Imperdón I. Mirar atrás es sano
por Victoria Aldunate Morales (Chile)
19 años atrás 6 min lectura
Cada septiembre me gritan.
(Septiembre fascista, doloroso, persecutor
adorador de la miseria y el capital).
Son también mis cicatrices
y no callan
son dolorosas y rebeldes
A veces también se ríen
porque quieren
porque pueden
y porque mi risa hace ruido entre las tumbas que ellos ocultan
Mi risa es estridente y al menos molesta a los cómplices…
Mis cicatrices no callan porque yo no quiero
no callan porque yo no olvido
no callan porque son mi historia.
Me rebelo y miro atrás
porque, feliz y sana, desobedezco el mandato de cualquier castigador.
Hacíamos trabajos voluntarios, pintarrajeábamos el frente de mi casa y cualquier muro, con consignas de la Unidad Popular. ¡No nos moverán! ¡Basta de momiaje “arqueológico”!… Si hubiéramos mirado atrás nos hubiéramos callado la boca y, sin convertirnos en estatuas de sal, la ingenuidad se nos habría arrancado del corazón y la cabeza.
¡Vivita y coleando estaba la derecha (casi tan actual como hoy). La prueba: Ya antes del 70, planeaban torturas y luego del 73 no les importó tampoco, asesinar a niños.
COKE, DENRIO, CHEQUE Y LAS DEMáS
Nos eran mis amigos, eran mis compañeros grandes. Me buscaban en las tardes de sábado para vender parafina y llevarle la contra al frío y al acaparamiento en las bodegas de unos almaceneros arribistas (que igualmente vivían en población).
Coke, Denrio y Cheque no renegaban de las calles en que vivieron. Yo tampoco. Amigos no es la palabra correcta, compartíamos ideales, pocos carretes a los que yo (preadolescente) pudiera ir, y domingos de trabajos voluntarios. Si la cosa se ponía turbia ahí estaban ellos, esos adolescentes, sintiéndose invulnerables. Jorge Pacheco tenía 20 años, Ernesto Mardones (Cheque) 19, y Denrio Alvarez, 17. Los tomaron en diciembre, cerca de la Plaza Chacabuco de Independencia, se los llevaron vivos al regimiento Buin y sus familias debieron ir a retirar sus cuerpos acribillados algunos días después, al Servicio Médico Legal.
También hay quienes quedaron detenidos en el tiempo, enjaulados en recuerdos culposos, y no falta el que cree que “para sanar hay que perdonar” compulsivamente y justamente por ello, profundiza sus heridas o las niega.
SI HUBIERAN PODIDO ELEGIR, ESTARíAN VIVOS
A los muertos, haber sido ejecutados, y a los vivos, el sufrimiento o la tortura, no los hace mejores de lo que fueron, ni más sabios (menos que menos “heroicos”, palabrita fatalmente jerárquica). No sé dónde estarían hoy, supongo que igualmente repartidos entre el dolor, el silencio, la renegación, la rebeldía (y otras opciones posibles), pero eso no cambia ni un ápice el crimen cometido. Ellos y ellas, no tenían por qué morir ni pasar por eso, por el solo hecho de haber tenido ideas en la cabeza y pasión en el cuerpo. Los muertos, si hubieran podido elegir, estarían vivos, pero los acusaron de “intentar fugarse”, aunque las ráfagas las tenían en el pecho.
Rescato el pagano imperdón que sana desde la legitimidad de quien sabe que ha sido humillado, pero no aniquilado, ni silenciado.
No podrán convertirnos en estatuas de sal, miremos a donde miremos. Nuestros ojos son libres de ver y nuestros corazones dueños de seguir sintiendo lo que sientan. Las únicas estatuas de sal aquí, son los que se llevan la vida por delante queriendo negar la Historia. Son ellos los que están realmente inmovilizados.
No me asustan sus amenazas…
…o me asustan, pero lo enfrento.
Mis cicatrices lo mismo
porque a veces se mandan solas
(son autónomas)
y si ellas pueden vivir y bailar
entonces yo también
Lo que es yo
miro a dónde quiero
cuánto quiero
cuándo quiero
Y como quiero.
* La autora pertenece a Memoria Feminista, Feministas Autónomas
Artículos Relacionados
Un saludo dieciochero, para aquellos que de verdad quieren su patria, con un mensaje a los Negacionistas
por piensaChile
12 meses atrás 1 min lectura
El reencuentro del águila y el cóndor
por Leonardo Boff (Brasil)
5 años atrás 5 min lectura
Colombia: «Tomar el nombre de Dios en vano no es solo un pecado teológico. Es una traición política»
por Mn. Jaime Mercant Simó (Colombia)
2 semanas atrás 3 min lectura
Museo del Estallido Social
por
6 años atrás 2 min lectura
«Entre la gente más humilde encuentro el Chile que recuerdo. Un Chile modesto, comunitario»
por Isabel Allende
8 meses atrás 1 min lectura
Abuso sexual en la Iglesia chilena: el dualismo esquizofrénico entre el cielo y la tierra
por Leonel Reyes Fernández (Iquique, Chile)
8 años atrás 10 min lectura
Mundo Chueco: Jorge Romero, sacerdote de Ciudad Oculta
por Sergio Ciancaglini (Argentina)
2 horas atrás
31 de agosto de 2026
“Medio que se esconde. No se deja encontrar mucho. A veces viendo las injusticias, uno dice, ¿qué le pasa a Dios?, ¿que está mirando para otro lado y no a los pobres? Es como un reclamo, ¿no? Como decirle: dale amigo, en algún momento tirá un centro para este lado”.
Vergüenza: Parlamentarios chilenos en la Palestina ocupada
por Pablo Jofré Leal (Chile)
3 horas atrás
31 de agosto de 2026
El viaje realizado entre el 21 y el 30 de agosto de 2026 por una comitiva de 11 parlamentarios chilenos a los territorios palestinos ocupados, para reunirse con cargos políticos y militares de la entidad israelí, representa una afrenta directa a la obligación de acatamiento de los derechos humanos y del derecho internacional.
Vergüenza: Parlamentarios chilenos en la Palestina ocupada
por Pablo Jofré Leal (Chile)
3 horas atrás
31 de agosto de 2026
El viaje realizado entre el 21 y el 30 de agosto de 2026 por una comitiva de 11 parlamentarios chilenos a los territorios palestinos ocupados, para reunirse con cargos políticos y militares de la entidad israelí, representa una afrenta directa a la obligación de acatamiento de los derechos humanos y del derecho internacional.
El puente del fosfato: anatomía de una infiltración, ¿con Chile como laboratorio?
por José Manuel Rivero
2 días atrás
29 de agosto de 2026
Chile es el laboratorio perfecto: nunca ha reconocido a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), pero su intercambio con Rabat ya roza los 80 millones de dólares y negocia el primer acuerdo comercial de su historia con un país africano, todo ello sostenido sobre la base material del fosfato.