Compañero Presidente Dr. Salvador Allende Gossens: Presente, Ahora y Siempre
por Hugo Moreno Peralta (Alemania)
20 años atrás 5 min lectura
“Su virtud mayor fue la consecuencia, pero el destino le deparó la rara y trágica grandeza de morir defendiendo a bala el mamarracho anacrónico del Derecho burgués, defendiendo una Corte Suprema de Justicia que le había repudiado y que había de legitimar a sus asesinos, defendiendo un congreso miserable que le había declarado ilegítimo, pero que habría de sucumbir complacido ante la voluntad de los usurpadores, defendiendo la libertad de los partidos de oposición que habían vendido su alma al fascismo, defendiendo toda la parafernalia apolillada de un sistema que él se había propuesto aniquilar sin disparar un tiro. El drama ocurrió en Chile, para mal de todos los chilenos, pero ha de pasar a la historia como algo que nos sucedió sin remedio a todos los hombres de este tiempo y que se quedó en nuestras vidas para siempre”…
“Los Pueblos sin memoria nada significan y nada valen”:
“Que lo sepan, que lo oigan, que se les grave profundamente, defenderé el Gobierno Popular, porque es el mandato que el Pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del Pueblo” Dr. Salvador Allende Gossens, Presidente de Chile 04-12-1971, Estadio Nacional.
La muerte en combate del compañero Presidente Salvador Allende Gossens, produjo, por razones obvias, una de esas pausas que son tan convenientes para reflexionar y sopesar alternativas. Su magnicidio fue el clímax de un tipo de esfuerzo revolucionario que ha sido defendido por los defensores del legado del presidente mártir, como un medio principal para alcanzar cambios socioeconómicos profundos en Chile y en Latinoamérica: nuevos dirigentes, nuevas utopías, nuevos héroes, nuevos rumbos de rebeldía, ya están haciendo su aparición, porque los problemas básicos de la sociedad chilena y latinoamericana persisten y se profundizan – pobreza, miseria, cesantía, explotación, etc. -, e invitan al pensamiento y a la acción iconoclasta. Se tendrá que contar con un liderazgo honesto e inteligente, con el fin de que los errores y los cálculos equivocados – especialmente los de los verbalistas de la metralleta, del culto verbal a la revolución, que a los primeros tiros sacrifican la ideología a cambio del confort mundano consumista y terminan adorando lo que ayer pretendieron quemar, traicionando sus ideales y a la gente que creyó en ellos -, no vuelvan a cometerse.
Artículos Relacionados
Nicaragua: Triunfo del FSLN: análisis y preocupaciones
por Arnaldo Zenteno (ALAI)
20 años atrás 7 min lectura
Chile: Piñera, sus aliados y el espíritu del Tata
por Cristián Joel S. (Piel de Leopardo)
21 años atrás 10 min lectura
Corrupción y responsabilidad política
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
20 años atrás 4 min lectura
Libro en formato PDF: “Cobre. El metal de la discordia”. Crónica de un saqueo
por Héctor Vega (Chile)
4 horas atrás
24 de agosto de 2026
Crónica de un saqueo:«en un solo embarque de 11,000 toneladas de concentrado, se reportó el oro y la plata como “no pagables”, lo que representó una pérdida de millones de dólares en metales que no tributaron en Chile pero que fueron recuperados por refinerías en Japón.»
«Mapocho Incaico»
por Entrevista con Rubén Stehberg (Chile)
1 día atrás
23 de agosto de 2026
«Santiago de Chile no fue fundada desde cero en un espacio vacío, sino sobre un consolidado y estratégico centro político, administrativo y ceremonial incaico que pertenecía al Tawantinsuyo»
Del Sahara a Ceuta y Melilla, la frontera que Marruecos quiere mover
por Taleb Alisalem (Sahara Occidental)
25 segundos atrás
Imagen superior: Imagen de la frontera del lado marroquí del Tarajal. (EFE) 24 de agosto de 2026 El analista y activista saharaui explica la estrategia de Rabat con las ciudades…
Colombia / Cali: el terremoto que disputa el relato del orden y revela la autonomía popular
por Anónimo
1 día atrás
23 de agosto de 2026
Lo que nació como experiencia localizada de resistencia empezó a convertirse en un lenguaje nacional de solidaridad. No se contagió únicamente una emoción; se contagió una manera de organizar la vida.