Evo Morales, presidente de Bolivia, señaló públicamente su temor de que las próximas elecciones presidenciales chilenas fueran ganadas por sectores “pinochetistas”. Su referencia era a Sebastián Piñera y a la Alianza por Chile. Así también se dedujo en el país y se dio paso a diversas muestras de molestia por las declaraciones que se entrometían en nuestra política interna.
Se puede especular, con poco margen de error, que aquel desagrado se podía dividir en varios niveles. Por una parte era una ingerencia de un extranjero y más aún de un presidente. Además es un mandatario de un país limítrofe, o sea, de un vecino que nunca dejará de serlo mientras ambos países existan como tales. Por si fuera poco, Morales encabeza una nación que por más de un siglo viene sosteniendo una reivindicación de territorio chileno. Igualmente, al recordar la extendida xenofobia y racismo nacional, se puede imaginar el despecho por el “ataque” de un boliviano y para peor “indio”… palabra que, nunca ha de olvidarse, en Chile se usa a modo de insulto.
Ahora bien y más allá de las disculpas posteriores de Morales, una cuestión que merece ser revisada sobre sus declaraciones fue la seguridad con que la Alianza acusó el golpe. Misma seguridad con que la Concertación asumió que las palabras iban dirigidas a sus socios de la línea conservadora de la megacoalición y no a ellos. Nobleza —contratos, negocios y negociados conjuntos— obliga: se “enojaron” también. Fue un acto de solidaridad en tanto “chilenos con el corazón bien puesto”. No obstante, al final creo que Morales se equivocó. O, al menos, no acertó del todo cuando expresó sus temores sobre el próximo gobierno de Chile.
Cuando uno empieza a hacer memoria y a tomar en cuenta hechos y declaraciones —no fantasiosas ni forzadas teorías—, comienzan a asaltarle las dudas sobre quienes son en realidad los “pinochetistas”. Porque ese espurio concepto a estas alturas creo que ya no es muy claro (Y no entraremos aquí a analizar lo patético que es cuando se lo compara con “aristotelismo”, “tomismo” o “marxismo” y la calidad intelectual de los personajes desde quienes fueron derivados esos conceptos). Porque, ¿es hoy posible limitar el “pinochetismo” únicamente a esos pequeños grupos de fascistas recalcitrantes cuyo héroe libertador es y será el ex dictador?
Hace rato que el “pinochetismo” se ha ampliado, llegando a incluir dentro de él a todos quienes de una u otra manera reconocen la “obra del régimen militar”. Y este grupo extendido reúne a la fecha no sólo a los sectores “liberales” de la Alianza, sino a casi toda la Concertación. El “éxito” del modelo, el ser “ejemplos” para Latinoamérica y el mundo, la “estabilidad” del país, etc., etc., etc. son las fórmulas institucionalizadas de “reconocimiento” del fallecido criminal-gobernante o gobernante-criminal. ¿Quién de esos personajes usa el término “dictadura” de verdad y no sólo para las cámaras y micrófonos?
Ya en 1997 Edgardo Boeninger señalaba en su libro “Democracia en Chile. Lecciones para la Gobernabilidad”, que el “éxito económico postrero del régimen militar influyó significativamente en las propuestas de la Concertación, generando de hecho una convergencia que políticamente el conglomerado opositor no estaba en condiciones de reconocer”. Y Alejandro Foxley —quien a pesar de ser demócratacristiano, encabezó el equipo que formuló el programa del gobierno “socialista” de Michelle Bachelet y fue luego su ministro de Relaciones Exteriores— declaraba el año 2000 a revista Cosas que Pinochet “realizó una transformación, sobre todo en la economía chilena, la más importante que ha habido en este siglo. Tuvo el mérito de anticiparse al proceso de globalización que ocurrió una década después”. De dónde se debe “reconocer su capacidad visionaria”, la cual incluye sobre todo el haber instaurado la (neo)liberalización. Esta es una política a todas luces positiva para quien dirigiera, se remarca una vez más, el equipo que formuló el programa del gobierno “socialista” de Bachelet. Aunque el más mínimo pudor le indique a Ud. que ya es suficiente, Foxley continúa: todo lo anterior “sitúa a Pinochet en la historia de Chile en un alto lugar”, a pesar de que su “contribución a la historia” se vea ensombrecida por las “crueldades que se cometieron en materia de derechos humanos”. Ese es el “drama personal” del ex dictador. (A riesgo de parecer repetitivo y falto de recursos, no es la primera vez que quien escribe cita a Boeninger y Foxley. Pero, se prefiere insistir en un país de memoria corta y altamente selectiva).
