Chile: El Original y la Copia
Para la Concertación el triunfo de la derecha (en realidad, de su variante más virulenta: la pinochetista) en las elecciones presidenciales chilenas podría considerarse como un ejemplo más de una “crónica de una muerte anunciada.” La progresiva asimilación del legado ideológico de la dictadura militar por los principales cuadros de la alianza democristiana-socialista hizo que la diferenciación entre la Concertación y los herederos políticos del régimen militar: Renovación Nacional (su ala “moderada”, si es que un “pinochetismo moderado” puede ser otra cosa que un oxímoron) y la Unión Demócrata Independiente, sus batallones más cavernícolas, fuera desvaneciéndose hasta tornarse imperceptibles para el electorado.
Democracia de los acuerdo: un negocio genial para la derecha
La famosa democracia de los acuerdos siempre ha terminado favoreciendo a la derecha: la Ley General de Educación, celebrada en la ridícula ceremonia en que todos se presentaban tomados de la mano, no puede ser más perjudicial al gobierno de Michelle Bachelet; hay que ser muy ingenuo para creer que una ley marco puede ser aceptada cuando a ella se oponen todos los componentes de la comunidad educativa – profesores, estudiantes, padres y apoderados- lo único que salva para la derecha esta Ley es la continuidad de la educación como un negocio.
Miseria en la cultura: decepción y depresión
La tecnociencia que, por un lado, ha traído tantos beneficios, creó una máquina de muerte que sólo en el siglo XX mató a 200 millones de personas y es hoy capaz de exterminar a toda la especie humana; el sistema-económico-financiero y el mercado quebraron, y si no hubiera sido por el dinero de los contribuyentes, a través del Estado, habrían provocado una catástrofe social. La decepción está estampada en los rostros perplejos de los líderes políticos, que no saben ya en quién creer y qué nuevos dioses entronizar.
«Con cuchara y con cuchillo se arrancaron los chiquillos»
El 30 de enero de 1990 los chilenos nos despertamos con una espectacular noticia: 49 presos políticos se habían escapado de la Cárcel Pública de Santiago.
Desde aquella fecha histórica veinte años han transcurrido y aún existen compañeros impedidos para vivir en Chile como hombres libres. Sobre ellos pesan todavía las condenas impuestas por los tribunales militares de la época, sin que durante este tiempo ningún alto dirigente político en el poder haya querido hacerse cargo de esta deuda pendiente con los que dieron más que nadie, para hacer posible el retorno de la democracia a nuestra patria.
La Derrota del 17 Enero
La derrota del 17 de enero se veía venir después del estrepitoso desastre electoral de Freí en la primera vuelta. ¿A quiénes van a culpar ahora de la derrota? Van a culpar a los más de 3 millones de jóvenes que no se inscribieron, a ME-O, a los indiferentes que no se tomaron la molestia de ir a sufragar, o aquellos ciudadanos que postularon legítimamente la opción del voto nulo?
¿Tiene Michelle Bachelet responsabilidad en el desastre concertacionista?
Cuando estalló la revolución pingüina el gobierno quedó inicialmente estupefacto. [..] Cuando el gobierno reacciona lo hace en el sentido de defender lo existente, el modelo educacional neoliberal. Se opera cooptando-corrompiendo dirigentes estudiantiles, que pasan a ser empleados del ministerio de educación, reprimiendo, y engañando a la gente con una LGE que es más de la misma LOCE, ello culmina con las manos entrecruzadas y los brazos en alto, de Hernán Larraìn y Camilo Escalona celebrando la nueva ley, en realidad, la derrota de los nobles pingüinos, nuestros hijos.
DDHH, Concertación y la deuda
Nunca una actitud firme de los presidentes frente a las Fuerzas Armadas, como si la sombra de un pacto secreto estuviera rondando permanente, cautelando que se cumpla las leyes del silencio acordadas. La Concertación se va habiendo postergado la necesidad de un país por saber toda la verdad. Tenemos miles de muertos y es fundamental aplicar la justicia para los que apretaron el gatillo, y los que mandaron.
Chile: anatomía de una frustración
El pensar es un esfuerzo por entender cómo y por qué las izquierdas latinoamericanas fallan, y al hacerlo, abren el camino a la instalación de gobiernos de derecha. Lo que le sucede a la izquierda chilena puede sucedernos a todos. Y entonces cada uno refleja, con el cristal propio de su coyuntura, la desventura de la izquierda chilena. Es por eso por lo que los frentistas razonan sobre la "unidad" (un valor que siempre está en juego en la izquierda uruguaya, pero que dice poco sobre la izquierda chilena), mientras los más audaces (los bolivianos, los venezolanos, los ecuatorianos) hablarán sobre los límites del "modelo chileno" que impuso cansancio y decepción a quienes creían en un cambio que no llegó.
Los demonios de Haití
El influyente tele-evangelista Pat Robertson afirmó que la desgracia se debía a que el pueblo haitiano tenía un pacto con el diablo (“apact with the devil”). Un pacto secreto. Tal vez tan secreto que, a excepción de Pat Robertson, ni Dios se enteró. De lo contrario seguramente el amor infinito del Creador hubiese evitado que miles de niños inocentes muriesen por este complot cósmico. O lo sabía y lo permitió, no por debilidad sino por Su conocida política de no intervención.
El piñerochetismo sale del closet
Con estos gritos y estos versos, hay quienes celebraron el triunfo de Piñera:
“Comunistas maricones, te mataron los parientes por hueones”
“General Pinochet, este triunfo es de Ud.”
“Vuestros nombres, valientes soldados,
Que habéis sido de Chile el sostén,
nuestros pechos los llevan grabados;
Los sabrán nuestros hijos también.
Sean ellos el grito de muerte
que lancemos marchando a lidiar,
y sonando en la boca del fuerte
hagan siempre al tirano temblar.”
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