La muñeca y la invisibilidad de la violencia
por Antonella Estévez (Chile)
9 años atrás 4 min lectura
Frente al bochornoso incidente del pasado martes en Asexma -cuando el anfitrión y presidente de la institución, Roberto Fantuzzi, le regaló al ministro de Economía Luis Felipe Céspedes una muñeca inflable con un cartel pegado en la boca con el mensaje “para estimular la economía”-, una pregunta que ayer se repetía en los comentarios en la calle y en las redes sociales fue “¿Cómo no se dieron cuenta de lo insultante del gesto?, ¿Cómo nadie en Asexma advirtió que, en un país con más de cincuenta femicidios sólo este año, un juguete sexual que representa a una mujer desnuda y que tiene como único fin el fetichismo masculino podría ser una bomba mediática?»
Y no pues, nadie lo pensó. Y eso es lo más grave. El día de ayer casi todos los involucrados en la imagen que recorrió el mundo – Andrés Rebolledo (ministro de Energía) José Miguel Insulza y Alejandro Guillier (el primero ex Secretario General de la OEA, el segundo senador y ambos precandidatos presidenciales), Eduardo Bitrán (vicepresidente ejecutivo de CORFO), además de Céspedes y Fantuzzi – aparecieron pidiendo disculpas, pero me temo que la mayoría de ellos lo hicieron más por el efecto que este hecho tuvo, que por el hecho mismo.
Una cosa que explica esta situación es lo invisibilizada que está para muchos la violencia simbólica contra las mujeres. “Hay cosas peores” dijo Fantuzzi, “están exagerando” dijeron muchos en las redes sociales y quizá el comentario más notable, por lo transparente de sus valores y prioridades, fue el de la flamante nueva presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe quien señaló:” Me parece de un mal gusto increíble frivolizar con la economía”, lo que además demuestra que la conciencia de género no necesariamente está asegurada sólo por el hecho de ser mujer.
La violencia contra las mujeres es algo que se ejerce todos los días desde distintos frentes y cuya más gráfica y brutal expresión es el femicidio. Cuando en menos de doce meses, más de cincuenta hombres deciden asesinar a sus parejas o ex parejas hablamos de un fenómeno social, no son casos aislados y por eso les denominamos violencia de género. Estos hombres, y todos los que llegan a violentar físicamente o psicológicamente a las mujeres que les rodean, han recibido miles de mensajes a lo largo de sus vidas que les dicen que las mujeres no tienen los mismos derechos que ellos, que son inferiores y que existen para su placer y comodidad. No es casual que la mayoría de los casos de violencia aparecen cuando la mujer demuestra voluntad -de trabajar, de independizarse, de irse- algo que el violento no puede tolerar porque todo lo que la sociedad le ha inculcado dice que él es el que manda y que define, y que la mujer debe someterse a sus deseos de una manera u otra.
Una muñeca inflable es la máxima expresión de la representación de una mujer objeto. Es una cosa que se guarda en el closet o bajo la cama y que se saca sólo para aplacar la soledad o las ganas de su dueño. Que eso se haya regalado en un encuentro empresarial a un ministro de Estado, homologando ese objeto a un cuerpo femenino que hay que estimular -“como a la economía”- es grave porque resume la mirada que los más poderosos del país tienen respecto a la mitad de la población, y el hecho de que nadie hubiese reparado en lo obsceno de la imagen demuestra que ese tipo de gestos están normalizados desde un sentido común machista y perverso que se expresa en chistes, canciones, películas, libros y un largo etcétera, pero que se hace carne en la manera en que muchos varones -y lamentablemente también mujeres- conciben la lógica de las relaciones al interior de nuestra sociedad. Ese pensamiento luego se manifiesta en las dificultades que tenemos las mujeres en el mundo laboral, en los condicionamientos que nos definen a la hora de estudiar o ejercer nuestra profesión, la manera en que se definen las tareas domésticas e incluso la intimidad. Efectivamente hay estímulos que hacer, pero éstos deberían estar enfocados hacia la conciencia de aquellas y aquellos que no han entendido que la violencia se crea, se fomenta y no da para bromas.
*Fuente: Diario UdeChile
Artículos Relacionados
Paradojas de la libertad de prensa en Ecuador
por Francesca Emanuele (Diario 16)
14 años atrás 4 min lectura
La represión a los mapuche: ¿Quién fiscaliza a los fiscales?
por José Aylwin (Chile)
15 años atrás 5 min lectura
Asi entiende el gobierno la Seguridad Ciudadana: Crea 6.000 nuevas plazas en Carabineros
por Danilo Aravena (España)
12 años atrás 3 min lectura
Ex agente DINA homenajeado por la Sociedad de Escritores de Chile
por Martín Faunes Amigo (Chile)
17 años atrás 16 min lectura
Mensaje subliminal de un señor diputado
por Tito Alvarado (Canadá)
16 años atrás 11 min lectura
Homenaje a José Bengoa
por Tomas Moulian (Chile)
2 horas atrás
26 de marzo de 2026
Un gran académico el cual merece este y otros homenajes. No deben olvidarse sus numerosos aportes al conocimiento de la historia de Chile, en especial del pueblo mapuche.
Silvio Rodríguez: “El mundo está dirigido por un régimen autoritario, belicista y ladrón. Y no es Cuba”
por Noor Mahtani (Desde Cuba)
3 horas atrás
26 de marzo de 2026
P. ¿Hay más cubanos dispuestos a armarse como usted si Trump invade la isla?
R. No puedo garantizarlo. Es muy larga la historia de intervenciones y de deseos de apoderarse de Cuba. Los cubanos que conocen esa historia, que han vivido una parte de lo que yo he vivido, estoy seguro de que esos sí estarían dispuestos a defender nuestro país con las armas. No todos.
Homenaje a José Bengoa
por Tomas Moulian (Chile)
2 horas atrás
26 de marzo de 2026
Un gran académico el cual merece este y otros homenajes. No deben olvidarse sus numerosos aportes al conocimiento de la historia de Chile, en especial del pueblo mapuche.
Carta de solidaridad del colectivo de estudiantes saharauis formados en Cuba
por Colectivo de Estudiantes Saharauis formados en Cuba
3 días atrás
23 de marzo de 2026
Desde nuestra experiencia como estudiantes acogidos por la solidaridad revolucionaria de Cuba, damos testimonio de su compromiso con los pueblos del mundo, especialmente con aquellos que, como el pueblo saharaui, luchan por su libertad y justicia.