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CODELCO, la desnacionalización del cobre y la destrucción del movimiento sindical 

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CODELCO: Trabajo precario en el cobre chileno
La distribución del ingreso en Chile es escandalosa como lo afirmó el Cardenal. Como una triste paradoja de la historia económica, política y social de Chile, esta mala distribución del ingreso se presenta como una tendencia maldita en la principal riqueza básica del país, debido a la ‘Desnacionalización del Cobre’ que había nacionalizado Salvador Allende. La desnacionalización se inicia en Dictadura y se profundiza durante los gobiernos de la Concertación. CODELCO que producía el 95% del cobre chileno, actualmente produce sólo alrededor del 30%.

El fraccionamiento de los procesos de trabajo en empresas contratistas y subcontratistas ha sido un proceso paralelo a la desnacionalización del cobre. Con la desnacionalización del cobre, las empresas extranjeras se apropian de la principal riqueza básica del país, y con las empresas contratistas y subcontratistas, se apropian de parte importante de los salarios que corresponden a los trabajadores de estas empresas.

En el proceso de desnacionalización del cobre, el capital extranjero ha actuado con complicidad de las organizaciones políticas y empresariales chilenas. Ellos también han aplicado la máxima ‘Dividir para Reinar’, promoviendo los procesos de flexibilidad laboral y los procesos de fraccionamiento en empresas contratistas y subcontratistas. Muchos políticos participan en la propiedad de estas empresas que trabajan para las grandes empresas mineras.

Estos dos procesos, -la desnacionalización y la división de los trabajadores- han sido posibles, en primer lugar por la destrucción de las organizaciones sindicales y por el posterior debilitamiento de ellas, como resultado de las leyes en contra de la sindicalización. Estos dos procesos, la desnacionalización y la división de los trabajadores, han contado con la colaboración consciente o inconsciente de algunos dirigentes sindicales.

En la empresa estatal del cobre, -CODELCO-, el gobierno chileno ha sido muy activo en promover el trabajo precario, disminuyendo la ocupación de los trabajadores de planta, reemplazando esos trabajadores por trabajo precario de las empresas contratistas.

La dotación total de trabajadores de planta en CODELCO, -como se puede apreciar en la gráfica-, disminuyó desde más de 28 mil trabajadores en 1980, a cerca de 18 mil trabajadores en 2006. Es decir, CODELCO expulsó 10.500 trabajadores de planta., una disminución de 37% en relación a la ocupación que las empresas nacionalizadas tenían en 1980.

Paralelo a la disminución de los trabajadores de planta, se incrementa el número de trabajadores de las empresas contratistas que trabajan para CODELCO. En 1989, las estadísticas de CODELCO señalan que, además de los trabajadores de planta, existían sólo 1.371 trabajadores con contrato a plazo fijo en CODELCO, una forma inicial de flexibilidad laboral.

La información estadística es categórica. Los trabajadores de las empresas contratistas de operación, que trabajan para CODELCO se produce durante los gobiernos de la Concertación. En el año 2000, el número de trabajadores de empresas contratistas -que trabajan en actividades operativas regulares, en las diferentes Divisiones de CODELCO-, había aumentado alcanzando cerca de 11.000 trabajadores, y en 2006 las estadísticas del último balance de CODELCO, registran más de 24.000 trabajadores en operaciones directas de las cinco Divisiones de CODELCO.

Si se incluyen los trabajadores de las empresas contratistas en actividades de inversión -es decir en la ampliación de las capacidades de producción-, el total de los trabajadores contratistas de las empresas contratistas que trabajan para CODELCO, superan los 30.000. Es decir, los trabajadores de las empresas contratistas son el doble de los trabajadores de planta de CODELCO, descontando en estos últimos a los supervisores.

Por constituir la gran mayoría de los trabajadores de CODELCO y también en las grandes empresas privadas de la minería, el ‘Congreso de Machalí’ del 8 de junio último, de estos trabajadores resolvió denominar a su organización nacional como ‘Confederacion de Trabajadores del Cobre’, que agrupa a 80.000 trabajadores de las empresas contratistas de CODELCO y de las empresas privadas del cobre. Ellos trabajan en la minería del cobre y esto es lo fundamental.

