El hallazgo del fusil en las manos de Allende como indicador de suicidio en el reciente informe forense

PRESENTACIÓN.

Una profecía autocumplida

El día 21 de abril de 2011, es decir, cerca de tres meses después de que el Juez Mario Carroza abriera en Santiago de Chile la investigación judicial de la muerte del presidente Allende, el doctor José Luis Vásquez, quien encabezó el equipo de médicos militares que, por órdenes de Pinochet, realizó la autopsia de los restos de Allende entre la noche del 11 y la madrugada del 12 de septiembre de 1973, declaró, ante la periodista Lilian Olivares, del periódico La Segunda, lleno de profética autoconfianza, que “Como se va a hacer un nuevo procedimiento, se va a certificar lo que se dice en el Informe [de la autopsia de 1973].

Pocas semanas después, el 31 de mayo, es decir, el día siguiente a la exhibición en TVN de un documental del programa Informe Especial, en el que se investiga y argumenta la tesis de que Allende no se habría suicidado sino que fue asesinado, la senadora Isabel Allende, en una entrevista radial, procedió a manifestar su completo desacuerdo y profundo rechazo ante dicho programa, declarando:

“Me parece una falta de respeto total de un canal público, establecer una hipótesis que no tiene base científica“. Agregando, con curiosa sintaxis: …mi opinión es que el canal [TVN] se dejó llevar por un “golpe periodístico”, sin tomar en consideración que las únicas conclusiones a las que puede arribar un equipo que está trabajando con los restos son las únicas que pueden ser válidas para esto, y estas conclusiones las conoceremos  todos”. Es decir, al igual que el doctor Vásquez, la senadora socialista parecía haber sabido anticipadamente cuáles serían las conclusiones finales de aquella investigación, dado que no existían más que dos posibilidades: Asesinato o suicidio.

Este curioso y aparentemente inexplicable paralelismo entre las declaraciones  anticipatorias del doctor José Luis Vásquez y las de Isabel Allende Bussi, en cuanto a que la investigación judicial  confirmaría  la “versión oficial de la muerte de Allende”, debiera hacer pensar a cualquier persona con sentido crítico que tal como en el caso de las operaciones previas a la realización del funeral oficial de Allende en 1990, actuaron aquí, desde la sombra, fuerzas más interesadas en la consecución de sus propias agendas, de carácter político o personal, que en el descubrimiento de la verdad científica, o histórica, de la muerte del presidente Allende.

Después de todo, no resultaba muy difícil prejuzgar los resultados y conclusiones de la investigación judicial, manteniendo las apariencias de objetividad e imparcialidad. Bastaba con circunscribir las investigaciones forenses a  sus límites más estrechos, y descartar “a priori” cualquier evidencia que pudiera contradecir las “versión oficial”.

Esto permitiría explicar, entre otras cosas, por qué las poderosas objeciones hechas por el doctor Luis Ravanal en su examen metapericial del informe de la autopsia de 1973 ni siquiera fueron consideradas.

El siguiente examen del doctor Julián Aceitero, el segundo de una serie, cuya primera parte ya fue publicada en piensaChile, cuestiona, desde otro ángulo, pero siguiendo un camino también tomado por el doctor Ravanal, el contenido de los informes forenses elaborados por el equipo internacional interdisciplinario y el SML, a partir de un detallado análisis crítico de sus respectivos textos. Es aquí donde se ponen al descubierto una serie de anomalías, errores e inconsistencias de aquellos documentos, que no representan simples detalles menores, sino que ponen en entredicho y en última instancia refutan sus conclusiones centrales.


El hallazgo del fusil en las manos de Allende como indicador de suicidio en el reciente informe forense

El Poder Judicial de Chile publicó recientemente en su página Web el informe forense sobre la muerte del presidente Allende [Nota-1], en el que consta que en su caso concurren varios hechos que la literatura forense considera indicadores de suicidio, entre los que se cita el hallazgo de un arma en sus manos [Nota-2].

En el informe forense se afirma que el arma encontrada en el sitio del suceso fue un fusil AK 47 [Nota-3], reflejando lo establecido en el informe de balística del consultor David J. Pryor [Nota-4], quien llegó a esta conclusión tras observar una fotografía que le fue mostrada [Nota-5]. Curiosamente, la fotografía «peritada» no es reproducida allí, y en el informe tampoco se incluyen los datos que acrediten que aquella foto fue tomada por el fotógrafo de la Policía Técnica de Investigaciones durante la inspección del sitio del suceso -cuadro gráfico demostrativo 1416/73- [Nota-6].

