Silala, la enfermedad infantil del chauvinismo
La ofensiva del gobierno de Chile respecto a las aguas del río Silala es tan ridícula como la actuación del equipo chileno de fútbol frente al seleccionado de Bolivia – Chile jugó uno de sus peores partidos el día 10 de junio, y su entrenador luce una mediocridad pocas veces vista – y los chauvinistas muestran tal grado de insensatez que, por ejemplo, el ex Presidente de Bolivia, Carlos Mesa, y el Canciller chileno, Heraldo Muñoz, se han enfrascado en un pueril debate diplomático, si fue la mano o el codo del jugador boliviano que dio en la pelota para declarar el penalty que salvó al mediocre equipo chileno de un empate seguro.
Crece el “Tea Party” chileno con dos diputadas UDI “orgullosas de ser de raza blanca”
Con tanta restricción una pensaría que era difícil imitarlos en Chile. Mal que mal es más fácil hablar inglés y teñirse el pelo, que pasar por el escrutinio racial que existe en los países anglosajones en forma soterrada, según el cual «una sola gota de sangre oscura hace de tí un mestizo». Y esa gota puede ser una tatarabuela, es decir 1/16 de tus genes.
Pues no. Nuestro Tea Party nacional encabezado por dos diputadas de la UDI, la Sra Nogueira y la Sra Hoffmann se han declarado en Facebook orgullosas de ser de «raza blanca».