Confusión entre verdad histórica y verdad judicial
por Felipe Portales (Chile)
8 años atrás 3 min lectura
20 mayo, 2018

Se ha hecho muy común en nuestro país confundir lo que constituye una verdad actual o histórica con lo que estipula una sentencia judicial. O dicho en otros términos, conferirle a una sentencia judicial un valor absoluto. Y también, invalidar un juicio actual o histórico condenatorio porque no haya una sentencia judicial.
De partida, ello se produce porque se olvida -o se distorsiona- el hecho que una sentencia judicial requiere una especial seguridad de que los hechos establecidos en ella estén más allá de toda duda razonable, ya que sus consecuencias pueden irrogar el castigo de una o de varias personas a penas pecuniarias o de perder la libertad personal. Por lo mismo sus estándares son más exigentes. Dicho de otro modo, una persona puede salir exculpada de un proceso judicial, aunque exista una razonable conclusión de su culpabilidad para los contemporáneos y para la historia.
Lo anterior se refuerza por el hecho de que una sentencia constituye también un acto político en el amplio sentido de la expresión. El poder judicial -en conjunto con el ejecutivo y el legislativo- constituye uno de los poderes políticos que configura un Estado. Y como todo acto político, está sujeto a sus vicisitudes. Puede que una sentencia se aparte de una auténtica justicia por temor a otro poder; por prevaricación; por prejuicios sociales, políticos o religiosos; o simplemente por una voluntad torcida del juez en favorecer o perjudicar a alguien. Además, como todo ser humano, el juez puede simplemente equivocarse y expedir una sentencia errónea, no basada en una acertada percepción y comprensión de los hechos.
Podríamos seguir con el interesante ejercicio de ir llenando cada una de las alternativas con casos concretos de personas, tanto de nuestro país como del resto del mundo. Pero lo más importante es tener claridad sobre los alcances y limitaciones de las sentencias judiciales y que así como no toda sentencia se ajusta necesariamente a la verdad; especialmente es cierto que muchos delincuentes escapan a la acción del Poder Judicial y pueden presentarse ante la sociedad como personas inocentes. Esto último es particularmente desmoralizador cuando estamos consagrando la impunidad de delitos atroces, como los crímenes contra la humanidad efectuados desde el poder político; y los abusos sexuales contra menores en los que también se utiliza de forma agravada la autoridad. Y todavía más, a este respecto, cuando los autores abusan de su autoridad familiar o religiosa.Por otro lado, hay ocasiones en que sencillamente quien ha cometido delito nunca es llevado a juicio; ya sea porque ha concentrado todo el poder en sus manos hasta su muerte; porque se ha fugado exitosamente evitando su captura; o simplemente porque nunca se le han conocido sus actos delictuales. Particularmente corriente -y de consecuencias morales y políticas funestas- es el gran número de criminales que han conducido Estados a lo largo de la historia, y cuyas atrocidades han quedado en total impunidad. Entre los casos más conocidos por nosotros de grandes criminales del siglo XX que han terminado impunes están los de Hitler, Stalin, Franco y Pinochet. El primero por haberse suicidado antes de enfrentar un juicio. Stalin y Franco por haber muerto concentrando todo el poder. Y Pinochet debido a la falta de coraje moral de los tribunales chilenos en condenarlo por sus crímenes.
*Fuente: El Mostrador
Artículos Relacionados
¿Contradicción chilena en la comunidad sudamericana?
por Ariela Ruiz Caro (Perú-Argentina)
20 años atrás 3 min lectura
Radiografía de la democracia chilena actual
por José Miguel Carrera (Chile)
11 años atrás 4 min lectura
Jesuitas. Los «marines» del Papa
por Jesús Rodríguez (El País, España)
19 años atrás 25 min lectura
El Poder de Nuestro Pueblo: Ser Libre y Feliz
por Luis Infanti de la Mora (Obispo de Aysén, Chile)
13 años atrás 5 min lectura
Optimistas y pesimistas en la literatura
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
13 años atrás 7 min lectura
Discurso del Presidente Allende el 1° de mayo de 1973
por Presidente Salvador Allende
1 hora atrás
30 de abril de 2026
“Un obrero sin trabajo, no importa que sea o no sea marxista, no importa que sea o no sea cristiano, no importa que no tenga ideología política, es un hombre que tiene derecho al trabajo y debemos dárselo nosotros”.
Irán destruye al ejército de Israel por dentro y Netanyahu no puede ocultarlo
por Punto Crítico: Alerta Global
3 horas atrás
30 de abril de 2026
El ejército de Israel está viviendo su mayor crisis interna en 15 años. No viene del frente de batalla. Viene desde adentro. Mientras Netanyahu guarda silencio, los números hablan solos: soldados en servicio activo que no resisten la presión psicológica de una guerra que no termina,
Discurso del Presidente Allende el 1° de mayo de 1973
por Presidente Salvador Allende
1 hora atrás
30 de abril de 2026
“Un obrero sin trabajo, no importa que sea o no sea marxista, no importa que sea o no sea cristiano, no importa que no tenga ideología política, es un hombre que tiene derecho al trabajo y debemos dárselo nosotros”.
La región de Sudamérica que España nunca pudo dominar
por HistoriLab
3 horas atrás
30 de abril de 2026
España conquistó grandes imperios, tomó ciudades inmensas y extendió su dominio por continentes enteros. En América, parecía que su avance seguiría el mismo camino en todas partes. Pero en el extremo sur ocurrió algo distinto.