Esta fotografía está reproducida, pero sin acreditar su pertenencia al cuadro gráfico anterior, en la página 19 del documento Estudio  Pericial de Causa de Muerte [Nota-7], que habría sido entregado por el magistrado Mario Carroza a la Senadora Isabel Allende Bussi, hija del Presidente. La reproducimos como la Figura-1:

Se puede observar que aquella no es en realidad una simple fotografía, sino un montaje fotográfico que resulta de la superposición de al menos tres imágenes de una toma del documental titulado: Chile. Golpe de Estado, emitido por el Canal Nacional de la televisión chilena [Nota-8], cuyo logotipo se observa tres veces en dicho montaje; otro montaje a partir de la misma fotografía de este documental se ha hecho para mostrarlo como Figura-2:

Este fusil, según lo ha demostrado H.H. Benítez, no es un AK 47, como lo afirma el perito balístico David J. Pryor, sino un fusil AKMS, cuyas iniciales corresponden a las palabras rusas Avtomat Kalashnikov Modernizirovanniy Skladnoy, que significa: [Fusil] Automático Kalashnikov Modernizado Plegable, lo que revela que el experto inglés habría cometido un craso error técnico, al identificar el arma del presidente Allende [Nota-9].

El perito balístico señala en su informe que las manos del Dr. Allende fueron encontradas a cada lado de dicho fusil, basando su descripción en la observación del croquis No. 15254 [Nota-10], que no reproduce en su informe. Para corregir esta omisión que impide comprobar la descripción anterior, mostramos el croquis mencionado y la fotografía1 1416/73-I del cuadro gráfico demostrativo de la Policía Técnica en la Figura-3:

Croquis 15.254 y la fotografía1 1416/73-I

1 Montaje fotográfico: consúltese la [Nota-11]

Tanto el croquis 15.254 como la fotografía1 1416/73-I, que ilustran la posición en la que el arma quedó luego del disparo, según el testigo, Patricio Guijón Klein, muestran que el fusil no está en contacto con ninguna de las manos del Presidente. Esto sería concordante con la afirmación que consta en el informe balístico del consultor Pryor, según la cual en el croquis 15254 “las manos se muestran a ambos lados del arma” [Nota-10]; sin embargo, Pryor se contradice al suscribir, también, la que consta en el informe forense: “el hallazgo del arma en las manos de la víctima” [Nota-2], contradicción que mostramos en la Figura-4:

La fotografía con la que se ha realizado tanto el montaje fotográfico que consta en la Figura-3 como el que habría sido “peritado” por el consultor Pryor (véase la Figura-1) es la misma, pero éste no lo ha mencionado para ilustrar su observación de las manos a ambos lados del fusil porque, quizá, éstas no se ven en el montaje que le mostraron, como se comprueba comparándolos en la Figura-5:

El consultor Pryor afirma en su informe que también vio una fotografía que muestra el cadáver del Dr. Allende con el fusil atravesado sobre su cuerpo; aunque tampoco la reproduce ni la  identifica en su informe, su comentario sobre la misma [Nota-12] permite aventurar que se trata de la fotografía 1416/73-A, que junto con el croquis 15.253, tampoco mencionado en dicho informe, reproducimos en la figura siguiente, la No. 6:

Croquis 15.253 y fotografía 1416/73-A [Nota-13]

Esta figura ilustra la posición en la que el arma habría sido colocada, supuestamente, por el testigo Gijón Klein luego de moverla de la posición en la que, según él, habría quedado tras el disparo [Figura-3]; en la posición recién ilustrada  se encontraba el cadáver del presidente Allende y el arma cuando la Policía Técnica ingresó en el sitio del suceso para inspeccionarlo, como se especifica en el texto del croquis 15.253 [Figura-6]; es evidente que el arma tampoco se hallaba en sus manos.

En concordancia con lo evidenciado en las fotografías y los croquis policiales, “el hallazgo del arma en las manos” del Presidente tampoco consta en la inspección ocular del sitio del suceso reflejada por la Policía Técnica de Investigaciones  y la Brigada de Homicidios en sus informes ([Nota-6] y  [Nota-14], respectivamente). Por lo tanto, el equipo de forenses internacionales y del SML ha anotado “el hallazgo del arma en las manos de la víctima”  en su informe  [Nota-2] a pesar de que en la documentación policial relacionada con la inspección del sitio del suceso, es decir, las fotografías y los croquis pertenecientes a la Policía Técnica de Investigaciones y las descripciones del mismo reflejados por este cuerpo policial y por la Brigada de Homicidios en sus respectivos informes, no sólo no existe ni una sola evidencia de su existencia, sino que, por el contrario, muestra que el fusil AK no fue encontrado en las manos del Presidente, y en consecuencia lo expresado en el informe es manifiestamente falso.

