A destruir el mito de la Gobernabilidad
por Rafael Gumucio Rivas, Claudio Filippi Peredo (Chile)
17 años atrás 3 min lectura
“Soñar es necesario, pero con la condición
de creer seriamente en nuestro sueño,
de examinar con atención la vida real,
de confrontar nuestras observaciones con nuestros sueños,
de realizar escrupulosamente nuestras fantasías”
Lenin
(Citado por Emir Sader)
A los chilenos nos han mantenido durante 19 años en una burbuja comunicacional, manejándonos con miedo y circo.
Sí, miedo; primero a que la Dictadura volviera y con ella la represión, que Pinochet soltara los perros y nuevamente el sufrimiento se hiciera carne y dolor, como en el pasado. Luego miedo al caos, al desgobierno, a perder una utópica cordura que nunca hemos tenido.
Sí, circo, porque hemos sido ahogados, silenciados, anestesiados, idiotizados, por el control comunicacional ejercido por los dueños del poder y sus lacayos. Se nos ha vendido una explicación fácil de la sociedad, una parodia de la realidad, para que ésta no ose ser cambiada ni soñada de manera diferente.
De ese miedo y de ese circo, ha surgido el mito de que Chile sólo es gobernable por una casta de privilegiados, que han construido el espacio mediático como un tabernáculo público para consagrar sus propias componendas y sus mezquinos intereses, alejados todos de la voluntad de nuestro pueblo, el que debe ser sólo un espectador silencioso y no pensante.
El mito de la Gobernabilidad ha sido la estrategia de control del pueblo, conduciéndolo como cordero al sacrificio. Sí, un sacrificio que ha significado la mantención y profundización del modelo neoliberal, con todas sus injusticias y sus inmensas inequidades, como por ejemplo, el populismo de la autodenominada protección social, la que sólo alcanza a los sectores más pobres de la sociedad, pero que no cubre a los grandes sectores de la clase media chilena trabajadora, los que ven intacto, incólume el modelo previsional impuesto por la Dictadura. Cuando uno escucha hablar de protección social, pareciera que estuviéramos hablando de Suiza u otro país europeo, y no del nuestro donde la clase media trabaja hasta morir por miedo a una pensión indigna.
La continua privatización de bienes de carácter público, propiedad de todos los chilenos y sin consulta popular, a espaldas del pueblo soberano es otra de sus características, las que demás conocemos.
Si gobernabilidad es continuar con un país conducido por la Concertación o la Alianza, acérrimas defensoras de ese modelo, preferimos un país ingobernable…
Sí, porque no puede haber gobernabilidad donde el pueblo está ausente.
Más temprano que tarde el descontento asume y la ilegitimidad de las acciones de gobierno y de control sólo se sustentan en la falsa legalidad de un sistema que distorsiona la voluntad popular de la ley y que aleja al pueblo de las decisiones soberanas.
Eso no es gobernabilidad, es sólo un mito construido para seguir usufructuando del poder.
El pueblo de Chile tiene la oportunidad histórica de demostrar su verdadero poder y de quebrar el sistema, pero se requiere unidad en torno a ese fin, más allá de cualquier división personalista, por legítima que sea.
El mito de la gobernabilidad ha sido el principal obstáculo para la construcción de un proyecto alternativo y cortar los amarres heredados…
Destruir ese mito debe ser nuestro objetivo.
Artículos Relacionados
Militares, Civiles e Integración Latinoamericana
por Andrés Monares (Chile)
17 años atrás 5 min lectura
¿Cuál es la Asamblea Constituyente que queremos?
por Germán F. Westphal (Chile)
13 años atrás 4 min lectura
El destino de un hombre
por Serguéi Bondarchuk
5 horas atrás
29 de agosto de 2026
La película cuenta el destino del soldado ruso Andréi Sokolov, quien sufrió todo tipo de penurias durante la Segunda Guerra Mundialː las dificultades inherentes a la guerra y al cautiverio, perdió a su familia, pero fue capaz de mantener el honor y la dignidad, y por encima de todo un corazón amable y comprensivo que a pesar de todo aún es capaz de amar sinceramente.
Las Granjas de Goebbels “bots”
por Fernando Buen Abad Domínguez
2 días atrás
28 de agosto de 2026
Goebbels comprendió algo elemental y monstruoso: la guerra cognitiva alcanza su máxima eficacia cuando deja de parecer guerra. El propagandista mediocre ordena creer. El propagandista sofisticado consigue que el sujeto desee aquello que previamente fue dispuesto para él.
El puente del fosfato: anatomía de una infiltración, ¿con Chile como laboratorio?
por José Manuel Rivero
3 horas atrás
29 de agosto de 2026
Chile es el laboratorio perfecto: nunca ha reconocido a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), pero su intercambio con Rabat ya roza los 80 millones de dólares y negocia el primer acuerdo comercial de su historia con un país africano, todo ello sostenido sobre la base material del fosfato.
Del Sahara a Ceuta y Melilla, la frontera que Marruecos quiere mover
por Taleb Alisalem (Sahara Occidental)
5 días atrás
Imagen superior: Imagen de la frontera del lado marroquí del Tarajal. (EFE) 24 de agosto de 2026 El analista y activista saharaui explica la estrategia de Rabat con las ciudades…