Desde Treblinka, Varsovia a Qana, Libano
por Fernando Morales Escobar (Chile)
20 años atrás 2 min lectura
Joaquín López Raimundo Con un profundo penar, y el más profundo repudio al terrorismo del Estado israelita, rindo homenaje a las víctimas del Holocausto libanés, al momento de escribir estas líneas hay más de 117 niños asesinados en el “sacrificio por el fuego”, en las llamas de los bombardeos israelitas en Qana, en el cual participan representantes de la comunidad hebrea que padeció en Varsovia: los hijos, nietos de los sobrevivientes del genocidio nazi.
En este momento abyecto símbolo de miseria humana y de Oprobio hay que recordar más que nunca el Holocausto, es un mandato de nuestra conciencia y exprimo mi sentimiento de tristeza por la magnitud de la tragedia, por la barbarie y por la responsabilidad de cada uno de nosotros, de cómo se ha llegado a esta nueva y terrible tragedia.
Al comenzar este artículo, tenía mucha rabia y a medida que leía los artículos sobre los campos de exterminación nazi, lagrimas brotaron a mis ojos de rabia y de dolor, ver como un pueblo que sufrió ese horror hoy sean ellos quienes infligen la ignominia a otros seres humanos, y creo que los israelitas sobrevivientes, hijos, nietos que encarnan el Estado judío, son aún más responsable y el horror es aún más grande. Aquí la miseria, la degeneración humana, ética y moral depasó los limites de lo impensable y me temo que esto sea solo un paso más en la escalada que nos llevara a Damas y Teherán, de la punta de lanza que es Israel en el conflicto del imperio, por el robo del petróleo en el mundo.
Aquí las vidas humanas no valen nada, hay que perennizar la sociedad capitalista a como de lugar, los privilegios, el confort, la gula de los puercos y marranos, conservar los valores endógenos y espurios de la llamada civilización accidental, en el cual están coludidos todos los estados del Imperio, pasando por Chile, Rusia, Japón, Inglaterra, España, Francia, etc.
Creo que es para aquellos niños asesinados y para los miles que sobrevivieron y que se encuentran heridos, quienes hoy se educan, me refiero a los niños de Chile, debemos honrar la memoria de estos niños de Qana y enviar una carta a la Embajada de Israel, recordarles lo ocurrido, denunciando y manifestando con la mayor energía todo nuestro horror y todo nuestro repudio, así como a toda expresión de antiarabe, antisemita, racismo y xenofobia.
“¿Que se pretende, asesinando los niños de un pueblo?, ¿Hacerlo desaparecer de la faz de la tierra?
“Es un deber no dejar que se desdibuje la memoria de Treblinka ni de Qana”.
Correo electrónico del autor: femoes@gmail.com
Artículos Relacionados
Estado o mercado en la comunicación política
por Emilio Cafassi (Uruguay)
12 años atrás 7 min lectura
Las lecciones del “Marx economista” para la crisis actual
por José Miguel Ahumada (Chile)
7 años atrás 13 min lectura
El próximo parlamento en manos de la mafia partidaria
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
13 años atrás 4 min lectura
El caso de Piedad Córdoba en Colombia: La senadora, el Inquisidor y los guerreristas
por Olga L. González (Francia)
15 años atrás 7 min lectura
La Concertación debe explicaciones (XVIII)
por Felipe Portales (Chile)
15 años atrás 4 min lectura
Festival MUDA: Cuando el «Nunca Más” y el futuro se sostienen en una entrada de concierto
por Colectivo Lumi Videla Moya (Chile)
42 mins atrás
Imagen superior. «Un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro». Allí fue encarcelado el profesor de educación popular, el obrero organizador, el campesino de la reforma agraria, el…
Día de los Patrimonios – Muestra de bordado Crewel
por piensaChile
1 hora atrás
02 de febrero de 2026
ludamos y felicitamos a la periodista y amiga Anyelina Rojas Valdés por su exposición de «Bordado Crewel»
¿Cómo entender esta contradicción tan grande: ser víctima de la dictadura en Chile, pero servidor de un gobierno brutal como el de Marruecos?
por piensaChile
5 días atrás
28 de enero de 2026
La revancha de los patrones
por Ricardo Balladares Castilla (Chile)
6 días atrás
27 de enero de 2026
El cobre, el litio, la posición estratégica ante la Antártica, todo se negocia en el gran tablero donde Chile vuelve a ser una ficha, no un jugador. La soberbia de la embajada es solo el reflejo de esa certeza: saben que han colocado a sus administradores de confianza.