En el informe forense se afirma que el hallazgo del arma en las manos de la víctima sería una «condición que se cumple más fácilmente si la persona se encuentra en posición sentada al momento del disparo16”, remitiéndonos la cita 16 a la página 477 del libro del forense Di Maio [Nota-15]; sin embargo, la información de esta página y la de las dos precedentes del libro de Di Maio Heridas por armas de fuego [Nota-16], basada en el artículo publicado en una revista de medicina forense por Garavaglia y Talkington [Nota-17],  no acredita la afirmación del equipo de forenses internacionales y del SML. En efecto,  en el libro y en el artículo recién mencionados no consta ni un solo caso en el que el hecho de que la víctima estuviese sentada al momento de infligirse un disparo con un arma larga, las circunstancias del suicidio de Allende que constan en el informe de la Policía Técnica [Nota-18] y en el informe balístico del perito David Pryor [Nota-19], hubiese facilitado la permanencia de ésta en las manos luego del disparo.

Lo que Garavaglia y Talkington han demostrado en su artículo y Di Maio reproduce en la página 477 de su libro, a la que nos remite la cita 16 del informe forense, es que el hecho de que la víctima esté sentada/acostada al momento de infligirse un disparo con un arma (corta/larga), incrementa significativamente la probabilidad de que el arma permanezca en la mano, con relación a la probabilidad de que esto acontezca si la víctima se dispara estando parada (de pie); estos autores también mostraron que cuando la víctima usa un arma larga y ésta permanece en la mano, es usualmente en la izquierda, sostenida suavemente por el extremo de su cañón [Nota-17], una información reproducida por el forense Di Maio en la página 476 de su libro [Nota-16].

Resumiendo: “el hallazgo de un arma en las manos” de Allende, reflejado en el informe de los forenses internacionales y del SML [Nota-2], no solo es refutado por la documentación policial basada en la inspección del sitio del suceso, sino que no está descrito en los casos de suicidio similares al de Allende publicados en la literatura forense, al menos en la que los forenses mencionados citan directa (Di Maio) e indirectamente (Garavaglia & Talkington) para, paradójicamente, acreditar su “hallazgo”.

La argumentación anteriormente desplegada refuta la afirmación difundida por el general Palacios, ante la prensa y Televisión, la misma tarde del golpe, de que el Presidente se hubiese suicidado con el fusil AK hallado en sus manos [Nota-20].

En armonía con esta interpretación inmediata de la muerte de Allende como un suicidio que los golpistas dieron a aquel falso hallazgo, los forenses internacionales y del SML afirman del mismo hallazgo que “la literatura forense lo considera indicador de suicidio.” En efecto, Garavaglia y Talkington afirman en su artículo forense que el hallazgo de un arma en la mano de la víctima indicaría que ésta se ha suicidado, y establecen los criterios para considerar que el arma está en la mano: i.- Cuando al menos un dedo se halla en el guardamonte; ii.- cuando la mano sostiene suavemente el cañón o la  empuñadura del arma. Por el contrario, no se considera que el arma esté en la mano cuando parece simplemente que el arma ha caído sobre la mano o viceversa [Nota-17]. Estos criterios están reproducidos por el forense Di Maio en la página 476 de su libro [Nota-16].

Es obvio que la permanencia del arma en la mano de la víctima dependerá de la relación existente entre el arma y las manos al momento de infligirse el disparo, estando en el caso del presidente Allende establecida en “la posición de disparo” del informe de la Policía Técnica de 11 de septiembre de 1973 [Nota-18] y representada gráficamente en el Croquis 14.256, reproducido en la Figura-7 [Nota-21]

:

 

Con esta información, más la de la trayectoria interna del proyectil, que consta en el informe de la autopsia de 1973 [Nota-22] y considerando que la estatura de Allende era de 1 metro y 73 centímetros [Nota-23], hemos representado gráficamente la posición de disparo en la que se visualiza la de las manos de Allende, según son descritas en el informe de la Policía Técnica antes referido [Nota-18]. Es decir, la  mano izquierda sosteniendo el extremo del cañón, y la derecha accionando el gatillo, lo que se muestra en la Figura-8 [Nota-24]:

Figura 8

Considerando la posición de ambas manos, establecida por la Policía Técnica e ilustrada en la figura precedente, se hace evidente que para afirmar, con criterios forenses, que el arma se encontraba en las manos del Presidente, los forenses internacionales y del SML tendrían que haber constatado en la fotografía 1416/73-I y/o en el croquis 15254 (véanse en la Figura-3) los siguientes dos hechos: i.- que al menos un dedo de la mano derecha estuviese en el guardamonte; ii.- que la mano izquierda sostuviese el extremo del cañón. Como puede verse en la figura recién mencionada, en realidad no se cumplieron ninguno de estos criterios forenses, y por lo tanto no puede sostenerse que el arma del Presidente haya sido encontrada en sus manos.

