La fábula de Las Abejas y la corrupción de la casta política
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
12 años atrás 4 min lectura
Bernard Mandeville, famoso fabulista – de fines del siglo XVII y comienzos del XVIII – tuvo una gran influencia en la escuela austriaca de F. Hayek, y bien podría servir para justificar la corrupción de la casta política, basado en el lema de que los “vicios privados son beneficios públicos”. En esta fábula de Las Abejas escribía:
“Había una colmena que se parecía a una sociedad humana bien ordenada. No faltaban en ella ni los bribones, ni los malos médicos, ni los malos sacerdotes, ni los malos soldados, ni los malos ministros. Por descontado tenía una reina. Todos los días se cometían fraudes en esta colmena; y la justicia, llamada a reprimir la corrupción, era ella misma corruptible. En suma, cada profesión y cada estamento estaban llenos de vicios. Pero la nación no era por ello menos próspera y fuerte. En efecto, los vicios de los particulares contribuían a la felicidad pública; y, de rechazo, la felicidad pública causaba el bienestar de los particulares. Pero se produjo un cambio en el espíritu de las abejas, que tuvieron la singular idea de no querer ya nada más que honradez y virtud. El amor exclusivo al bien se apoderó de los corazones, de donde surgió muy pronto la ruina de toda la colmena. Como se eliminaron los excesos, desaparecieron las enfermedades y no se necesitaron más médicos. Como se acabaron las disputas, no hubo más procesos y, de esta forma, no se necesitaron ni abogados ni jueces. Las abejas, que se volvieron económicas y moderadas, no gastaron ya nada: no más lujos, no más artes, no más comercio. La desolación, en definitiva, fue general. La conclusión parece inequívoca: Dejad, pues, de quejaros: sólo los tontos se esfuerzan por hacer de un gran panal, un panal honrado. Fraude, lujo y orgullo deben vivir si queremos gozar de sus dulces beneficios”
Sería una estupenda idea que la casta política, en especial la UDI, recurrieran al filósofo, fabulista y moralista Mandeville para justificar los altos niveles de corrupción en que están sumidas, hoy por hoy, tanto la clase empresarial como la política. El presidente de la UDI, al buscar el acuerdo con el gobierno, con el objetivo de echar tierra a las graves aristas de corrupción política, especialmente en el caso PentaGate – al parecer, el gobierno esta vez ni pisó el palito al declarar que la justicia debe cumplir su cometido, sin embargo, pasan los días y el Servicio de Impuestos Internos no formaliza a los implicados ante el fiscal de delitos de alta complejidad.
Como la UDI no tiene argumentos válidos y convincentes para defenderse de las graves acusaciones de delitos en que han incurrido los candidatos, van a buscar la vía de implicar transversalmente a todas las fuerzas políticas en estos asuntos de corrupción y ¡bienvenido sea!
En el fondo, la ley dictada por el acuerdo entre el Presidente profesor Ricardo Lagos y el profeta Pablo Longueira no pudo ser más inmoral, pues al mantener en secreto los aportes que distintas empresas dan a los políticos, sólo han logrado agregar más opacidad a una política, cada día más dependiente de los negocios, que convierte a los políticos en yanaconas, sirvientes y lacayos de los empresarios.
Es evidente que la única forma de poner una barrera entre el mundo de los negocios y la política es suprimir, radicalmente, el aporte de las empresas a las campañas electorales y, a su vez, combatir el lobby, penando drásticamente, incluso con la pérdida de su cargo, a aquel candidato que reciba prebendes de lobistas y empresas privadas.
Mandeville no sólo fue un gran moralista, que inspiró la idea de “dejar hacer, dejar pasar”, sino también, según autores, fue un consumado crítico de la hipocresía de su tiempo, sobre todo, del moralismo protestante, en la Holanda de fines del XVII. En los textos de este fabulista se puede encontrar una crítica muy radical a la interpretación de la caridad cristiana y, además, se puede encontrar la famosa idea de la derecha chilena, de la “puerta giratoria” que, según Mandeville, la blandura de los jueces era la causante de la propagación del delito. La derecha podría decir, con propiedad que solo los tontos se esfuerzan por “hacer de un gran panal, un panal honrado”. Fraude, lujo y orgullo deben convivir si queremos gozar de sus dulces beneficios.
7/10/2014
Artículos Relacionados
Las privatizaciones de las Ues: los datos hablan por sí solos
por
20 años atrás 5 min lectura
La hidra que se fagocita a sí misma
por Edmundo Moure (Chile)
4 años atrás 2 min lectura
Ecuador: Breves antecedentes sobre Lenin Moreno y su traición a la Revolución Ciudadana
por Medios
9 años atrás 1 min lectura
Presidente José Mujica: “Latinoamérica es una patria común que se está haciendo”
por El Reverde
11 años atrás 4 min lectura
Bandidos y Samaritanos de Hoy
por P. Faustino Vilabrille Linares (Asturias, España)
13 años atrás 7 min lectura
Red Virtual Virtin: Creando una cultura de debate y discrepancia
por
19 años atrás 5 min lectura
A la ministra de Ciencias: ser MAPUCHE no es solo llevar el apellido. Usted no nos representa
por Comunidad Autónoma Temucuicui (Wallmapu, Chile)
2 horas atrás
15 de abril de 2026
Para comunidades que se rigen de acuerdo a ética ancestral, ser MAPUCHE no es solo llevar el apellido, sino tener un vínculo territorial con una comunidad específica (Tuwün) y una historia linajística reconocida (Kümalme). Al haber hecho su vida en Santiago y luego décadas en Estados Unidos, se le ve como alguien ajena a AL PUEBLO NACIÓN MAPUCHE.
Israel en pánico: Irán hunde el puerto, paraliza la economía y Trump no puedo pararlo
por Alerta Global (México)
2 días atrás
13 de abril de 2026
Durante meses, durante años, israelíes grabaron videos divirtiéndose mientras las bombas caían sobre Gaza. Soldados hacían danzas frente a edificios destruidos. Civiles celebraban los ataques contra una población que no tenía donde huir. Miraban el horror desde la comodidad de la barrera. Y ahora, por primera vez en mucho tiempo, el horror llegó a sus ventanas, llegó a sus mercados, llegó a sus mesas.
A la ministra de Ciencias: ser MAPUCHE no es solo llevar el apellido. Usted no nos representa
por Comunidad Autónoma Temucuicui (Wallmapu, Chile)
2 horas atrás
15 de abril de 2026
Para comunidades que se rigen de acuerdo a ética ancestral, ser MAPUCHE no es solo llevar el apellido, sino tener un vínculo territorial con una comunidad específica (Tuwün) y una historia linajística reconocida (Kümalme). Al haber hecho su vida en Santiago y luego décadas en Estados Unidos, se le ve como alguien ajena a AL PUEBLO NACIÓN MAPUCHE.
Del teatro pampino a la bohemia urbana en Iquique
por Iván Vera-Pinto Soto (Iquique, Chile)
4 días atrás
11 de abril de 2026
En la pampa nortina —territorio de viento, polvo y vida extrema— surgió un teatro popular autónomo y profundamente ligado a la experiencia cotidiana. Fuera de los circuitos oficiales, obreros y aficionados desarrollaron una práctica escénica que trascendió el entretenimiento, convirtiéndose en espacio de sociabilidad, formación cultural y representación colectiva.