Los trabajadores de las empresas contratistas y subcontratistas tienen remuneraciones que son sólo un 25% o menos, de las remuneraciones que por trabajos similares obtienen los trabajadores de planta. Las remuneraciones promedio mensuales de estos trabajadores se estiman en $250.000. Muchos de ellos trabajan por el salario mínimo. Se debe tener presente las difíciles condiciones de trabajo en las actividades mineras, particularmente si se compara con el trabajo en las ciudades.

Estas diferencias con los trabajadores de planta también se presentan en las actividades relacionadas con el trabajo: jornadas de trabajo, transporte, salud, seguridad y otras. El impacto de estas desigualdades que se viven en las regiones son ampliamente conocidas y tienen fuerte impacto en las convivencias de las familias, de los hijos de los trabajadores de primera, de segunda y de tercera clase, rompiendo lazos y relaciones en las familias y en el tejido social de las ciudades y de los pueblos de las regiones mineras.

Por lo anterior, el Comunicado de la ‘Confederación de Trabajadores del Cobre’, a los trabajadores de planta de CODELCO, señala, entre otros aspectos, lo siguiente: “Puedo ser tu hijo, tu hermano, tu vecino, tu amigo y hasta puedo ser tu padre. […] Apoya nuestra huelga […] Quienes iniciaremos la huelga muy pronto, somos tus familiares […] Nosotros no somos enemigos […] Trabajamos en el mismo cerro, tragamos el mismo polvo, corremos los mismos riesgos y todos entregamos el mismo esfuerzo para este país, sólo que nosotros somos más explotados y esta vez dijimos basta…”

En otras notas analizaremos varios temas, entre ellos: que las reivindicaciones que han sido rechazadas por CODELCO, representan un porcentaje mínimo de los excedentes de CODELCO; que, las grandes ganancias en la minería del cobre, incluyendo las de CODELCO, se debe en parte a los bajos salarios y a otros aspectos del trabajo precario; mostraremos que los precios del cobre se mantendrán elevados en el futuro, sobretodo si desde Chile se incrementa la producción siguiendo las señales del mercado, evitando generar de nuevo una sobreproducción, como sucedió en el período 1995-2003.

Estos antecedentes se conocen en los organismos del Estado y en CODELCO. Sin embargo, hasta ahora prevalecen los sectores cuyo comportamiento se caracteriza por ser blandos y benévolos con los de arriba, en este caso con los empresarios, -depreciación acelerada y precoz, y el gran aporte a las empresas del Transantiago-, y duros con los de abajo, en este caso con los trabajadores.

Sueldos de los contratistas y la campaña sucia de CODELCO

En la primera página de El Mercurio del miércoles 27 de junio, un destacado titular señala: “Hasta $1,7 millón ganan los contratistas de Codelco” y en el subtítulo se destaca “Sueldos parten de $183 mil y el promedio es de $450 mil”

En nuestra nota en www.elmostrador.cl, del 25 de junio, sobre ‘Trabajo precario en el cobre chileno: CODELCO. (I)”, señalábamos textualmente: “Las remuneraciones promedio mensuales de estos trabajadores se estiman en $250.000. Muchos de ellos trabajan por el salario mínimo”. Dado que CODELCO no publica información estadística sobre este y otros tantos temas, consultamos a los dirigentes sindicales de las empresas contratistas de las diferentes Divisiones de CODELCO: Codelco Norte, El Salvador, Andina, Ventanas y El Teniente, que participaron en el Congreso del 8 de junio en Machalí, en que se creó la “Confederación de Trabajadores del Cobre”. Esta información la utilizamos en nuestra columna del Mostrador.

Las diferencias de las informaciones ampliamente difundidas por CODELCO y las señaladas por los dirigentes de los trabajadores son muy grandes. Según CODELCO, el salario promedio mensual es de $450.000 y la información de los dirigentes sindicales es de $250.000.

La información de CODELCO, de ser cierta, sería una dura crítica a nuestro quehacer académico. Estaríamos engañando y generando confusión en relación al conflicto, en la principal empresa del país, que se constituyó gracias a la nacionalización del cobre que realizó Salvador Allende, y en la que nos correspondió participar activamente.