– El autor es Doctor en Medicina

Notas:

[Nota-1]

El informe forense disponible en:

http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Analisis%20integrado.pdf?opc_menu=&opc_item=

[Nota-2]

Reproducida más abajo la parte final de la página 14 y el inicio de la 15 del informe forense, disponible en: http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Analisis%20integrado.pdf?opc_menu=&opc_item=

En esta parte del informe se ha producido un error consistente en la omisión de una parte del texto, al menos la parte inicial de la frase cuya lectura se recomienda mediante esta nota –una parte de la misma está subrayada por mí-; lo anterior se evidencia porque esta frase: “cumple, están presentes…” no se comprende y con la anterior, la última de la página precedente (14) [No se encontró etanol en sangre.] no tiene relación ortográfica, puesto que empieza con una minúscula después de un punto y aparte.

Tomado de la página 3 del informe forense el subrayado es mío-, disponible en: http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Analisis%20integrado.pdf?opc_menu=&opc_item=

 

 

[Nota-3]

Tomado de la página 15 del informe forense disponible en: http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Analisis%20integrado.pdf?opc_menu=&opc_item=:

[Nota-4

Informe pericial balístico disponible en:

http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Informe%20Balistico.pdf?opc_menu=&opc_item=

[Nota-5]

Tomado de la página 6 del informe pericial balístico, disponible en:

http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Informe%20Balistico.pdf?opc_menu=&opc_item=

 

[Nota-6]

Informe de la Policía Técnica de Investigaciones de 11 de septiembre de 1973, disponible en:

http://archivoschile.org/wp-content/uploads/2011/07/Informe-balistico-Allende.pdf

[Nota-7]

Estudio Pericial de Causa de Muerte. Dr. Salvador Allende Gossens. Protocolo 57-11F. Causa ROL. Nº 77-2011. Disponible en:

http://www.fundacionsalvadorallende.cl/wp/wp-content/uploads/2011/07/SAG.expo_.familia-Pdte-Allende.pdf

[Nota-8]

Documental Chile. Golpe de estado. Santiago Pavlovic. Emitido por la televisión pública de Chile en 1993.

[Nota-9]

Artículo “El fusil del presidente Allende no era un AK 47”,  de Hermes H. Benítez, publicado por piensaChile, disponible en:

http://www.piensachile.com/secciones/opinion/8855-el-fusil-del-presidente-allende-no-era-un-ak-47

[Nota-10]

Tomado de la página 11 del informe pericial balístico el subrayado es mío-, disponible en: http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Informe%20Balistico.pdf?opc_menu=&opc_item=

[Nota-11]

El croquis 15.254 está tomado del Informe de la Policía Técnica de 11 de septiembre de 1973 disponible en:

http://archivoschile.org/wp-content/uploads/2011/07/Informe-balistico-Allende.pdf

1 La imagen mostrada es un montaje fotográfico resultante de la unión de tres imágenes captadas durante la exhibición de la fotografía 1416/73-I del Cuadro Gráfico Demostrativo del sitio del suceso en el documental ¿Quién mató a Salvador Allende? del programa La noche temática de tve. Una fotocopia de esta fotografía está disponible en:

http://archivoschile.org/wp-content/uploads/2011/07/Informe-autopsia-Allende.pdf

[Nota-12]

Tomado de la página 11 del informe pericial balístico, disponible en: http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Informe%20Balistico.pdf?opc_menu=&opc_item=

[Nota-13]

El croquis 15.253 está tomado del Informe de la Policía Técnica de 11 de septiembre de 1973 disponible en:

http://archivoschile.org/wp-content/uploads/2011/07/Informe-balistico-Allende.pdf

La fotografía 1416/73-A del Cuadro Gráfico Demostrativo del sitio del suceso está tomada del documental ¿Quién mató a Salvador Allende? del programa La noche temática de tve. Una fotocopia de esta fotografía está disponible en http://archivoschile.org/wp-content/uploads/2011/07/Informe-autopsia-Allende.pdf

