las que no quedaron
por escrito por un acto de confianza ingenuo de los líderes de la CAM y que hoy puede costarles
caro si es que el Tribunal de la causa cede a las presiones de los empresarios
de la Araucanía.
Verdaderos forajidos empeñados en que el Estado chileno
continúe en la senda de defender sus privilegios y despojos, como consolidar un
clima de terror en las comunidades donde viven "los más pobres entre los
pobres", según el decir de los obispos católicos. La gran prensa
sólo reacciona ante los conatos de violencia que surgen en la Araucanía para
estigmatizar, siempre, la lucha de los mapuches por sus derechos humanos
conculcados de forma sistemática. Se los acusa de violentistas y criminales a
pesar de la imposibilidad de los tribunales de la zona de probar las
imputaciones, lo que explica que recurran a falsos testimonios para evitar que
los juicios se desbaraten totalmente y caigan en el completo ridículo. Cuando
ya la evidencias señalan que las únicas víctimas de estos episodios son los
propios comuneros, agredidos criminalmente por la policía como ha quedado de
manifiesto en el caso de los mapuches ultimados por la espalda.
Ni el Gobierno cumple su palabra empeñada, ni la Iglesia garante
exige – hasta aquí- que ésta se haga efectiva. Todo bajo la complicidad,
por cierto, de los grandes medios de prensa y canales de televisión. Sin
embargo, los que llegan al desparpajo son los partidos políticos,
parlamentarios y otros que, sumidos en sus querellas internas, no tienen tiempo
de sensibilizarse frente a la pavorosa injusticia que se urde para silenciar la
lucha de los mapuche y condenar a la prisión a quienes no tienen
responsabilidad alguna en los delitos que se les imputan. Si es que siquiera
constituyen delito aquellas acciones de justa autodefensa contra el acoso
policial y la prepotencia de las empresas que se enseñorean en la zona.
En otra manifestación evidente de que en más de dos décadas de post dictadura,
lo que hemos tenido es un grosero co gobierno de la Concertación y la Alianza por Chile, cebados
todos por el régimen institucional y el sistema económico que les legara
Pinochet. El autor, precisamente, de la Ley Antiterrorista
que a este gobierno y a sus antecesores les sirvió para poner en práctica una
nueva "pacificación de la
Araucanía".
*Fuente: Radio de la U de Chile
Artículos Relacionados
De cara al 21 de mayo: Ciudadanía desmenuza incumplimientos del Gobierno de Sebastián Piñera
por Narayan Vila (Chile)
14 años atrás 9 min lectura
La sombra perecedera de Augusto Pinochet
por Ariel Dorfman (Chile)
19 años atrás 3 min lectura
Monarquía presidencial o régimen semiparlamentario
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
19 años atrás 5 min lectura
El fracaso de las Comisiones de tecnócratas en el reinado de Michelle Bachelet
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
20 años atrás 7 min lectura
Golpe de estado/ Poder Judicial / Consejos de Guerra / Rubén Ballesteros Cárcamo / Y toda la historia reciente…
por Pablo Varas (Chile)
14 años atrás 7 min lectura
A mí me torturó Miguel Krassnoff
por Beatriz Silva (Chile)
55 mins atrás
02 de marzo de 2026
La llegada a la presidencia de Chile de José Antonio Kast podría cambiar el destino de uno de los violadores de derechos humanos más emblemáticos de la dictadura.
¡Manifiesto por la libertad de los Presos Políticos Saharauis!
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
2 horas atrás
02 de marzo de 2026
Se cumplen ahora cinco años desde que los integrantes del Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS) en cárceles marroquíes, y cuantas personas solidarias lo desean, nos concentramos aquí, en la Plaza de la Provincia, en Madrid, ante la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, todos los lunes, para exigir que el Gobierno de España reclame la puesta en libertad de los presos políticos saharauis.
¡Manifiesto por la libertad de los Presos Políticos Saharauis!
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
2 horas atrás
02 de marzo de 2026
Se cumplen ahora cinco años desde que los integrantes del Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS) en cárceles marroquíes, y cuantas personas solidarias lo desean, nos concentramos aquí, en la Plaza de la Provincia, en Madrid, ante la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, todos los lunes, para exigir que el Gobierno de España reclame la puesta en libertad de los presos políticos saharauis.
El Sionismo une a Kast y Zaliasnik
por Pablo Jofré Leal (Chile)
1 día atrás
01 de marzo de 2026
La designación del abogado Gabriel Zaliasnik como embajador de Chile ante los territorios palestinos ocupados revela más que un simple nombramiento diplomático. Expone la convergencia política e ideológica entre el presidente electo José Antonio Kast y uno de los principales defensores del sionismo en Chile.