La Teología Económica, las Matemáticas y la Realidad

A muchos pensadores humanos les encanta el concepto de Trinidad.  Tres personas, tres etapas, tres procesos, son un modelo como cualquier otro para explicar la realidad, pero ejercen especial fascinación sobre los creyentes en la numerología.  Pero también puede ser 4 o 5 según gustos.

Incluso la época de confusión que estamos pasando, se puede explicar en forma numerológca.

El Padre:  El Comercio y los comerciantes

El Hijo:  El Imperio Británico en el siglo 19

El Espíritu que todo lo invade:  La dominación global de los mares.

Los Fenicios hicieron lo mismo 800 AC, pero como no eran cristianos, no necesitaban una justificación moral.  Los británicos, que tienen doctorados en Divinities, doctores en Divinidad, y que son adalides del modernismo, necesitaban justificar no solo moralmente sus planes, sino también científicamente.  Para lo cual produjeron filósofos, naturalistas y economistas que emanaban teorías sobre los deseos de Dios y el comportamiento humano.

Así tenemos  en el siglo 19 a Adam Smith que habla de la Riqueza de las Naciones, a Malthus que se preocupa de la finitud de la tierra productora de alimentos y la mortandad de la población, para recuperar el equilibrio, y a Charles Darwin que fuera de graduarse como Clérigo y sacar su grado en Divinities, era Geólogo y Naturalista.  Es decir observador de la naturaleza, cosa que la permitía su situación de caballero con rentas heredadas de una familia de origen industrial.

Los tres personajes hablan desde sus observaciones, elaboran teorías intuitivas no comprobables según el método científico, porque en ese tiempo no se conocía el computador, y hacen un gran impacto en la sociedad inglesa, que hace una interpretación muy sesgada de sus escritos para fundamentar su quehacer, a partir de estas observaciones personales más bien intuitivas que científicas.

Estos tres personajes serían los padres de una ideología económica que fue desarrollada por los liberales europeos, para justificar la necesidad de quitar las restricciones al comercio, impuestos, fronteras etc. que se interponían a su quehacer de comerciantes.

No es que ellos hayan pretendido esto, pero los discípulos de la ideología liberal hicieron una exégesis de sus escritos, que los llevó a formular teorías  o teologías económicas, muy a la medida del Imperio Británico comerciante por excelencia.

Así tenemos la exaltación de las cualidades egoístas del individuo, que serían el motor de la ambición y el culmen de la adaptación  al medio ambiente.

Justificaríamos la mortandad por hambre como una ley natural, igual que las guerras, la desigualdad como situación de facto enviada por  la Divina Providencia, y la superioridad de los anglo sajones para los cuales el caballero inglés era lo más perfecto de la creación y estaba moralmente justificado para hacer lo que le diera la gana.  Comerciar esclavos, exterminar pueblos de otras culturas y obligar a todos los pueblos a comerciar con ellos, fuera de tomar té a la 5 de la tarde.

Así se inventó la Teoría Económica Clásica, a la que se trató de dar una comprobación matemática, para poder ser llamada ciencia.  Y los economistas comenzaron a desarrollar un diseño matemático estadístico, para comprobar las teorías, pero como era muy difícil cuantificar los procesos económicos a través del espacio y el tiempo, simplificaron los supuestos que estaban detrás de los incipientes modelos matemáticos, diciendo :  Todo esto se cumple sí…chan chan:

“Existe competencia perfecta, es decir perfecta movilidad de las personas, y del capital, perfecta comunicación, no hay otros poderes que interfieran el mercado, como los políticos, mafiosos o sindicales  y el tiempo, bueno, todo es simultáneo.  A lo más la curva se traslada, pero no cambia de forma.

No existe racismo ni religiones, ni costumbres, ni tradiciones, ni nada que no se pueda cuantificar en $$$$$$$. Y las preferencias de los individuos sumadas, dan las preferencias de la sociedad.”

Además el resto de las cosas, las circunstancias como decía Ortega y Gasset, deben ser estáticas Ceteris Paribus, como dicen en latín los economistas.

