Hay quienes se preguntan qué, cómo, por qué, ocurrió lo que vimos en las pantallas de la tv el 11 de septiembre de 2001. Han transcurrido 19 años de aquel día y vea usted lo que ha sucedido desde entonces. Son los hechos que hemos vivido desde aquel día, los que nos dan respuesta a esas 3 primeras preguntas que aún muchos se hacen.
La ridícula farsa que trasciende de la noticia sobre el asesinato de Osama Bin Laden permite dar entero crédito a la versión de que la guerra contra el terror que desató la élite del poder de Estados Unidos contra el mundo ha sido una gran mentira de principio a fin. Insulta la inteligencia humana que se pretenda hacer creer que el hombre más buscado por la potencia militar tecnológicamente más avanzada del planeta viviera tranquilamente, con su esposa y algunos hijos menores, en una mansión de Abbottabad, muy cerca de Islamabad, capital de Pakistán, un país que es estrecho aliado de Washington, a 3 kilómetros de una importante academia militar.
Mucho más cuando se informa que fue baleado, desarmado y solo, por un comando especializado estadounidense transportado en helicópteros que asaltó su morada, cuando pretendió resistirse al arresto, y que su cadáver había sido lanzado al mar porque presentaba un aspecto muy desagradable y podría servir para nuevas amenazas a la seguridad de los Estados Unidos.
Cuando, el 2 de mayo de 2011, el presidente Obama informó que Estados Unidos había llevado a cabo «una operación que mató a Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda», se cerraba el capítulo final de una de las más repugnantes simulaciones de la historia.
Sólo dos de los 25 SEALs que mataron a Bin Laden siguen vivos
No cabría calificar de comedia una tragedia que costó la vida, inicialmente, de unos tres mil civiles estadounidenses y luego las de no menos de un millón de pobladores de países del Medio Oriente -hombres, mujeres, ancianos y niños, en asimétrica venganza contra el pretendido autor intelectual de aquella barbarie.
Aún si se aceptara que el ataque del 11 de septiembre hubiera sido obra de un fanático, es inaudito que la venganza contra un individuo lleve a la ocupación de dos naciones independientes que ni siquiera albergaban o eran patria de aquel malvado terrorista, a un costo de varios billones de dólares y miles de bajas propias. Mucho más sabiendo que la organización Al Qaeda tenía entonces solo 430 miembros y tal vez ninguno en Irak o Afganistán.
Es bochornoso que el abominable acto terrorista que justificara la guerra contra Osama Bin Laden haya demostrado ser una atroz creación, con objetivos de política exterior e interna más macabros aún que otros como la explosión del acorazado Maine en la bahía de La Habana; el ataque a Pearl Harbor y los incidentes del Golfo de Tonkín, que respectivamente sirvieron de justificaciones para las guerras contra España en 1898, Japón en 1941 y Vietnam en 1964, por solo citar las mentiras estadounidenses más famosas.
La explosión del acorazado Maine: precursora de las Fake News
El falso incidente del golfo de Tonkín- La excusa yanqui para el genocidio de Vietnam
Mediante el control absoluto de la prensa corporativa, la cúpula estadounidense ejerce una dictadura mediática a la que se debe la ingenuidad con que la opinión pública acepta las versiones oficiales de acontecimientos tales como el magnicidio de John F. Kennedy. Es por ello previsible que, respecto a esta perversa actuación del imperio contra su propio pueblo y el mundo a lo largo de una década, la opinión publica estadounidense tarde en saber la verdad.
La serie de mentiras que dos sucesivas administraciones de Estados Unidos han utilizado para ganar el apoyo a las guerras y colocar a la ciudadanía de Estados Unidos al borde del fascismo, ofende la dignidad de los buenos estadounidenses que, además de lamentar sus soldados muertos y mutilados, soportan avergonzados la condena de todo el mundo por las masacres de civiles, niños y ancianos, y por los escándalos de torturas de prisioneros en que están comprometidas las fuerzas armadas de su país.
