Criaderos destruyen la calidad de vida de los habitantes de Isla de Maipo

Carta abierta a la Señora Presidenta de la República Michelle Bachelet Jeria
Presente

Isla de Maipo es un lugar de campo, de verdes, de aguas y aire puro (eso es lo que se dice). De hecho, no pocos santiaguinos que se hartaron de la contaminación de la capital, se han venido a vivir a Isla de Maipo; ello porque esta comuna -se supone- ofrece (u ofrecía) mejor calidad de vida. Pero de un tiempo a esta parte, nuestra comuna es cruzada, por tierra, agua y aire, durante las mañanas, las tardes y especialmente por las noches, por olores putrefactos e insoportables, los cuales atentan minuto a minuto, mes a mes, año tras año, contra la dignidad de todos sus habitantes, así como contra su salud y contra la Constitución de la República.

¿Quiénes son los responsables de este flagelo? Las chancheras (eufemísticamente autollamadas «Sociedades Agrícolas»), algunas viñas y algunas avícolas, las cuales no han encontrado nada mejor que arrojar sus desechos a las aguas y a la tierra.

Y estos desechos (purines, cloacas, guanos, gajos en descomposición, cadáveres y carnes derivadas y subderivadas de los chanchos, de las aves, etc.), son sólidos que estas empresas transforman en líquidos que, especialmente por las noches, arrojan a los ductos y riachuelos que recorren la comuna de Isla de Maipo, riachuelos que hace seis o siete años atrás eran cristalinos, como vertientes.

En estos riachuelos, por cierto, dejan además caer toda la orina producida en sus criaderos, orina que se mimetiza con las aguas pero que les cambia completamente el color transformándolas en verdaderos ríos y canales de cloacas negras.

¿Las consecuencias?

Las consecuencias las padece la población de Isla de Maipo y la Islita: dolores de estómagos recurrentes, incluyendo diarreas, ello por la multiplicación de moscas. Asimismo se producen náuseas, vómitos, dolores frecuentes de cabeza, malestar generalizado, sobre todo en los niños y ancianos.

Sepa usted, señora Presidenta, que hay personas que se levantan por la noche literalmente a vomitar pues por las noches los olores son insoportables.

Otro tipo de consecuencias son la contaminación de la tierra, de las napas subterráneas, por ende, del agua. Y ojo que no cito aquí el impacto de todo esto en la tasación del valor de las propiedades, pues sin duda que estos focos de contaminación permanente, de moscas por millones, de olores que «te hacen vomitar», han terminado por devaluar las propiedades de muchos isleños e isleñas.

Pero hay otros responsables de este flagelo: el señor Alcalde Carlos Adasme y su equipo, especialmente su área de control medioambiental; pero también los últimos dos alcaldes: Francisco Puga y David Morales. Los tres aludidos son militantes de la DC gobernante, y ninguno de estos tres alcaldes  hizo ni ha hecho nada en favor de la dignidad y la salud de las y los isleños a propósito del desparpajo con que operan estas chancheras y otras empresas contaminantes en Isla de Maipo hace años. Si quisieran lo harían, especialmente Carlos Adasme, ya que su amigo David Morales (luego de su fallida candidatura a diputado) trabaja hoy junto a su otro amigo, el influyente señor Claudio Orrego, Intendente de la Región Metropolitana, máxima autoridad en materia de control de fuentes contaminantes medioambientales de toda la Región Metropolitana; y la comuna de Isla de Maipo es parte de la Región Metropolitana.

Señora Presidenta, por favor tome nota de esta denuncia, y haga algo en consecuencia. Orrego es de su exclusiva confianza.

Como profesor en ejercicio, he querido sacar la voz por las y los niños y jóvenes con quienes trabajo a diario, y créame que me da pena ver cómo, día a día, esos asquerosos olores recorren cada uno de los espacios de nuestro colegio, incluyendo aulas, pasillos, patios, canchas, comedores (en hora de almuerzo), etc., afectando la salud y la dignidad de todos estos niños y niñas de Isla de Maipo, a fin de cuentas, niños y niñas de Chile (ello sin contar a profesores, directivos, asistentes, coeducadores, apoderados, etc.), los cuales son flagrantemente violentados y maltratados, día a día, en sus derechos fundamentales pues la propia Constitución de la República de Chile les asegura que tienen derecho a crecer en un ambiente libre de contaminación, derecho que aquí en la comuna de Isla de Maipo, como usted puede ver, es letra muerta.

Muy Atte.,

Noé Bastías
Lic. en Educación, Profesor de Filosofía

Artículo publicado en Denuncia, Medioambiente, Salud y etiquetado , , , , , , , , , , . Puedes guardar el enlace permanente para futuras consultas.

Política de comentarios

  • Por favor, sé breve.
  • Los comentarios no relacionados con el tema del artículo no serán publicados.
  • Si deseas publicar tus textos, por favor envíalos a nuestro correo redaccion@piensachile.com y nos pondremos con contacto contigo.