Los ibéricos de los siglos 15 al 17 conquistaron una buena parte del mundo gracias a las innovaciones tecnológicas de sus carabelas y al talento de científicos extranjeros. Son ejemplo de ello el genovés Cristóbal Colón, que se puso al servicio de la corona española, y Américo Vespucio, que se instaló en Sevilla y dio nombre a nuestro continente.
El capitalismo neoliberal, con sede en los Estados Unidos, domina el mundo actual, unipolar, a pesar de fuertes resistencias. No satisfecha, la voracidad estadounidense mira al espacio cósmico. La historia del imperialismo se basó en incursiones por tierra (los romanos y Alejandro Magno), mar (España y Portugal) y ahora aire.
Después de pisar la luna y plantar en su suelo la bandera de los EE.UU. (si tuviera más sentido, la Casa Blanca debería haber llevado la de la ONU), la Nasa hace aterrizar en Marte el robot Curiosity, después de viajar 570 millones de kilómetros en poco más de 8 meses, con un costo de US$ 2,500 millones.
Sé por fuentes fidedignas cómo fue recibido el Curiosity por los marcianos.
-¿Qué diablos cayó en nuestro territorio? , preguntó Elysium a su mujer Memnonia.
-Por su aspecto parece basura del planeta Agua.
–¿Aquel azul?
-Sí, cuyos habitantes denominan equivocadamente Tierra, aunque esté compuesto de un 70% de agua.
-Pero no me parece que sea basura, Memnonia. Mira, es un aparato articulado.
-Quizás haya venido a espiar nuestra civilización, respondió la mujer.
-Eso no me preocupa. ¿Recuerdas cuando, en la década de 1950, nuestros platillos voladores fueron hasta allá?
-Sí, Elysium, fue una decepción. Las imágenes de la TV captadas por nuestras naves demostraron que allí no había vida inteligente.
-De hecho, en materia de ciencia y tecnología los terráqueos estaban muy atrasados. Sus aeronaves todavía copiaban el formato de los pájaros, y hoy sus naves espaciales tienen aspecto bélico y gastan mucho combustible para atravesar la atmósfera.
-Lo que me impresionó -observó Memnonia- fue el contraste ente la sofisticación de ciertos equipos y la miseria en que vivía tanta gente. Mientras algunos viajaban en vehículos de lujo, otros vagaban por las calles suplicando comida. ¿Cómo es posible una civilización que no prioriza la vida de sus semejantes?
-¿Recuerdas que comentamos que, al contrario de lo que sucede con nosotros, ellos son visibles unos a otros? No tenían el don de la invisibilidad, como lo tenemos nosotros. Todavía viven muy apegados a los sentidos y a la razón. No han ingresado a la esfera de la espiritualidad.
-Elysium, si este aparato vino a espiarnos, no va a obtener mucho más allá de las propiedades de nuestro suelo y de nuestro clima. No podrá captar el avance de nuestra civilización.
-Pero admito que me gustaría exponerles a los terráqueos un poco de nuestra historia; quizás eso les ayudara a evolucionar.
-Pero sabemos, Memnonia, que hay entre ellos no pocas personas que también enseñan lo que nuestros patriarcas dijeron, aunque por desgracia la mayoría no les para mientes.
-Serían más felices -enfatizó la mujer- si cambiaran la devastación ambiental por la preservación; la apropiación privada por el compartir; la guerra por la paz; las armas por herramientas; la opresión por la justicia.
-¡Qué positivo fue para nosotros el recorrer ese camino de sabiduría! Hoy, el alto grado de amorización de nuestro pueblo nos permite una transparencia tal, que tanto nuestro pueblo como nuestra naturaleza son invisibles a los ojos ajenos.
-¿Tú crees que debiéramos arrojar al espacio ese raro aparato?
-Mejor no, Elysium. Preservemos nuestra identidad y la paz con los vecinos. No olvides lo que hicieron los terráqueos cuando descubrieron un nuevo mundo repleto de pueblos indígenas. Nuestra invisibilidad nos dará protección. Mejor dejemos esa maquinita rodando por ahí. Será divertido verla restringida a los aspectos geológicos y climáticos de nuestro planeta.
-Tienes razón, Memnonia. El amor que nos une y nos hace felices no podrá ser captado, puesto que los terráqueos todavía tendrán que hacer un largo viaje hasta conquistar la globoamorización que reina entre nosotros.
Frei Betto es escritor, autor de “Minas del oro”, entre otros libros. www.freibetto.org/> twitter:@freibetto.
*Fuente: CubaDebate
Artículos Relacionados
Las potencias presionan a Cuba para que copie el modelo de democracia occidental
por Rómulo Pardo Silva (Chile)
16 años atrás 5 min lectura
Responsabilidad del voto y transformación política
por Alex Ibarra (Chile)
9 años atrás 3 min lectura
La Memoria no es una mercancía, es un derecho, un deber público
por piensaChile
1 hora atrás
01 de febrero de 2026
Exigimos que todos los Sitios de Memoria sean, ante todo, Espacios de Memoria y Educación. Lugares donde se investigue la verdad, se nombre a las víctimas, se informe sobre lo que allí ocurrió, se expliquen los mecanismos del poder y la impunidad, y se promueva la reflexión crítica para que el “Nunca Más” sea una realidad vivida, no un eslogan comercial, turístico.
Cuba ante el hombre lobo
por Iramis Rosique Cárdenas (Cuba)
2 días atrás
29 de enero de 2026
Mientras no comprendan que la soberanía cubana no es una consigna oficialista, sino un sedimento profundo de la identidad popular, sus intentos de asedio seguirán produciendo el mismo resultado: el desconcierto frente a un país que se niega a caer «por su propio peso».
¿Cómo entender esta contradicción tan grande: ser víctima de la dictadura en Chile, pero servidor de un gobierno brutal como el de Marruecos?
por piensaChile
4 días atrás
28 de enero de 2026
La revancha de los patrones
por Ricardo Balladares Castilla (Chile)
5 días atrás
27 de enero de 2026
El cobre, el litio, la posición estratégica ante la Antártica, todo se negocia en el gran tablero donde Chile vuelve a ser una ficha, no un jugador. La soberbia de la embajada es solo el reflejo de esa certeza: saben que han colocado a sus administradores de confianza.