Son pequeños huesos de nuestros detenidos desaparecidos encontrados en un cajón en la AFDD. Permanecieron por años esperando sean llamados por sus nombres y un justo lugar. Lo sucedido es extremadamente grave. No se trata solamente de los familiares que insisten en su búsqueda, es un asunto de tantos y tantos dolidos, derrotados, traicionados y esperanzados.