Más aún porque, a partir de los acontecimientos de septiembre 11 de 2001, se multiplicó en aquel país el número de personas que han visto cercenados sus derechos civiles y políticos por motivos de filiación política, color de la piel, procedencia social o su condición de inmigrante.
A 10 años de la tragedia de las torres gemelas del World Trade Center, muchas interrogantes que sugieren que la acción terrorista fue planeada, organizada y ejecutada con complicidad a nivel de la Casa Blanca, permanecen excluidas del contenido informativo de los medios de prensa corporativos que orientan la opinión pública estadounidense y, en buena medida, la mundial. (NdR piensaChile: Ver http://www.consensus911.org/es/category/news-es/)
Siguen pendientes de aclaración «detalles» tan importantes como si los supuestos aviones atacantes no eran en verdad aviones-misiles con explosivos en las alas y en los tanques de gasolina dirigidos por control remoto mediante computadoras y actuando en combinación con sistemas de demolición controlada, dado que es sabido que el colapso de las torres gemelas fue el primer caso en toda la historia de un rascacielos de acero que cae derrumbado de esa forma a causa de un incendio; entre muchas otras interrogantes más.
Ahora se agregan las circunstancias del asesinato de Osama Bin Laden, (de quien incluso se cuestiona si en verdad alguna vez existió), pero para cualquier persona capaz de mantener un criterio propio, el enigma que ha quedado claramente resuelto es que los dramáticos sucesos del 11 de septiembre de 2011 en Nueva York y la guerra contra el terror con su secuela de muertes y sufrimientos son un espectacular montaje por el que alguna vez la Humanidad tendrá que pasar cuentas a sus promotores, ejecutores y cómplices.
*Fuente: Rebelión
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
Artículos Relacionados
Cómo Washington y Ankara cambiaron el “régimen” en Damasco
por Thierry Meyssan (París, Francia)
1 año atrás 16 min lectura
Gaza / Israel: Sudáfrica acude a la Corte Internacional de Justicia (CIJ)
por Nicolás Boeglin (Costa Rica)
2 años atrás 18 min lectura
«Llevamos años armándolos»: ¿Qué ocultan las medias verdades sobre Guta Oriental?
por Actualidad RT
8 años atrás 8 min lectura
Gaza / Israel: la solicitud de intervención presentada por Belice ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ)
por Nicolas Boeglin (Costa Rica)
1 año atrás 46 min lectura
“Nos están matando”, el grito de los líderes sociales en Colombia
por
8 años atrás 5 min lectura
El imperativo saharaui para Mauritania
por Héctor Bujari Santorum (España)
4 horas atrás
23 de febrero de 2026
La seguridad de Mauritania no depende de quién «vigile» el Sáhara, sino de que el Sáhara sea un Estado estable que no exporte sus crisis.
Colombia: Iván Cepeda, más cerca de ganar en primera vuelta
por La Base (España)
4 horas atrás
23 de febrero de 2026
En el programa de hoy, 23/2/2026, Pablo Iglesias, Irene Zugasti, Manu Levin y Laura Arroyo analizan, a raíz del último informe de Celag Data, las perspectivas electorales en Colombia, donde el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, se perfila en las encuestas como favorito para suceder a Gustavo Petro. Con la participación del director de CELAG, Alfredo Serrano Mancilla.
El imperativo saharaui para Mauritania
por Héctor Bujari Santorum (España)
4 horas atrás
23 de febrero de 2026
La seguridad de Mauritania no depende de quién «vigile» el Sáhara, sino de que el Sáhara sea un Estado estable que no exporte sus crisis.
Denuncian en Chile a francotirador israelí, Rom Kovtun, por crímenes en Gaza
por HispanTV
3 días atrás
20 de febrero de 2026
La Fundación Hind Rajab (HRF), con sede en Bruselas (Bélgica), que lleva el nombre de una niña palestina asesinada en Gaza en enero de 2024, informó el lunes que presentó la denuncia ante el Octavo Juzgado de Garantía en Santiago, solicitando la investigación y el procesamiento del francotirador israelí Rom Kovtun