Entonces, queda en entredicho el peligro de que ganen los “pinochetistas” de la Alianza. Pues, al considerar la postura ideológica de las candidaturas de Piñera y Frei, sabemos que “entre bueyes no hay cornada”. Se insiste ambas coaliciones no son más que dos líneas de una misma megacoalición. Sencillamente es como cuando las empresas, por una decisión de mercadeo, cambian el envase de un viejo producto que ya no “sale” tanto… Aunque en el caso de ambos personajes, de más está decir que el diseñador habría sido despedido con toda razón por su mediocre trabajo.
En cuanto a Frei en particular, sólo basta recordar dos hechos. Primero, en 1995 pidió oficialmente al Consejo de Defensa del Estado no seguir adelante con el proceso de los llamados “pinocheques”… ¡Por razones de estado públicamente ante el país y el mundo, el Jefe de Estado solicitó al Estado dejar de “molestar” a un par de pillos sinvergüenzas! Cinco años después, cuando Pinochet fue detenido en Londres, su gobierno hizo ingentes esfuerzos para traerlo de vuelta. De hecho, el año 2000 Frei declaraba oficialmente que la Corte inglesa había accedido a “nuestros” argumentos en defensa del dictador.
(Caso aparte es que durante su administración Frei nunca recibiera a las organizaciones de familiares de detenidos, torturados o ejecutados de la dictadura. Lo curioso es que a veces la vida, lamentablemente sólo a veces, tiene unos arranques de sutil ironía: al ser cada vez más seguro que a Eduardo Frei padre lo asesinó la dictadura, Eduardo Frei hijo es un familiar de un ejecutado por el gobierno de Pinochet. En retrospectiva se tiene hoy que durante su gobierno nunca quiso recibirse a sí mismo ni a su propia familia. Ahora sabrá que no es tan fácil “dar vuelta la página”, “mirar al futuro” o “no escarbar en las heridas del pasado”. Triste es tener que aprender en la vida recién cuando las cosas le afectan a uno. En cualquier persona ello habla tanto de sus principios morales, como de su capacidad empática e intelectual… Pero no todos queremos volver a dirigir un país)
En fin, Presidente Morales Ud. se equivocó en sus declaraciones. Acá en Chile hace años que gobierna el “pinochetismo”, salvo que sin desaparecidos. Lo más probable es que como Ud. no vive acá y a la distancia parece que le tiene cierta simpatía a la Concertación, le ha de parecer extraño que ella sea nuestra derecha democrática y que su proyecto sea el neoliberalismo “con rostro humano”. Por eso, gane quien gane en diciembre de las dos candidaturas de la megacoalición, el “pinochetismo” seguirá en el poder… Así vistas las cosas, ¿por qué se enojan tanto?
– Andrés Monares. Antropólogo y profesor universitario
Artículos Relacionados
Las voces sensibles del Sahara ocupado le hablan al Mundo
por UPES (Sahara Occidental)
21 años atrás 3 min lectura
Y el senador Quintana tenía razón…
por Juan Pablo Cárdenas (Chile)
11 años atrás 5 min lectura
Responsabilidad del voto y transformación política
por Alex Ibarra (Chile)
9 años atrás 3 min lectura
«Huelga de hambre, la responsabilidad de poner en riesgo su propia vida para el triunfo de la vida..”
por Gonzalo Manquepillán O. (Chile)
15 años atrás 4 min lectura
«Naza», documental que denuncia el uso de tecnología por Israel en el genocidio en Gaza
por Medios Internacionales
8 segundos atrás
14 de septiembre de 2026
Un ministro de Israel anunció este domingo (13.09.2026) que quería despojar de su nacionalidad por «traición al Estado» a los realizadores del documental «NAZA», premiado en el Festival de Venecia, que da voz a militares que acusan al ejército de ataques contra civiles palestinos en la Franja de Gaza.
El lecho de procusto
por Héctor Vega (Chile)
2 horas atrás
14 de septiembre de 2026
El sorprendente estancamiento de la economía chilena, calculamos 1,15% de crecimiento para 2026, no responde a limitaciones insalvables de su sector externo, sino a un estrangulamiento interno inducido por una política monetaria contractiva basada en la Tasa de Política Monetaria del Banco Central de Chile (TPM) de 4,5%.
Pensando en Chile y en nuestros Derechos – Derechos y Esperanzas de los Pueblos
por Movimientos Sociales (Chile)
5 días atrás
09 de septiembre de 2026
Más de 100 dirigentes de organizaciones sociales acuerdan fortalecer la unidad, reconstruir el tejido social y darle continuidad a la articulación.
Agosto saharaui –DDHH: Exigen a Marruecos que revele el paradero de más de 400 desaparecidos
por Alfonso Lafarga (España)
2 semanas atrás
3 de septiembre de 2026
La Comisión Nacional Saharaui de Derechos Humanos reclama que se investigue el paradero de más de 400 desaparecidos saharauis, entre ellos un grupo de 15 jóvenes que fueron vistos por última vez el 25 de diciembre de 2005.