La información de CODELCO, entregada por el vicepresidente de Servicios Compartidos, Daniel Barría, señala: “Hasta $1.775.406 ganan los trabajadores contratistas que se desempeñan en Codelco, según información recopilada entre varias empresas que le prestan servicios a la estatal.[…] El ‘piso’, en tanto, es de $183 mil[…]”. “El sueldo promedio que reciben los más de 30 mil contratistas que trabajan en Codelco llega a $450 mil líquidos mensuales […]”

Nosotros utilizamos el salario promedio de los trabajadores de los sindicatos de las empresas contratistas de CODELCO, que excluyen como corresponde, los salarios de los supervisores, ejecutivos, familiares y amigos de los dueños de las empresas contratistas.

CODELCO calcula el promedio de remuneraciones mensuales, incluyendo los sueldos de los supervisores, de los ejecutivos, de familiares y amigos de los dueños de las empresas contratistas, que tienen elevadas remuneraciones, que según CODELCO ganan “Hasta $ 1.775.406”. Con esto, aumentan el salario promedio de las remuneraciones mensuales elevándolo a $450.000, por el excesivo peso que tienen los sueldos elevados. Esto es un engaño por parte de CODELCO. Con esta trampa se confunde a la sociedad chilena y se desprestigia a los trabajadores.

En las empresas contratistas los trabajadores sindicalizables son aproximadamente un 80% del total, y el otro 20 % corresponden a ‘Supervisores’, ‘Ejecutivos’, ‘Familiares y amigos de los dueños de las empresas contratistas’. Con las informaciones anteriores construimos el siguiente cuadro, asumiendo que el total de los trabajadores contratistas es de aproximadamente 30.000, como lo señala CODELCO.

En el cuadro se encuentra la siguiente información:

1. Del 20 % del total de trabajadores, correspondiente a los supervisores, ejecutivos y otros, suponemos que 3.000 de ellos (10% del total), reciben $1.500.000 promedio mensual líquido (Columna I)

2. Otros 3.000 trabajadores, ejecutivos y otros de altos salarios, -el otro 10% del total-, suponemos reciben un sueldo liquido promedio mensual de $ 1.000.000 (Columna II)

3. Con el promedio líquido mensual que señala CODELCO de $ 450.000 para todos los trabajadores subcontratistas, que CODELCO estima en 30.000, se obtienen las remuneraciones totales de estos 30.000 trabajadores (Columna IV).

4. A partir de la información de las columnas I, II y IV, se obtiene el salario promedio líquido mensual de los 24.000 trabajadores (80% del total) que corresponde a los trabajadores que están en los sindicatos de la Confederación, que está dentro del rango de $ 250.000 mensuales. (Columna III)

5. Este salario promedio mensual de $ 250.000 que hemos deducido de la información tendenciosa de CODELCO, es similar al salario promedio señalado por los dirigentes sindicales de la Confederación.

6. El salario medio líquido mensual que informa CODELCO de $450.000, y ampliamente publicitado, es casi el doble del salario promedio mensual deducido en el cuadro a partir de la información tendenciosa de CODELCO.

Esta es una vulgar campaña sucia de los ejecutivos de CODELCO que nos lleva a plantear, por ahora, las siguientes interrogantes:

a. ¿Por qué CODELCO que tiene toda la información y múltiples promedios, publica el más elevado, aunque no corresponda a los trabajadores de los sindicatos de la Confederación? Este engaño lleva a que los mentirosos se descubran más fácilmente que a los ladrones.

Sin embargo, estas mentiras tienen efectos multiplicadores en la sociedad chilena, ya que confunden a parte de la población y enardecen aún más las reacciones de indignación y de rebeldía que se han presentado en el país en estos últimos meses.

b. Este salario promedio líquido mensual de $ 450.000, que informa CODELCO para el conjunto de los trabajadores podría ser aceptado como un punto de referencia central para determinar las remuneraciones de los trabajadores de los sindicatos, es decir del 80% del total de los trabajadores de las empresas contratistas. No existiría mayor dificultad en establecer una escala de remuneraciones con sus reajustes y con un porcentaje mayor sobre el nivel mínimo de $ 183.000 que señala CODELCO.

c. La información entregada por CODELCO, en otro sentido llama profundamente la atención, ya que informa de sueldos muy elevados, “hasta $1.775.406”, y al parecer son sueldos líquidos.

d. Si con ese niveles elevados de las remuneraciones de los ejecutivos, supervisores, familiares y amigos, de inmediato surgen las siguientes preguntas: ¿Qué niveles de ganancias tendrán estas empresas, los dueños y socios de las empresas contratistas que trabajan para CODELCO?; y, ¿Quienes son estas personas y qué relaciones tienen con los actuales funcionarios actuales y anteriores de CODELCO?

