Los dos bandos que dividen a la DC por el caso Rincón

En el partido acusan gestiones de la ministra del Trabajo

25 agosto 2016
Desde que se conoció públicamente el caso por violencia intrafamiliar que involucra al parlamentario, no han sido semanas fáciles para la falange. Las relaciones en el partido han estado cruzadas por la molestia interna producto de defensas corporativas y gestiones políticas para neutralizar el efecto de la acusación. También para evitar que el tema escale públicamente y que el diputado por la VI Región siga en el foco de los cuestionamientos.

El martes 16 de agosto, cuando el Whatsapp sonó, el nuevo texto sorprendió a muchas de quienes lo leyeron. El grupo en el que se comunican cerca de 80 mujeres DC –entre ellas la ministra del Trabajo, Ximena Rincón– avisaba de un mensaje, esta vez de la secretaria de Estado. En él se refería a la nota publicada esa mañana por El Mostrador y que hablaba del desconocido caso de violencia intrafamiliar que protagonizó el diputado Ricardo Rincón –hermano de la ministra– contra quien fuera su pareja.

“Explicaba que su hermano era inocente, que no teníamos todos los antecedentes, que se trataba de un linchamiento público aunque él ya había pagado”, comenta una de las mujeres que conoció el mensaje.

La defensa cerrada de la ministra Rincón fue comprendida desde el punto de vista familiar, pero no político, y muchas de las mujeres sintieron que era mejor no hablar sobre el tema que desde entonces genera dos bandos al interior de la DC.

No han sido semanas fáciles para la falange. Desde que se conoció públicamente la denuncia de violencia intrafamiliar en contra del diputado Rincón por parte de su ex pareja, Carolina Hidalgo, las relaciones en el partido de la flecha roja han estado cruzadas por la molestia interna que han generado las defensas corporativas y las gestiones políticas de toda índole que –aseguran en el oficialismo– se han desplegado estos días para tratar de neutralizar el efecto de dicha acusación. También para evitar que el caso escale públicamente y que el parlamentario por la VI Región siga en el foco de los cuestionamientos.

El tema ha estado presente, aseguraron diputados DC, en las conversaciones de pasillo en el Congreso, al interior de la bancada, pero siempre con el acento en proteger a Rincón. Incluso, cuentan algunos de ellos, se ha llegado al punto de mandar mensajes a otros parlamentarios oficialistas para no insistir en el tema, porque de lo contrario la falange podría hacer fracasar ítems relevantes de la agenda valórica del progresismo, como el proyecto de aborto en tres causales.

No es nuevo en la DC que se diga que el clan Rincón recurre a sus influencias y que las hace notar y sentir al interior del partido. Este martes, Anita Fuentes, ex miembro del Tribunal Supremo del partido, que integraba dicha instancia cuando se discutió por primera vez la denuncia de violencia intrafamiliar contra el diputado, dijo públicamente que el entonces cuñado del parlamentario, Juan Carlos Latorre, intercedió ante el organismo disciplinario para que no lo condenaran.

Situación aparte es lo que ha sucedido al interior de la bancada de diputados.

Ex dirigentes de la DC, militantes reconocidos y parlamentarios actuales, se lamentaron en reserva por la “defensa corporativa” que ha existido entre los diputados de la colectividad, que han asumido una actitud “blanda”, que se han pedido “consideraciones especiales” con Rincón y que han hecho la vista gorda para “proteger al colega”, bajo el soterrado argumento de que más de uno puede tener tejado de vidrio y que nadie puede salir a tirar la primera piedra.

“Entre los diputados ha habido una defensa corporativa por omisión. Nadie ha salido a defenderlo, pero, al no decir nada, le han dejado a él la cancha libre para que incluso mienta en su defensa”, señala un reconocido militante del partido.

De hecho, varios miembros de la tienda cuentan que, después de que se hiciera pública la carta de 55 militantes criticando a Rincón –entre quienes se cuenta la ex ministra del Sernam Laura Albornoz–, los llamados para detener una escalada de gestos en contra del parlamentario no se hicieron esperar. “Hay incluso parlamentarios pro Rincón que llamaron a algunos de los firmantes para explicarles los inconvenientes de seguir adelante”, afirma una militante que supo de las llamadas.

La desconfianza interna en la colectividad está instalada. Una de las situaciones que ha generado ruido interno es que en la DC se diga que no hay registros ni actas de cómo fue abordado el tema del diputado Rincón en el Tribunal Supremo hace más de una década, porque dicha carpeta se perdió junto a otros archivos tras el terremoto de 2010. Entre funcionarios, militantes y ex dirigentes de la colectividad hace seis años, coinciden en que “no se quebró ni un vidrio para el terremoto”.

Nicolás Muñoz, concejal DC por Providencia, es uno de los militantes que, junto a otros 15 miembros de la falange, firmó la solicitud elevada al Tribunal Supremo del partido para expulsar a Ricardo Rincón. Aunque señala que él no ha recibido ninguna presión, sí cree “que no hay nada que perjudique más a un partido que dar la impresión de estar protegiendo conductas de este tipo y eso hay que tenerlo en consideración”.

“Lo que firmamos lo hacemos dando la cara. No tenemos miedo de presiones ni represalias porque entendemos que el tribunal es un órgano independiente que no se deja presionar por algunos dirigentes que pueden querer que esto no se sancione”, cierra Muñoz.

Consultada la ministra Rincón, desmintió haber hecho gestiones en favor de su hermano y declinó comentar la situación por la que atraviesa el parlamentario.

