Caso Pisagua: en recuerdo de Michel Nash
por Yasmin Gray (Chile)
9 años atrás 4 min lectura
26 septiembre 2016
“Maldito sea el soldado que apunte las armas contra su propio pueblo”, fue la frase que pronunció alguna vez Simón Bolívar. Y quizás en eso fue lo que pensó el tío Michel cuando tomó la decisión de pedir su baja del servicio militar que se encontraba cursando en el regimiento Coraceros de Iquique, apenas tuvo conocimiento de que había tenido lugar el golpe militar que el 11 de septiembre de 1973 terminó con el Gobierno de Salvador Allende.
Probablemente sus superiores vieron una amenaza en su noble intención de no querer contribuir al inminente derramamiento de sangre, y lo detuvieron en el momento en que se aprestaba a abandonar el regimiento. A partir de ese entonces fue condenado, junto a un no menor grupo de prisioneros políticos, a padecer torturas inimaginables, sin la más mínima contemplación humanitaria.
El 29 de septiembre, habiendo sido ya trasladado dicho grupo al sector de Pisagua, los mandos militares que estaban a cargo solicitaron “voluntarios” para supuestamente efectuar trabajos de carpintería. Dado que no reunieron los necesarios, debido a las deplorables condiciones físicas en que las torturas habían dejado a la mayoría de los prisioneros, uno de los mandos fue a los calabozos y escogió seis hombres. El tío estaba entre ellos. Y esa fue la última vez que se le vio con vida.
Desde ese entonces fue que comenzó el largo periplo de la familia por hacer justicia, el cual incluyó promesas no cumplidas de parte de personeros del Ejército de entregar sus restos, extorsiones para dar a conocer su “paradero” y pistas falsas sobre este, además de amenazas para que no se siguiera buscando la verdad de lo sucedido. Lo único que lograron recuperar de él, mediante el pago de una suma no menor de dinero a un funcionario castrense, fue su carné de identidad y su reloj. Y cuando ya había resignación en cuanto a la incertidumbre de las posibilidades de obtener justicia, hace unas semanas la Corte de Apelaciones de Santiago nos demostró que esta tarda, pero llega: los responsables de la muerte del tío Michel y de varias otras ocurridas en esa misma víspera de fines de septiembre de 1973, fueron declarados culpables y sentenciados a penas que van desde diez años y un día hasta presidio perpetuo calificado.
¿Hasta qué punto se habían podrido los cimientos del orden social y humano en nuestro país, que se llegó a considerar como un peligro a un conscripto de diecinueve años que se negaba a matar a sus compatriotas? El cómo se componen los extremos en que divagó Chile entre 1970 y 1990 quizás nos acerque a la respuesta: tanto la dictadura del proletariado que buscó instaurar con sus acciones el gobierno de la Unidad Popular bajo la influencia de Cuba y la Unión Soviética, como la dictadura militar de diecisiete años que surgió como consecuencia del fallido experimento socialista de Allende, tenían algo en común, porque los ejecutores de una y de otra veían a todo aquel que discrepaba con ellos no como personas, sino como como una mera ideología que se debe que exterminar cual plaga peligrosa, con la consecuente pérdida de libertades que dicha visión trajo en cada gobierno.Y aunque en el momento que se escribe esto aún falte tener la certeza sobre si esa sentencia será la definitiva, al menos ya sabemos que parte de la tragedia, no solo nuestra sino de todo un país, ya no tiene cómo a estas alturas ser negada o minimizada. Si bien tampoco ha ayudado al ansia de reconciliación la forma en que muchos actores afines a los afectados han abordado el trance, utilizando descarada y abusivamente el dolor propio o ajeno para obtener réditos políticos, la porfía y superficialidad de grupos que, aunque cada vez más pequeños, no son por ello menos significativos, es algo que irrita y duele en lo más profundo del alma chilena.
Al tío Michel, su actitud desafiante ante la obcecación con la que sus superiores repelían una forma de pensar le costó la vida. Muchos otros conscriptos que se encontraban en igual situación y no supieron o simplemente no pudieron hacerle frente, arrastran las consecuencias hasta el día de hoy. Los credos, ideas y tendencias políticas pierden importancia cuando lo que vale es asegurar tanto el derecho a la vida como la libertad de conciencia de todos y de cada uno de nosotros.
*Fuente: El Mostrador
Artículos Relacionados
Cuando los ejércitos campesinos tomaron la Ciudad de los Palacios
por La Jornada (México)
11 años atrás 14 min lectura
“¡El Presidente de Chile no se rinde, mierdas!”
por Ricardo Jimenez A. (Perú)
9 años atrás 5 min lectura
Los hijos del destierro
por Leonor Quinteros Ochoa (Chile)
7 años atrás 19 min lectura
Se va uno más de la generación de chilenos y chilenas que le dieron vida al derecho a la rebelión
por Enrique Villanueva M. (Chile)
2 años atrás 6 min lectura
Chile 1973 – Venezuela 2017: De las democracias a las dictaduras
por Pasqualina Curcio (Venezuela)
9 años atrás 22 min lectura
El respeto a los tratados internacionales Mapuche y el fallo de la Haya
por adkimvn (Chile)
12 años atrás 9 min lectura
Delcy Rodríguez: «si algún día me tocase como Presidenta Encargada ir a Washington, lo haré de pie, caminando, no arrastrada»
por Delcy RodrIguez (Presidenta Encargada, Venezuela)
2 horas atrás
16 de enero de 2026
Discurso de Delcy Rodriguez el 15 de enero de 2026, a las 11:00 AM, ante la Asamblea Nacional
Y yo les digo, si algún día me tocase como presidenta encargada ir a Washington, lo haré de pie, caminando, no arrastrada. Lo haré con la bandera tricolor. Lo haré con el ¡gloria al bravo pueblo! marcando el ritmo de mi corazón. Será de pie nunca reptando ni arrastrándome. Será de pie. Es lo que corresponde como un venezolano o como una venezolana de pie.
Reportaje al Centro de la (in)justicia: ¡Claudio Crespo declarado inocente!
por Aquiles Córdova (Chile)
2 días atrás
14 de enero de 2026
Una vez que salió Gustavo Gatica hizo algunas declaraciones, señalando que agotarán todos los cauces legales, tanto a nivel nacional, como internacional. Además, declaró que se había establecido en tribunales, que Claudio Crespo fue el autor de los disparos que lo cegaron.
Declaración Pública – Familia y allegados de Julia Chuñil Catricura
por Vocería de la familia y organizaciones adherentes
2 días atrás
14 de enero de 2026
No es concebible ni aceptable que la Fiscalía Regional de Los Ríos y Carabineros desplieguen 500 efectivos policiales de distintas especialidades —en un operativo simultáneo en Máfil y Temuco— para detener a miembros directos de la familia, mientras que durante más de un año la búsqueda activa de Julia Chuñil apenas movilizó, en los mejores momentos, a no más de 50 personas en operativos reales.
Diario El País hace y adapta mapas por encargo. Acaba de meter el Sáhara Occidental dentro de Marruecos
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
2 semanas atrás
02 de enero de 2026
El diario El País ha publicado una mapa en el que incluye el Sáhara Occidental dentro de Marruecos. El profesor Luis Portillo se ha dirigido a la Defensora del lector, Soledad Alcaide.