[Nota-14]

Informe del sitio del suceso de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones de Chile de 12 de septiembre de 1973. Transcripción disponible en el sitio Web: http://www.despiertaChile.cl/ (edición de marzo del 2002) y http://www.despiertachile.cl/especial-del-mes-de-mayo-2011

[Nota-15]

Tomado de la página 15 del informe forense el subrayado es mío-,  disponible en: http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Analisis%20integrado.pdf?opc_menu=&opc_item=

[Nota-16]

Heridas por arma de fuego. Aspectos prácticos sobre las armas de fuego, balística y técnicas forenses. Vincent J.M. Di Maio. 1ª edición, 1ª reimpresión. Buenos Aires. La Rocca. 2007. Título original en inglés: GUNSHOT WOUNDS, 1999, CRC Press LLC. Boca Raton.

[Nota-17]

American Journal of Forensic Medicine & Pathology:

March 1999 – Volume 20 – Issue 1 – pp 1-5

Weapon Location Following Suicidal Gunshot Wounds

Garavaglia, Jan C. M.D.; Talkington, Billy B.S.

Abstract, disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10208326, reproducido aquí:

The location of the gun following suicidal gunshot wound was studied by reviewing 574 such deaths in which the scene was investigated by a medical examiner investigator and the body was examined at the Bexar County Medical Examiner’s Office in San Antonio, Texas. The position of the gun could not be established in 76 cases. In the remaining 498 cases, the gun remained in the deceased’s hand in 24% of the cases. In 69% of the cases, the gun was on or near the body but not in the hand (i.e., touching the body or within 30 cm of the body). The gun was found >30 cm from the body in the remaining 7% of cases. In the case of handguns, the gun was found in the hand in 25.7% of individuals. For individuals using long guns, the firearm was in the hand of the decedent in 19.5% of cases. The gun had a greater chance of remaining in the deceased’s hand if the person was lying or sitting when the gunshot wound was received. Variables such as gender of the individual, wound location, and caliber of handgun were not significant in predicting whether the gun stayed in the hand after a suicidal gunshot wound.

[Nota-18]

Tomado del Informe de la Policía Técnica de 11 de septiembre de 1973, disponible en:

http://archivoschile.org/wp-content/uploads/2011/07/Informe-balistico-Allende.pdf

 

[Nota-19]

Tomado de la página 17 del informe pericial balístico, disponible en: http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Informe%20Balistico.pdf?opc_menu=&opc_item=

 

 

 

[Nota-20]

Transcripción de la declaración del Gral. Palacios Ruhmann en el documental “Más fuerte que el fuego” de Heynowski&Scheumann, emitido por ArcoIris.tv. En: http://es.arcoiris.tv/modules.php?name=Unique&id=1159:

Las declaraciones a Canal 13; Tiempo de inicio de lo transcrito (01:10:22):

-Gral. Palacios: “…una metralleta parece, regalada por Fidel Castro directamente al Presidente, ignoro cuando, que fue con la que al parecer se suicidó…” -Periodista: ¿En qué lugar exacto apareció ésta?

-Gral. Palacios: “…..en las manos del señor Allende en los momentos en que entramos en la oficina cuando ya estaba muerto.

[Nota-21]

Tomado del Informe de la Policía Técnica de 11 de septiembre de 1973, disponible en:

http://archivoschile.org/wp-content/uploads/2011/07/Informe-balistico-Allende.pdf

[Nota-22]

Informe de la autopsia practicada el 11 de septiembre de 1973 transcrita parcialmente en el Informe Forense (Anexo 2, páginas 17 a 19), disponible en: http://www.poderjudicial.cl/noticias/File/Analisis%20integrado.pdf?opc_menu=&opc_item=

[Nota-23]

Las muertes de Salvador Allende. Una investigación crítica de las principales versiones de sus últimos momentos. Hermes H. Benítez. Santiago. RIL editores, ISBN: 956-284-497-8, 2006

[Nota-24]

La estatura del modelo anatómico usado en esta figura representa la de Salvador Allende (1,73 m., tomada del libro Las muertes de Allende. Una investigación crítica de las principales versiones de sus últimos momentos [Nota-23]), con la que guardan la debida proporción la longitud del fusil -0,87 m.-, la altura del asiento del sofá -0,37 m.-, la profundidad del mismo -0,50 m.-, la altura de su respaldo -0,71 m.- y la profundidad del mismo -0.32 m.- (datos obtenidos a partir del croquis 14.256 (Véase la Figura-7).

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