La figura de los presidentes de Chile ha sido, históricamente, tema privilegiado de la investigación periodística. El flamante presidente, señor Sebastián Piñera no ha sido la excepción. Acaba de aparecer un libro titulado Yo, Piñera, del experimentado investigador periodístico Ernesto Carmona . Se trata, por cierto, de un libro que va más allá de la condición de multimillonario adscrita al nuevo presidente; de hecho, ocupa el lugar 437 entre los hombres más ricos del mundo, según la revista norteamericana Forbes.
El talento de Carmona logra conjugar un tema de gran actualidad con un aspecto poco explorado y hasta desconocido del personaje que podríamos llamar el “Piñera Político” Las interrogantes que se plantea este hábil investigador son tan perspicaces como polémicas y sirven para trazar una silueta del nuevo mandatario, entre ellas destacamos las siguientes: ¿Cómo, cuándo y dónde hizo Piñera sus primeras armas en la política?; Efectivamente, ¿fue miembro del Partido Demócrata Cristiano?; ¿Cómo fue su relación real con Pinochet?;¿Qué dirección tomará su política exterior?; ¿Qué influencia tendrán en su gobiernos las facciones fundamentalistas católicas – Opus Dei, Legionarios de Cristo, Schöensttat y otros a que pertenecen varios de sus colaboradores clave?
El libro va respondiendo a cada una de las preguntas que se plantea utilizando una pluma diestra y un amplio espectro documental, desnudando de manera certera una telaraña de relaciones económicas, políticas y sociales que tejen la enmarañada red de poder de la derecha chilena actual. Surge así la imagen de un hombre pragmático, ambicioso y sagaz, con una gran capacidad de trabajo. Como escribe Carmona, citando a uno de los jóvenes que rodea al presidente: “La dinámica de Piñera es establecer proyectos, objetivos, metas, plazos y delivery (resultados). La metodología de gestión es cómoda, flexible, no tiene que ver con marcar tarjeta, no hay dress code (código de vestuario). La clave es que se respeta la libertad del proceso, pero lo que importa es el resultado”.
El libro Yo, Piñera no sólo establece las coordenadas de la historia reciente de la derecha chilena sino que, advierte con lucidez el papel en el ámbito regional que pretende jugar el primer gobierno derechista en más medio siglo. Tal como señala Ernesto Carmona: “La condena a Cuba por la defunción del preso cubano Orlando Zapata Tamayo, tras una huelga de hambre de 85 días, fue leída como reflejo del interés de Piñera en asumir cierto liderazgo –detrás de Estados Unidos– en América Latina, que sería una de sus pretensiones. La aspiración de tal liderazgo apunta a convertirse en contrapeso antagónico a la influencia del venezolano Chávez en la región”.
Yo, Piñera está destinado a ser un libro de cabecera, texto obligado a la hora de hacer consultas y referencias. Su contenido, si bien condensado, abre una rica perspectiva para el análisis político. Debemos agradecer a Mare Nostrum por este verdadero aporte para el público nacional, tan falto de memoria como ayuno de información relevante sobre estos temas.
– El autor es Investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. ELAP. Universidad ARCIS
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