No hay cambios de gobierno, ni climáticos, ni revoluciones, nada.  Todo está suspendido en el vacío, porque hasta la gravedad molesta.

Con este ramillete matemático, y el apoyo de algunos banqueros y comerciantes millonarios que deseaban expandir el negocio Urbi et Orbi, financiaron universidades en USA e Inglaterra, principalmente sus facultades de Economía, y se dedicaron a entusiasmar a los futuros técnicos por un mundo libre, lo más parecido posible a los supuestos de la econometría y de sus deseos.

Es decir un mundo sin fronteras ni Estados molestosos, en que el individuo, como dicen que decía Darwin, fuera el triunfador por sobre las circunstancias cualesquiera fuera el método que usara para serlo, donde el comercio floreciera (como que no, si ellos eran el Comercio, así con mayúscula) y así se optimizaría la felicidad, el logro de la cual para un individuo figura como una ambición humana bendecida por la Constitución de USA.

Pero un matemático que obtuvo el premio Nobel y de quien se hizo una película, Nash, matemáticamente llegó a la conclusión que si enfrentamos dos grupos de humanos, uno de ellos sin reglas de solidaridad y cooperación, y el otro con reglas, el segundo gana por goleada.  Es decir, la sociedad sin reglas en vez de lograr más bienestar, porque cada uno optimiza su felicidad, tiende al desorden y sucumbe frente a una más organizada donde exista altruismo, solidaridad y metas en conjunto.

Además los comportamientos sociales de grupos de personas no son la sumatoria de los individuales, tema comprobado por los matemáticos y expertos en sistemas.

La consecuencia del no cumplimiento de dos postulados básicos de la teoría para que esta pudiera ser aplicada a sociedades  derriba todo el aparataje matemático que sustenta las teorías del bienestar a través de la práctica política de achicar los estados y darles a los individuos la libertad de hacer y deshacer, para poder obtener mercados perfectos. Y de paso se cayeron las recetas económicas derivadas de estos supuestos.

Casi de Perogrullo, pero según dicen, a pesar de todas las objeciones hechas a los supuestos de la Teoría Económica Neo Clásica, dándole la razón a algunos economistas como Sir John Maynard Keynes padre en cierto modo del Estado de Bienestar, las Escuelas de Economía han mantenido un sospechoso silencio respecto al tema.

El alcance de esta caída, que es sideral, no ha sido rectificado públicamente, incluso habiéndose demostrado con cifras, que el crecimiento se detuvo en los países desarrollados junto con haberse aplicado estas políticas, debilitándose las clases medias y aumentando el desempleo y las guerras como fuente de fondos para las economías alicaídas del primer mundo.

Y es que, no por ser mal pensada, cuando la Economía comenzó a imponerse como una Teología Política, invadiendo campos que no le correspondían con su aparataje presuntamente científico, en realidad estaban  haciendo realidad los sueños de los grandes Comerciantes y Banqueros de este mundo, acción que no tiene ninguna neutralidad técnica como pretenden los economistas, que hacen investigación bajo el alero de algún millonario comerciante y son directores espirituales de los gobiernos.

Nuestra trilogía se reflejaría en la Paternidad de los Banqueros y Comerciantes  financistas de los economistas ortodoxos de las grandes Universidades  de los países que tienen el poder mundial, sus hijos son las universidades de los países más frágiles, y sus ejecutores son los políticos ignorantes o coimeados sin control alguno por parte de una población crédula ante las maniobras de los técnicos.

El resultado de la aplicación de las teorías neo liberales de Von Hayek, Friedman  de dejar todo en manos privadas y del descontrol estatal, a través de la  Sra Thatcher en Inglaterra de Reagan en USA y de otros, ha producido una concentración espectacular de la riqueza en las manos de unos pocos, un  crecimiento desmesurado del aspecto financiero de la economía que más parece un Casino de apuestas que otra cosa perdiendo relación con la Economía real  y más bien interfiriendo en los procesos productivos con sus ciclos de burbujas llenas de expectativas con las cuales se juega, sin ton ni son.

