El show de Bitrán y otros
Es un show porque el hecho de pretender que Julio Ponce Lerou, no tuviera incidencia en la dirección de SQM, era precisamente solo el pretexto para lavarle la cara al ilegal contrato con SQM, y de esta manera darle legitimidad a este contrato ante la opinión pública. Este circo del Sr. Bitrán quedó es aún más grotesco, cuando ahora sabemos un correo en que el aceptaba que Ponce Lerou y su familia, podían ser asesores de SQM.
La libertad de expresión se termina en la apología del terror
Chile es un país cínico. En la médula de su cultura está el doble estándar, el discurso torcido, el SÍ que no es NO. Somos un país mojigato y relativista, y hasta cierto punto cobarde.
Por eso criminales como Álvaro Corbalán pueden publicar un libro, en el cual basta leer sus primeras líneas para verificar que niega los crímenes que cometieron él y el Estado que lo amparó. Son muchos. Y me atrevo a decir que en un plebiscito, gana la voz de quienes sostienen que un asesino como Corbalán o cualquier otro de su categoría, tiene el derecho a decir lo que quiera porque en Chile existe la libertad de expresión. Da lo mismo que con sus palabras haga apología del crimen y ofenda en lo más profundo a los familiares de los caídos y sobrevivientes del Estado Terrorista.
La hipocresía en su estado más puro
Leo con asombro la insólita declaración del gobierno chileno sobre el proceso electoral del domingo recién pasado en Venezuela: “Nos causa profunda decepción que el gobierno de Venezuela haya celebrado las elecciones a la Asamblea Constituyente”. La mayor coincidencia es que en la última elección presidencial en Chile en 2013, votaron exactamente el 41,98% de los chilenos. Con este dato tendríamos que declarar también que el gobierno chileno no es legítimo en su origen y ustedes que nos gobiernan y que hoy ostentan un triste record de 24% de aprobación ciudadana.
Así como a ustedes les causa profunda decepción la democracia de Venezuela, a mí me causa la misma decepción la democracia chilena.
La madre de todas las hipocresías. Trump se preocupa por unos bebés sirios y no por otros
No hay duda del vil, flagrante, deliberado y cruel ataque del sábado. El atacante suicida se acercó a los autobuses de refugiados con una carga de galletas y papas fritas para los niños. Por cierto, se acercó a una población de civiles chiíes huyendo muertos de hambre bajo el asedio de los rebeldes anti-Assad (algunos de los cuales, por supuesto, fueron armados por nosotros). Sin embargo ellos no contaban. Sus “hermosos bebés” -cito a Trump sobre las víctimas del gas anteriores- no nos estimularon para que nos dominase la rabia. ¿Debido a que eran chiíes? ¿Debido a que los culpables podrían haber estado demasiado estrechamente asociados con nosotros en Occidente? ¿O porque -y aquí está el punto- eran las víctimas de la clase equivocada de asesinos?
Chile hoy; los ‘por qué’ ocultos que muchos eluden
“Oh, pero es inaceptable que un Tribunal (Superior de Justicia) esté por sobre el Parlamento, el poder legislativo de una nación”, sería esa tal vez la mayor crítica a lo ocurrido en Venezuela. Sin embargo, permítame preguntar a quiénes así argumenten, ¿y en Chile, usted nada reclama ni protesta con la presencia y acción del Tribunal Constitucional (cuyos miembros no son elegidos por voto popular) que también está por sobre el poder legislativo y es quien, a la postre, termina definiendo y estructurando las leyes? ¡Y hay quienes dicen que somos un país democrático que respeta los tres poderes del estado!
¿Qué hay detrás del concepto «Ideología de Género»?
Últimamente se escucha hablar muy fuerte y con mucha animosidad acerca de la Ideología de Género. Las iglesias Católicas y Protestantes, las Congregaciones Evangélicas, los parlamentarios, los partidos políticos, todos ellos se han involucrado en esta discusión sin siquiera determinar claramente de qué están hablando ni de que perspectiva están mirando el tema, que no sea la satanización que es obvia.
El avance de la humanidad va por profundizar la tolerancia a las diferencias legítimas, por el ahondamiento de la compasión, no por la capacidad tecnológica para hacer guerras no por la capacidad de esclavizar al prójimo y explotarlo.
Si la hipocresía matara…
“Solicitarle explicaciones al Partido Comunista por lo ocurrido es tan absurdo como solicitarle a la Democracia Cristiana una explicación por el hecho de que el gobierno demócrata cristiano de Alemania, haya protegido durante tanto tiempo, al doctor Hartmut Hopp, prófugo de la justicia chilena por casos de violaciones a los derechos humanos en Colonia Dignidad”
El problema no es Trump, sino nosotros
La obsesión con Trump es una fachada para muchos de esos que se autoproclaman «liberales de izquierda», como para reclamar una decencia política. No son de «izquierda», y tampoco son especialmente «liberales». Gran parte de la agresión de Estados Unidos hacia el resto de la humanidad provino de las administraciones conocidas como liberal demócratas, como la de Obama. El espectro político de Estados Unidos se extiende desde el centro mítico a una derecha lunática. La «izquierda» está representada por renegados sin hogar, a quienes Martha Gellhorn describió como «una fraternidad extraña y completamente admirable». La autora excluyó a aquellos que confunden la política con una fijación con sus ombligos.
El doble estándar de las manifestaciones en Estados Unidos
¿Por qué esas multitudes que han tomado los aeropuertos del país, defendiendo los derechos de los inmigrantes y refugiados musulmanes de los 7 países vetados por Trump, no salieron a manifestar de la misma forma cuando Obama los bombardeó? ¿Acaso las vidas de quienes hoy son refugiados e inmigrantes no valían lo mismo cuando estaban en sus países de origen?, ¿Cuál es la diferencia ahora? ¿Por qué guardaron silencio cuando Bush invadió Irak? ¿ Por qué guardan silencio ahora con la invasión en Siria? Soldados estadounidense violaron a más de 100 niñas colombianas, ¿ salieron las feministas a manifestar?
Sexualidad y consumo neoliberal. Entrevista a una joven ‘scort’
Tuve la suerte de completar mis estudios universitarios y los hice trabajando como scort, fue difícil pero lo logré, trabajé muchos años en lo que estudié, ayudé a mi familia. No te puedo decir por qué decidí volver a ser acompañante pues comprometo mi profesión universitaria y para mi es peligroso.