e. Es muy probable que con las elevadas ganancias directas y las ganancias ocultas de las empresas contratistas de CODELCO, se pueda financiar la integración de gran parte de los trabajadores contratistas a las plantas de las diferentes Divisiones de CODELCO.

f. Esta situación se replica en las grandes mineras privadas, principalmente extranjeras que se han apropiado del 70% del cobre chileno. En 2006, estas empresas enviaron al exterior más de US$ 20.000.000.000 (20 mil millones de dólares), apropiándose de gran parte del’Sueldo de Chile’. Otra parte del ‘Sueldo de Chile’, queda en las ganancias directas y ocultas de las empresas contratistas, varias de ellas extranjeras que trabajan para estas grandes mineras extranjeras y para CODELCO.

g. Es evidente el malestar en el gobierno con CODELCO, porque en vez de resolver el conflicto, lo está profundizando con su campaña sucia y falsedades sobre: las remuneraciones medias de los trabajadores subcontratados; con la información de que de que todas las Divisiones de CODELCO funcionan normalmente; y que el 90 % de los subcontratados están trabajando.

En el día de hoy, jueves 28 de junio, ‘La Nación’, en forma muy destacada en su portada titula: “Presidenta Pide a sus Ministros solucionar el Conflicto de CODELCO”. Citamos de dicho artículo lo siguiente:

“En este escenario, donde las conversaciones parecían no ganar terreno entre la estatal y los tercerizados, fue la propia Presidenta de la República, Michelle Bachelet, quien pidió ordenar el teatro de operaciones. “Repudiamos todo tipo de actos violentos y sin duda que la instrucción que yo le he dado a mis ministros es que podamos seguir buscando instancias de diálogo para resolver un problema que, de acuerdo a los trabajadores, no ha sido resuelto adecuadamente”, dijo con fuerza.

El miércoles, fuentes de Palacio indicaron que la amenaza de conflicto siempre estuvo latente y que la actuación de Codelco no fue de las mejores”.

Recordamos que la propia Presidenta ha planteado que se debe eliminar la separación entre trabajadores de primera y de segunda y que ella en su campaña presidencial y en relación a las movilizaciones de inicios de 2006, comprometió el otorgamiento de un Bono.

h. La tozudez de los ejecutivos de CODELCO queda más en evidencia, dado que las peticiones de la ‘Confederación de Trabajadores del Cobre’ constituyen un porcentaje mínimo de los excedentes de CODELCO. Por ejemplo, el Bono que están exigiendo los trabajadores es sólo 0,9 %, es decir menor al 1% de la suma de los excedentes de CODELCO de los años 2005 y 2006 y es sólo un 0, 4 %, es decir, menor a mitad del 1% de las utilidades de las empresas extranjeras en los años 2005 y 2006, que se han apropiado inconstitucionalmente del 70 % del ‘Sueldo de Chile’.

i. La desnacionalización del cobre y el sistema de contratación y subcontratación ha sido posible por la acción conjunta y cómplice de una triple alianza entre el capital, la clase política chilena y los economistas neoliberales. El capital extranjero junto a sectores del capital nacional lidera esta triple alianza.

Si el Consejo de Defensa del Estado está investigando las irregularidades en la Empresa de Ferrocarriles del Estado,- EFE-, con participación de empresas contratistas nacionales y extranjeras, con mayor razón, no sólo el Consejo de Defensa del Estado debería investigar la corrupción en la industria del cobre, sino también la Contraloría y la Cámara de Diputados.

El sistema corrupto que ha permitido la apropiación de gran parte del ‘Sueldo de Chile’, y que ha ido privatizando CODELCO a través de las empresas contratistas, y que pretende privatizar por completo a CODELCO y a sus yacimientos deben ser denunciados.

Los yacimientos cercanos a la División El Salvador, de CODELCO deben ser utilizados como yacimientos de reemplazo, como lo plantea el movimiento de los trabajadores a través de la consigna ‘Salvando al Salvador’.

La Mejor defensa de CODELCO frente a las presiones de privatización, es transparentar toda la información y ejercer un control social de la ciudadanía y particularmente de los trabajadores. En este mismo sentido, se debe actuar para ejercer un control creciente sobre las empresas extranjeras hasta lograr la renacionalización del cobre.
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