Es decir, los ciclos del capitalismo , no solo han persistido, sino que se han agrandado por estar todo el mundo conectado en esta burbuja de ensueño en que la inmediatez del tiempo se hizo realidad.  Así las aprensiones de un millonario de la Bolsa que amaneció de mal humor y decidió vender sus acciones porque se fue a un Monasterio a meditar, puede generar una caída bursátil que lleve a la pérdida de millones a un productor de trigo en Argentina.

Así los gobiernos que tienen sus reservas en bonos de la deuda de otros países no los pueden vender cuando los necesitan, porque tienen un garrote que lo impide.  Y la falta de control hace que los países pequeños tengan que entrar por la fuerza en los juegos de los grandes países abriendo su comercio sin restricción, y deben dejar que los grandes pongan las reglas y no pueden proteger sus productos.

Porque aunque se apela a la libertad sin fronteras, esto no corre para la relación entre grandes y pequeños países, ya que los grandes se comen a los pequeños siguiendo los corolarios admitidos como morales, de las teorías darwinistas.

Además se ha estimulado el aspecto más riesgoso de la condición humana que es la fantasía de cada individuo de hacerse rico de un día para otro, sin trabajar ni crear nada sólido que aumente el bienestar colectivo, a través del engaño y la seducción avalados por los medios de comunicación que mienten descaradamente, ya que nadie controla a nadie en ese sentido.

Y este abrumador sistema de propaganda dividiendo el mundo en ganadores y perdedores, en emprendedores y  atontados, nos llena de una mentalidad economicista de valoración de nuestro prójimo, que puede ser usado como presa fácil para nuestros deseos de enriquecimiento o para aumentar nuestra propia sensación de desprotección.

Así cambió nuestro modo de ver el mundo cuando la economicidad invadió todos los ámbitos.

Caímos todos en una especie de embrujo colectivo que nos tiene paralizados, porque no sabemos cómo volver a poner pie en tierra, después que el ethos colectivo conocido se nos disolvió al frente de nuestras narices.

Los economistas son  creativos de doctrinas fantásticas que insistieron en aplicar en campos que no eran de su incumbencia y los políticos zorramente les llevan el amén.

Los comerciantes hacen la América, y nadie tiene ningún respeto por los controles de realidad que indica que el crecimiento inorgánico del sistema económico con todas las falencias que estamos mostrando que tiene, capturó nuestra imaginación y creencias.

Por lo tanto debiéramos darle  el espacio que corresponde a otros aspectos de la sociedad humana, tales como el aspecto emocional y psicológico, aspecto de solidaridad entre  los géneros,  aspectos de equidad en las relaciones, aspectos de reflexión en la enseñanza, aspectos utópicos de la sociedad del futuro, aspectos cooperativos, aspectos solidarios, aspectos ecológicos y  todos los aspectos que se nos ocurran que ayuden al buen vivir, ya que la mayoría de nuestras acciones e intenciones, no tienen precio y si contribuyen al buen vivir en sociedad.

Si hemos descubierto que la matemática  y otras investigaciones en los campos de la Biología y la Psicología  han echado por tierra las pretensiones de interpretación de la realidad del modelo económico actual, deberíamos pensar en otros modelos alternativos que incorporen la solidaridad y la cooperación y no la idea del egoísmo y la falta de equidad. Así quizás nos vaya mejor económicamente  en el largo plazo a todos, y no solo al 1% o evitemos una catástrofe global de proporciones, para la cual nos deberíamos haber preparado solidariamente.

Y así desde las Matemáticas, pasando por la Realidad, debemos volver a la Economía y considerarla una disciplina valiosa en su ámbito si es que se retroalimenta y se corrige poniéndose las limitaciones pertinentes, sin invadir otros campos.

Olga Larrazabal S.

Octubre 2016


Para los que no puedan comprar el libro de von Hayek:

Ideologia-y-practica-su-influencia-en-America-Latina-de-los-90-1

Vergara-mercado-y-sociedad-la-utopia-politica-de-friedrich-hayek

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