PC vs. DC

Además del contexto interno del partido, el caso ha generado un nuevo roce –aunque soterrado– en la ya tensa relación de la falange con el Partido Comunista (PC).

En el propio Gobierno, incluso en La Moneda misma y en el seno de la bancada de diputados DC, coinciden en igual versión. Que el mismo martes 16 de agosto, cuando se publicó el artículo sobre el diputado, Ximena Rincón habría llamado a su par del Sernam, Claudia Pascual (PC), para interceder y evitar que dicha entidad hiciera un pronunciamiento público en duros términos, como había sido el caso en semanas previas con el candidato a concejal de la UDI que fue fustigado tras conocerse un audio en el que amenazaba a su pareja.

Todos los que conocen sobre esa llamada, que no son pocos, aseguraron que habría molestado sobremanera a la ministra Pascual, quien habría encontrado inapropiada la interferencia en su ámbito de acción y que incluso la autoridad comunista habría terminado abruptamente la conversación con la ministra del Trabajo. Pero, a pesar de todo eso, habría optado por la disciplina interna y mantener el impasse en reserva.

Consultados por este episodio, desde el ministerio que dirige Pascual desmintieron tal situación y explicaron que “se ha condenado la violencia contra las mujeres en todos los casos vinculados a personas que ocupan cargos públicos y que son candidatos a ocuparlos”.

A pesar del desmentido público, en el oficialismo insisten en la veracidad del hecho. En La Moneda no son pocos los que reprueban la gestión que efectuó Rincón en favor de su hermano, porque consideran que no corresponde que un ministro de Estado recurra a la influencia que le otorga su cargo para resolver un problema familiar o personal y en distintas esferas del Gobierno y de la DC, el hecho también provocó malestar, por considerar que en temas de género no se puede tener un doble discurso.

Tampoco ha pasado inadvertido el silencio que ha observado Bachelet en este episodio, cuando el tema de la violencia intrafamiliar es de alta importancia para la Mandataria y una prioridad, jamás restándose de condenar –hasta ahora– todos los episodios de violencia contra las mujeres que se conocen públicamente. En el Ejecutivo afirman que esa actitud está estrechamente relacionada con la cercanía que tiene la ministra del Trabajo con la Presidenta y la defensa cerrada que ha realizado en favor de su hermano, lo que no ha estado exento de ruido interno, considerando el sello de centroizquierda y defensa de los temas de género que siempre se ha tratado de imprimir en las dos administraciones bacheletistas.Es que la defensa de la ministra Rincón a su hermano diputado es una contradicción –recalcaron– con el papel que semanas antes tuvo como impulsora de la carta de reclamo que firmaron todas las mujeres del gabinete de Michelle Bachelet contra el diario The Clinic,fustigando la transgresión que representaba una portada de dicho medio en que, a través de una caricatura, se aludía a los problemas que enfrentaba la titular de Justicia, Javiera Blanco, con el Sename.

El peso de Goic

El caso Rincón se desata en un momento delicado para la DC, según reconocen en el partido, ya que se cruza inevitablemente con la carrera interna por la presidencia de la colectividad, tema que se debe zanjar en diciembre.

Además, aseguraron que un grupo de diputados ha mirado para el techo precisamente porque el clan Rincón es parte central de la corriente DC que quiere en diciembre obtener la presidencia de la DC, que públicamente lidera la vicepresidenta Yasna Provoste, quien ya anunció su disponibilidad de competir. Hay quienes aseveraron que el diputado Rincón era la carta de este grupo y que, al salir a flote el caso de violencia intrafamiliar, vio perjudicada esa intención.

También pone a prueba el liderazgo de la actual timonel, la senadora Carolina Goic, porque un sector de la colectividad insiste públicamente en la expulsión de Rincón y ha desplegado acciones ante el Tribunal Supremo. Liderazgo que también se ve afectado por la presión de la definición interna por la presidencia de la DC en el calendario.

El lunes 22 de agosto se desarrolló el Consejo Nacional de la DC, donde se trató el tema. Allí Goic –quien en una primera reacción fue más indulgente y tuvo que dar un giro posterior en sus declaraciones públicas, condenando más enérgicamente el caso, ante el ruido interno que se generó en el partido– comunicó que el caso del diputado Rincón sería visto efectivamente por la comisión de ética de la colectividad y que lo haría de “oficio”, lo que significa que, dada la relevancia de la acusación y los hechos, no requiere de una denuncia para revisar los antecedentes y dictar una resolución.

“La comisión de ética, tal cual como lo hemos señalado, va a revisar los antecedentes, va a actuar de oficio, todos los antecedentes van a ser puestos a la comisión (…) es la primera instancia para resolver estas materias, además, nos parece importante que ahí puedan concurrir todos los antecedentes, incluso del mismo afectado”, explicó el lunes en la noche la presidenta del PDC y luego agregó que dicha comisión, una vez concluida la revisión de los antecedentes, puede “proponer y sugerir” medidas que tomen otras instancias disciplinarias, puntualmente el Tribunal Supremo del partido.

“En esto he sido muy clara como presidenta en condenar la violencia intrafamiliar, no hay dos lecturas, venga de donde venga, sea quien sea el que la ejerza, aquí hay un voto político que aprobó hace tiempo el consejo nacional, estamos en medio de una reforma estatutaria, y uno de los planteamientos que se hizo hoy es que se establezcan ciertas inhabilidades en el caso de personas condenadas por violencia intrafamiliar y esa es parte de la discusión que vamos a dar”, sostuvo.

*Fuente: El Mostrador

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