Municipios, elecciones y paradojas
por Pablo Monje Reyes (Chile)
18 años atrás 3 min lectura
Los partidos políticos y sus elites han instalado, en la “opinión pública”, el proceso de elecciones de Alcaldes y Concejales como una carrera preparatoria para las elecciones presidenciales del 2009. Por tanto, lograr la mejor votación posible es un objetivo para cada conglomerado político, pues le permitirá actuar con nuevas correlaciones de fuerza sobre la elección de Diputados y Senadores y, por supuesto, de Presidente. Al parecer, nuestra elite está más preocupada de este fenómeno político, que de lo que realmente aportan los municipios al desarrollo de los sectores populares, que viven en las poblaciones y barrios de las comunas del país.
¿Cuál es la importancia del municipio en Chile para los sectores populares?. Varios estudios muestran que los sectores populares consideran que el municipio es el primer eslabón de la cadena estatal para solucionar sus problemas. También, está demostrado que es la institución que, por medio del sistema de políticas públicas, entrega la mayor cantidad de subsidios sociales directos a su población. Por tanto, la importancia del municipio para el desarrollo de sus poblaciones es vital. Sin embargo, a los ojos de la elite política pareciera ser sólo un nicho electoral, de un evento más en la historia y cultura política de nuestro país.
¿Cuál es la realidad de nuestros municipios en cuanto a inversión directa para el desarrollo de su población? Según datos aportados por la SUBDERE1, los 345 municipios del país administran recursos financieros que constituyen aproximadamente un 2,8% del PIB, y un 13% de los recursos del Gobierno en general. Según la misma SUBDERE, esta realidad es muy distante de los países de la OECD, donde los recursos asignados directamente a los gobiernos locales representan en promedio un 15% de su PIB. Incluso, está lejos de la realidad de los países de América Latina, donde esto representa en promedio el 6,4% del PIB. A su vez, el Senador UDI Víctor Pérez, integrante de la Comisión de Gobierno, ha afirmado los municipios bajaron su capacidad de inversión en un 11% entre el año 2000 y el 2006, y que esa reducción continúa y se profundiza. Los escasos recursos asignados a los municipios son un claro indicador de la poca importancia que el sistema político y el Gobierno le asignan al sistema municipal, tanto para su sobrevivencia como institución, como para el desarrollo de las comunidades locales.
¿Cómo lograr que nuestra elite política comprenda la importancia que el municipio tiene para mejorar las condiciones de vida de los sectores populares más desposeídos, que son mayoritarios de nuestra población? Honestamente creo que esto es muy difícil, porque llevan casi 200 años desarrollando una forma de hacer política a espaldas de las necesidades de los sectores populares, salvo honrosas excepciones, como Balmaceda y Recabarren, que consideraban que el municipio era clave en los cambios que requería y requiere la sociedad chilena. Nuestra elite esta convencida de que los municipios son fuente electoral y no de desarrollo, así lo muestran las cifras esgrimidas por el mismo órgano de gobierno encargado de desarrollar las políticas para el fortalecimiento municipal que, por lo demás y como dato anecdótico, depende directamente de un órgano centralizado, nada menos que el Ministerio del Interior. La nula sintonía de la elite con la percepción de la población es total: por un lado, los sectores populares creen en los municipios como órganos de desarrollo; por otro, los partidos y sus elites, que proponen los candidatos que posteriormente serán Alcaldes y Concejales, subvaloran al municipio, dejándolo sólo como una caja electoral para la lucha política real, el poder ejecutivo. Vaya paradoja.
– El autor es Director de Escuela Latinoamérica de Estudios de Postgrado – ELAP
Arena Pública, plataforma de opinión de Universidad ARCIS
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